Intervención en el Consell Nacional del PSC

Intervención de Miquel Iceta en el Consell Nacional del PSC

Barcelona, 25 de octubre de 2016

 

Gracias, compañero Presidente.

Compañeras y compañeros, miembros del Consell Nacional del PSC.

Celebramos hoy una reunión extraordinaria pocos días de la celebración del 13º Congreso del partido. Pero había que hacerla.

Como figura en la convocatoria, se trata de fijar la posición del partido sobre la investidura de Mariano Rajoy.

Y la posición que os proponemos es el voto negativo en primera y segunda votación de la investidura de Rajoy.

Las razones son muy conocidas: no compartimos sus políticas económicas y sociales, no le creemos capaz ni con voluntad suficiente de luchar contra la corrupción y le consideramos en gran medida responsable de la falta de diálogo entre los gobiernos de la Generalitat y del Estado, que está envenenando el problema de fondo de las relaciones entre Cataluña y el resto de España. Una situación que en menos de un año puede conducir a un choque de trenes sobre el que tanto hemos alertado.

Ésta fue la posición que defendí en nombre del partido en el Comité Federal del PSOE. Y ésta es la posición que, de forma unánime, votaron todos los miembros del Comité Federal militantes del PSC presentes en la reunión.

Pero el Comité Federal aprobó por mayoría, 139 votos a favor y 96 en contra, que el grupo socialista en el Congreso se abstenga en segunda votación de la investidura de Mariano Rajoy.

Este es el problema. ¿Qué hacemos ahora? ¿Aceptamos sin más la decisión del Comité Federal o nos mantenemos en la coherencia de nuestra negativa a investir a Mariano Rajoy? Ésta es la decisión que tomamos hoy.

Y la Comisión Ejecutiva os propone que mantengamos el voto negativo también en la segunda votación del debate de investidura de Mariano Rajoy.

Pero tenemos que ser conscientes de que nuestra decisión, entra en contradicción directa con lo que decidió el Comité Federal del PSOE, en el que intervinimos y votamos de acuerdo con lo que establece el Protocolo de Unidad.

Se han alzado voces representativas del PSOE que señalar que esta contradicción puede llevar a revisar nuestra relación federal con el PSOE. Algunos hablan incluso de romperla.

Pedí a la Secretaría de Organización del partido que os enviase, por si no la conocíais, mi intervención en el Comité Federal.

Una intervención pensada, escrita y leída por un Primer Secretario de PSC, que se afilió en septiembre de 1977 al Partit Socialista Popular Català y que en la primavera de 1978 se incorporaba a las Joventuts de la Federació Socialista de Catalunya (PSOE).

Hizo una intervención desde el corazón pero también firme en las convicciones y consciente de representar al socialismo catalán en un debate especialmente delicado. Hablé desde la libertad, el respeto y la fraternidad.

Una intervención en la que reafirmaba nuestros criterios sobre la investidura de Rajoy y, de forma especial, reclamaba respeto a la discrepancia desde la firme voluntad de mantener el vínculo federal entre el PSC y el PSOE.

Sabéis que nunca he sido partidario de revisar el Protocolo de Unidad. En general, no soy muy partidario de cambiar cosas si no hay garantía de mejorarlas.

Pero quizás ahora, desde el PSOE, se pedirá la revisión de lo que se establece en este Protocolo. Es evidente que esto se tendría que producir en un Congreso, porque nuestro encaje orgánico está contenido en la disposición adicional primera de los Estatutos Federales del PSOE. Y en los principios generales que encabezan nuestros Estatutos, y en su artículo 24.

Compañeras y compañeros:

Pero el problema no es un problema de Estatutos. Es un problema político. Nosotros no queremos renunciar a tener un proyecto federal de modernización de España, un proyecto que hay que definir y desarrollar de acuerdo y de la mano de los socialistas de toda España.

Y la decisión que tomemos hoy puede provocar un problema en la relación entre el PSC y el PSOE. Seamos conscientes. Porque, dejémoslo claro, dos partes no pueden desarrollar un proyecto común si una de ellas no lo quiere.

Y el Comité Federal ha tomado una decisión legítima, con unos argumentos tan consistentes como los que podemos defender nosotros, aunque sean argumentos que no compartimos.

Ciertamente yo no había pensado nunca, que el detonante de una crisis entre el PSC y el PSOE sería un voto de investidura a un Presidente del gobierno del PP. Pero es así.

Nuestra decisión puede tener, pues, consecuencias. Si las hay, espero que sabremos ponernos de acuerdo en cuáles tendrían que ser. Y espero que pase lo que pase podamos seguir compartiendo con el PSOE un proyecto federal para España. No me gustaría dar esta satisfacción ni a los inmovilistas ni a los independentista. Y menos ahora.

Los compañeros y compañeras socialistas del resto de España tienen que saber que si tomamos una decisión como la que os proponemos tomar hoy, es para asegurar la utilidad del PSC como instrumento político útil para los ciudadanos y ciudadanas, que se sienten progresistas y catalanistas. Unos ciudadanos y unas ciudadanas que no entenderían que, en el inicio de un curso político crucial en Cataluña, un curso que acabará o en un fracaso o en un desastre a causa de la deriva y aceleración independentistas, el PSC apareciera al lado de una de las locomotoras que han decidido emprender un rumbo de colisión. Una abstención en la investidura de Mariano Rajoy nos inhabilitaría para poder tender puentes y para proponer soluciones en el momento que más falta hacen y harán.

Ésta es la razón fundamental de que hoy nos mueve a proponeros la resolución que se os ha distribuido. Una razón que quisiéramos que fuese entendida por el socialismo español. Sólo quien sepa gestionar diferencias y discrepancias podrá aportar soluciones al encaje de Cataluña en el resto de España. Este es el reto que hoy, PSC y PSOE, tienen planteado.

Muchas gracias.

 

Resolución aprobada por el Consell Nacional del PSC

Razones del PSC para el ‘no’

RAZONES DEL PSC PARA EL ‘NO’
20 minutos, 25.10.16

El pasado Comité Federal del PSOE, defendí la posición de los socialistas catalanes de votar no a la investidura de Mariano Rajoy. Es la misma posición que hoy martes defenderé ante el Consell Nacional del PSC y la que, de salir adelante, mantendrán nuestros diputados y diputadas en las dos votaciones previstas en la sesión de investidura.

Creo que el cambio de posición del PSOE respecto a lo decidido en el Comité Federal del 28 de diciembre de 2015 es un error, y así lo expliqué delante de mis compañeros socialistas, desde la libertad, el respeto y la fraternidad.

La libertad, para decir lo que pensamos. El respeto, para escuchar a todos, coincidan o no con nuestras opiniones. Y la fraternidad de querer seguir compartiendo un proyecto federal, siendo capaces de gestionar la discrepancia.

Las razones del no a Rajoy son sobradamente conocidas. No compartimos su proyecto. Desconfiamos de su capacidad y de su voluntad de luchar contra la corrupción. Y creemos que nuestra posición política quedaría gravemente hipotecada por nuestra abstención, máxime sin haber intentado de verdad un gobierno distinto.

Son razones, son argumentos. No cuestiones de principio, ni de una cruzada del bien contra el mal. No son una verdad dogmática enfrentada a otra. Son nuestros argumentos. Y también el temor de alejarnos de tantos militantes y de tantos electores. Temor acrecentado por haber tomado una decisión sin escuchar a la militancia, como sí hicimos con motivo del pacto con Ciudadanos. Sí, nos da más miedo ese abismo con militantes y electores que la convocatoria de unas terceras elecciones. Y en el caso del PSC, la situación aún es más justificada.

n las primarias recientemente celebradas, he hablado con muchísimos militantes, y estoy convencido de que nuestra posición es ampliamente compartida entre los socialistas y las socialistas de Cataluña, así como por muchos de nuestros votantes y amplios sectores de la ciudadanía catalana.

Por eso, la cuestión es si el socialismo español es capaz de reconocer que hay un elemento diferencial crucial en este tema cuando se aborda desde Cataluña.

El independentismo tiene hoy el apoyo de casi el 48% de los catalanes. Y nosotros hacemos en gran medida responsable de esta situación a un gobierno del PP incapaz de abrir una perspectiva de diálogo. En Cataluña hoy somos pocos quienes propugnamos la vía del diálogo, la negociación y el pacto, desde un total respeto a la legalidad. Estamos convencidos de que es la única solución, la que acabará por imponerse. Pero hoy estamos muy solos en su defensa. Y en este momento, cuando empieza el curso en el que el choque de trenes parece inevitable, no podemos aparecer ni siquiera absteniéndonos en la investidura de uno de los máximos responsables de la ausencia de diálogo. Si lo hiciésemos, dejaríamos de ser útiles para tender puentes, para encontrar una solución a un problema muy serio.

El futuro depende, precisamente, de nuestra capacidad de aceptar las diferencias y gestionar las discrepancias, desde la voluntad de seguir caminando junto a todos los socialistas para construir un proyecto federal para España.

Intervención en el Comité Federal

INTERVENCIÓN DE MIQUEL ICETA EN EL COMITÉ FEDERAL DEL PSOE, 23.10.16

Gracias, presidente,

Compañero Javier, compañeros y compañeras,

Si algún día teníamos que estar aquí y hablar, ese día es hoy.

Desde la libertad, el respeto y la fraternidad. La libertad, para decir lo que pensamos. El respeto, para escuchar a todos, coincidáis o no con nuestras opiniones. Y la fraternidad de querer seguir compartiendo un proyecto federal, siendo capaces de gestionar la discrepancia si se produce.

Hoy vengo a defender dos cosas. El no a Rajoy y la capacidad que debe tener el socialismo español para entender una posición distinta del PSC en un tema así, si es que finalmente es distinta a la del conjunto del PSOE, dada la encrucijada política catalana.

Las razones del no a Rajoy las conocéis. No compartimos su proyecto. Desconfiamos de su capacidad y de su voluntad de luchar contra la corrupción. Y creemos que nuestra posición política quedaría gravemente hipotecada por nuestra abstención, máxime sin haber intentado de verdad un gobierno distinto. ¿Cuántas veces pedirán que nos abstengamos por responsabilidad? ¿Cuántas veces se nos pedirán cuentas por no haber intentado una mayoría alternativa? Una mayoría necesaria hoy, imprescindible mañana. Y abstenerse en la investidura de Rajoy no la favorece.

Son razones, son argumentos. No cuestiones de principio, ni de una cruzada del bien contra el mal. No son una verdad dogmática enfrentada a otra. Son solo nuestras razones, nuestros argumentos. Y, sí, también nuestro temor, el temor de alejarnos de tantos militantes y de tantos electores. Un temor acrecentado por estar tomando una decisión sin escuchar a la militancia, como sí hicimos con motivo del pacto con Ciudadanos. Sí, nos da más miedo ese abismo con militantes y electores que unas terceras elecciones.

Y permitidme que os hable un poco del PSC y de la situación política catalana.

Salimos de unas primarias, en las que los dos candidatos hemos defendido la misma posición con respecto a la investidura de Rajoy. Hemos hablado con muchísimos militantes, y estamos convencidos de que nuestra posición es ampliamente compartida entre los socialistas y las socialistas de Cataluña. Y también por nuestros votantes y amplios sectores de la ciudadanía catalana.

Pero la cuestión hoy aquí no es ésta. La cuestión es si el socialismo español es capaz de reconocer que hay un elemento diferencial crucial en este tema cuando se aborda desde Cataluña.

Compañeros y compañeras, el problema del PSOE no es el PSC, es Rajoy.

El independentismo tiene hoy el apoyo de casi el 48% de los catalanes. Sin duda muchas son las causas. También errores nuestros. Nada nos dice que el independentismo no pueda perder apoyos en el futuro, pero tampoco que no pueda seguir ganándolos. Y nosotros hacemos en gran medida responsable de esta situación a un gobierno del PP incapaz de abrir una perspectiva de diálogo.

En Cataluña hoy somos pocos quienes propugnamos la vía del diálogo, la negociación y el pacto, desde un total respeto a la legalidad. La única solución, estamos convencidos. La que acabará por imponerse, estamos convencidos. Pero hoy estamos muy solos en su defensa. Y en este momento, cuando empieza el curso en el que el choque de trenes parece inevitable, no podemos aparecer ni siquiera absteniéndonos en la investidura de uno de los máximos responsables de la ausencia de diálogo. Si lo hiciésemos, dejaríamos de ser útiles para tender puentes, para encontrar una solución.

Nos gustaría que, sea cual sea vuestra posición en el debate de hoy, fueseis capaces de entenderlo. Y nos acompañaseis. Que podamos seguir caminando juntos, incluso en la discrepancia. Eso queremos, seguir caminando juntos. Porque nada nos horroriza más que la perspectiva de dejar de compartir con todos los socialistas un proyecto federal para España. O quizá sí, algo nos horroriza más, que acabemos ofreciendo un argumento más a los independentistas para que lo sigan siendo. Que incluso demos razones para que muchos acaben de convencerse de que esto del federalismo no es viable, y se acaben resignando a la independencia como algo inevitable.

Nosotros no nos resignamos.

Y como no nos resignamos queremos votar no a Rajoy.

Y apoyamos la propuesta presentada por Txarli Prieto.

Resultados de las elecciones primarias

Resultados de las elecciones primarias

Votos emitidos: 9.115

Votos nulos: 11

Votos en blanco: 73

Votos a candidaturas: 9.031

Miquel Iceta: 4.925 (54,53%)

Núria Parlon: 4.106 (45,47%)

Enlace al escrutinio desglosado por mesas de votación

Unas primarias en un momento excepcional

Unas primarias en un momento excepcional

MIQUEL ICETA
LA VANGUARDIA, 13.10.16

El sábado día 15 más de 17.000 personas están llamadas a participar en las elecciones primarias para escoger a la persona que ha de liderar el PSC. Es una enorme responsabilidad la que recae sobre mis compañeros y compañeras porque estas no son unas primarias normales dado que estamos viviendo un periodo excepcional.

El sábado decidimos quién será el líder del PSC, y si el líder del PSC estará o no en el Parlament de Catalunya en un momento crucial.

Decidimos quien va a ser la voz que se oiga en los medios de comunicación representando a todos los que queremos diálogo, negociación y pacto, enfrentándose a los que están dispuestos a seguir adelante en su loca carrera unilateral hacia el abismo o, en el mejor de los casos, hacia el fracaso.

En ningún otro momento de la historia de Catalunya de estos últimos años las instituciones catalanas se han visto sometidas a la tensión y la crisis impuestas por la insensata estrategia que el independentismo ha diseñado hasta Septiembre del 2017 con un enfrentamiento con la legalidad y una fractura profunda en la sociedad catalana.

Por eso es tan importante quién se encuentre al frente del PSC. Porque el PSC es hoy, con independencia de su mayor o menor representación parlamentaria, la piedra angular de la reconstrucción del catalanismo en Catalunya. Un catalanismo hoy denostado por el bloque soberanista, por su voluntad de pacto y porque quiere construir España sin renunciar a conseguir el mayor autogobierno para Catalunya, pero que es el instrumento que nos ha proporcionado el mayor grado de auto-gobierno, libertad y prosperidad de la historia.

El PSC es el único partido que tiene un proyecto sólido, no mágico, tanto para Catalunya como para España. Un proyecto para que Catalunya sea reconocida como nación por España y para que España se acepte a sí misma como nación de naciones. Un proyecto en el que es tan importante nuestra capacidad de convicción hacia la ciudadanía catalana como la capacidad de convicción sobre el PSOE y el conjunto de la ciudadanía española. No es un proyecto fácil, pero es un proyecto factible a diferencia de los demás. Si la democracia es el peor de todos los sistemas políticos, con excepción de todos los demás, me atrevo a decir que nuestro proyecto federal es el peor de los proyectos posibles, exceptuando todos los demás.

Por eso la responsabilidad de las afiliados y afiliados del PSC es enorme. No sólo han de escoger una persona para liderar el partido, han de escoger una persona para liderar a una parte de la sociedad que quiere y va a dar la batalla democrática, la batalla ideológica, la batalla mediática, la batalla social para que la razón y la sensatez vuelvan a la política catalana y a la española.

Quiero ser esa persona. Quiero ser Primer Secretario del PSC. Tengo la fuerza, la convicción, la capacidad, la experiencia y el reconocimiento social, incluso el de mis adversarios. Pongo a disposición del socialismo catalán mi capacidad para defender nuestras ideas sin olvidar que la sociedad lo que necesita es que los políticos seamos capaces de encontrar soluciones factibles a los problemas que tenemos en Catalunya, en España… y en el PSOE.