Archivo del Autor: Miquel Iceta

Declaración del primer secretario del PSC, 20.09.17

DECLARACIÓN DE MIQUEL ICETA

20 SEPTIEMBRE 2017

 

Los acontecimientos que se acumulan en los últimos días, y que nadie dice querer y de los que nadie quiere responsabilizarse, nos obligan a una reflexión colectiva a la que el socialismo catalán quiere contribuir.

  1. La relación entre Cataluña y el resto de España es una cuestión no resuelta desde el año 2010 cuando el Tribunal Constitucional alteró el Estatut votado por los catalanes en 2006. La actitud temeraria del PP contribuyó de forma decisiva a dinamitar un acuerdo razonable.
  1. Los gobiernos de Catalunya y España desde entonces han sido incapaces de establecer un diálogo serio para encarrilar esta cuestión.
  1. El gobierno catalán y la mayoría independentista que le da apoyo han optado por una vía unilateral e ilegal. Es necesario recordar que aquí se han vulnerado ya, y por este orden, el Reglamento del Parlament, los derechos de la oposición, el Estatut de Catalunya y la Constitución española.
  1. Esta vía unilateral e ilegal está condenada al fracaso y comporta la actuación de los poderes del Estado para evitar la celebración de un referéndum que está considerado ilegal por los letrados del Parlament de Catalunya, el Consell de Garanties Estatutàries de Catalunya, el Tribunal Constitucional y la Comisión de Venecia del Consejo de Europa.
  1. Los socialistas siempre hemos alertado contra el choque de trenes que otros minimizaban, y hemos defendido siempre otro camino: el camino del diálogo, la negociación y el pacto. Desgraciadamente nuestro planteamiento no ha sido atendido y el choque de trenes del que advertíamos ha llegado.
  1. El diálogo político es la única vía que puede permitir salir de este callejón sin salida para que Catalunya gane en autogobierno y financiación, y para que España se transforme en un Estado federal. El pacto que proponemos debería culminar en una reforma constitucional federal que fuera sometida al voto de la ciudadanía. Los socialistas hemos recogido en la Declaración de Barcelona los elementos esenciales de nuestra propuesta y hemos impulsado en el Congreso de los Diputados la creación de una Comisión parlamentaria para abordar estas cuestiones.
  1. En estos momentos llamamos a los gobiernos de Catalunya y España a detener una escalada que nos lleva a todos al desastre. La solución al problema de la relación entre Catalunya y el resto de España no vendrá de la mano los tribunales, pero el respeto a la legalidad nos obliga a todos. La determinación del Estado de impedir la celebración de un referéndum ilegal no puede implicar en ningún caso limitar el debate político y los derechos consagrados en la Constitución.
  1. Es por todo ello que pedimos al gobierno de Cataluña que renuncie a la organización de un referéndum ilegal y que esta renuncia haga posible la apertura inmediata de un proceso de diálogo y negociación al que estén convocadas todas las fuerzas políticas catalanas y españolas. Pedimos al gobierno de España que dé una respuesta política a un problema político y que no pretenda que la única respuesta del Estado a este problema político la dé el poder judicial. Los presidentes Puigdemont y Rajoy deben hacer hoy lo que hace meses deberían haber hecho, hablar.
  1. El socialismo catalán y el conjunto del socialismo español estamos comprometidos a contribuir a encontrar una solución democrática y acordada a los problemas planteados y queremos emplazar todas las instituciones y partidos a hacer contribuciones positivas en esta dirección.
  1. Llamamos a la serenidad y la calma. Las instituciones democráticas tienen la obligación de encontrar una salida al conflicto abierto que vivimos y no deben trasladar a la ciudadanía la solución del problema. Los catalanes y las catalanas tienen garantizados sus derechos y Cataluña como país su autonomía. Sólo el empecinamiento en una vía unilateral e ilegal puede ponerlos en peligro. Llamamos a la responsabilidad de los gobiernos de Cataluña y España para iniciar de forma inmediata el diálogo, la única vía, reiteramos, de solución.
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No tenemos miedo!

10 razones para rechazar la proposición de ley del referéndum de autodeterminación

 

10 razones para rechazar la proposición de ley del referéndum de autodeterminación

El Grupo Socialista en el Parlamento de Cataluña es contrario a la tramitación de la proposición de ley del referéndum de autodeterminación por los siguientes motivos:

  1. La proposición de ley del referéndum de autodeterminación busca un amparo imposible en el Derecho internacional. El Derecho de autodeterminación reconocido por Naciones Unidas no es aplicable a Cataluña (por eso algunos optaron para recurrir al llamado ‘derecho a decidir’).
  2. La proposición de ley del referéndum de autodeterminación dice basarse en el mandato democrático de las elecciones del 27 de septiembre de 2015, olvidando que los partidos independentistas no lograron la mayoría en votos y que este referéndum no figuraba en sus programas electorales.
  3. La proposición de ley del referéndum de autodeterminación parte del reconocimiento del pueblo de Cataluña como sujeto político soberano, cuestión que sería en todo caso consecuencia del referéndum y no su premisa. Hay que recordar que el propio Consejo de Garantías Estatutarias de Cataluña afirmó por unanimidad que la Generalitat no tiene competencias para convocar un referéndum sobre el futuro político de Cataluña.
  4. La proposición de ley del referéndum de autodeterminación se declara ley de excepción y pretende desconocer el principio de jerarquía normativa establecido en la Constitución española y el de lealtad institucional establecido en el Estatuto de Autonomía de Cataluña.
  5. La proposición de ley del referéndum de autodeterminación pretende amparar las autoridades que participen en la organización del referéndum aun sabiendo que su convocatoria es ilegal.
  6. La proposición de ley del referéndum de autodeterminación pretende regular el régimen electoral de Cataluña desconociendo que el Estatuto de Autonomía de Cataluña establece que para hacerlo se necesita el apoyo de un mínimo de 2/3 de los diputados del Parlamento de Cataluña.
  7. La proposición de ley del referéndum de autodeterminación pretende establecer un régimen electoral sin representación del poder judicial, con un censo que legalmente es competencia estricta del Estado, con un quórum insuficiente para la elección de los miembros de la Sindicatura Electoral, y pretende que esta sea la última instancia sustituyendo el orden jurisdiccional en cuanto a los recursos de los miembros designados para integrar las mesas electorales.
  8. La proposición de ley del referéndum de autodeterminación no da la cobertura jurídica necesaria a los Ayuntamientos, a los cuales pretende responsabilizar del proceso referendario.
  9. Se pretende aprobar la proposición de ley del referéndum de autodeterminación pocas semanas antes de la celebración del referéndum que quiere regular.
  10. Por todos estos motivos, la proposición de ley del referéndum de autodeterminación no puede ofrecer ninguna garantía democrática.

Intervención en el Club Siglo XXI

INTERVENCIÓN DE MIQUEL ICETA EN EL CLUB SIGLO XXI

Madrid, 21.02.17

 

Muy buenos días, señoras y señores, amigas y amigos.

Quiero agradecer al Club Siglo XXI, a su junta y a su presidente, Gerardo Seeliger, su amable invitación para compartir una reflexión con todos ustedes.

Agradezco también a Gloria Lomana su amable presentación.

Aprovecho para saludar desde aquí a los miembros de la gestora del PSOE y a los diputados y amigos del partido que han querido acompañarme.

Muchos de ustedes me conocen. Soy Miquel Iceta, primer secretario del PSC y presidente del grupo socialista en el Parlament de Catalunya. Reelegido primer secretario en un proceso de primarias en octubre pasado, y futuro candidato de mi partido a la presidencia de la Generalitat en las elecciones que muy probablemente se celebrarán antes de acabar el año.

Llevo muchos años en política, me afilié al PSP Catalán en 1977 y participé en el proceso de unidad socialista que dio lugar al PSC que hoy conocemos, fruto de la  fusión de tres partidos catalanes y que mantiene una relación federal con el PSOE.

El PSC, un partido socialista, profundamente democrático, catalanista, federalista y europeísta.

Un PSC que representa a una parte de los catalanes y las catalanas, entre 500.000 y 600.000, un PSC que tiene 123 alcaldías, de entre las que destacan las de Lleida y Tarragona, y que forma parte de muchos gobiernos municipales, entre los que destacan Barcelona y Girona.

Hoy vengo de nuevo a Madrid para hablar de las relaciones entre Cataluña y el resto de España, deterioradas tras la Sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto y cinco años de ausencia de diálogo entre los gobiernos de Cataluña y España, y agravadas por la deriva unilateral e ilegal de la mayoría independentista que ocupa el gobierno de la Generalitat.

Como hemos afirmado en diversas ocasiones, el PSC no participará ni prestará apoyo a ningún tipo de iniciativa que apueste por la independencia o por desconocer los mecanismos de reforma de la ley, el Estatuto o la Constitución.

Ni inmovilismo ni ruptura, tercera vía. Ni unilateralidad ni ilegalidad, diálogo, negociación y pacto. Este es nuestro planteamiento.

Ni un derecho a decidir en abstracto que no quiere decir nada, ni un referéndum sobre la independencia, renovación del pacto constitucional.

Cuando nosotros hablamos de referéndum nos referimos o bien al referéndum sobre la reforma constitucional, en el que estamos llamados a participar todos los españoles, o bien al referéndum sobre un nuevo Estatuto a partir de las posibilidades que se abran en la reforma constitucional federal que proponemos.

Reforma constitucional, ¿con qué contenido?

Hemos hablado de 4 erres. Reconocimiento. Reglas. Recursos. Representación.

Reconocimiento. Queremos que la Constitución reconozca la identidad nacional de Cataluña. Como decíamos en los acuerdos de Granada. “Creemos que en el federalismo se ubican las mejores soluciones para reconocer, respetar e integrar las diversas aspiraciones nacionales que conviven en España”. ¿Cómo debe hacerse esto? Hay muchas maneras de hacerlo. Una, que es por la que optamos en Granada, es reconocer los derechos históricos de Cataluña, hoy recogidos en el Estatuto, de los cuales se deriva el reconocimiento de una posición singular de la Generalitat con relación al derecho civil, la lengua, la cultura, la proyección de éstas en el ámbito educativo, y el sistema institucional en el que se organiza la Generalitat”.

Para los socialistas catalanes, Cataluña es una nación y España, cuya soberanía corresponde al conjunto del pueblo español, es una nación de naciones, nacionalidades y regiones que debe organizarse en el marco de un Estado federal.

Nación tiene que ver con identidad y con sentimiento de pertenencia. Saben bien que en nuestra opinión nación y Estado no son sinónimos, que el reconocimiento del carácter nacional de Cataluña no implica la reivindicación de soberanía ni independencia, que varias naciones pueden convivir en un mismo Estado, y que esa es la mejor manera de reconocer la diversidad de España en el mundo de interdependencias crecientes y de soberanías compartidas en el que vivimos. No queremos discutir a nadie su identidad, queremos reconocer la de todos, y dotarnos de los mejores instrumentos para asegurar la convivencia.

Reglas. Para una mejor distribución competencial, para evitar conflictos, duplicidades, solapamientos e interferencias. Para reconocer las competencias que recogen singularidades y hechos diferenciales. En el caso de Cataluña, con especial atención a las cuestiones relacionadas con la lengua, la educación y la cultura.

Recursos. Fijando los grandes principios del sistema de financiación que debe ser suficiente, solidario, justo y equitativo. Recogiendo los conceptos de esfuerzo fiscal similar y ordinalidad, así como la figura de los Consorcios Tributarios.

Representación. A través de un Senado o un Consejo federal que haga de la cámara alta un verdadero instrumento de integración y cooperación territorial. Saben ustedes que el federalismo aúna autogobierno y gobierno compartido. Un Senado federal ha de hacer posible el gobierno compartido.

¿Por qué debemos renovar el pacto constitucional? Porque hay una amplia mayoría de catalanes y una amplia mayoría de españoles que podrían verse bien reconocidos en ella, porque el desarrollo del Estado de las Autonomías ha evidenciado algunas carencias, y porque casi un 48% de catalanes, a falta de mejor opción, están optando por la independencia.

Entre quienes quieren romper y quienes no quieren que nada cambie hay un mundo de distancia, y muchísimas alternativas. Pero todas ellas pasan por el acuerdo. Un acuerdo que empieza por dialogar. Y hoy por hoy ni siquiera sabemos si hay o no diálogo. Si lo hay, me alegro. Si no lo hay, me escandalizo.

Ciertamente, cinco años sin diálogo cuestan mucho de revertir. Y la cosa se pone aún más difícil si una de las partes se empeña en desconocer la legalidad vigente. Frente a la desobediencia, la ley. Pero frente al problema, el diálogo.

La judicialización de la política es, en definitiva, el fracaso de la política. Los responsables políticos deben cumplir la ley, y los problemas políticos deben encontrar solución a través del diálogo y los mecanismos institucionales de reforma.

Lo he dicho en diversas ocasiones en el Parlament de Catalunya, quienes se empeñen en desconocer la ley no encontrarán en el socialismo catalán ni comprensión ni solidaridad. Y señalaremos con el dedo a quienes se nieguen a dialogar como responsables del desastre que se avecina si seguimos mucho tiempo en este camino a ninguna parte.

Los independentistas deben reconocer que no hay una mayoría favorable a la independencia, y deben por lo tanto abstenerse de preparar el camino a la desconexión. Y los que hasta ahora han demostrado su incapacidad para el diálogo deben ahora demostrar algo más que una buena predisposición.

La consigna independentista “referéndum o referéndum” está condenada al fracaso. No va a haber un acuerdo para realizar un referéndum sobre la independencia que, por otra parte y como nos recuerda el Tribunal Constitucional, requeriría de una reforma previa de la Constitución para reconocer un derecho que hoy sólo reconocen las Constituciones de Etiopía y Saint Kitts y Nevis. Por otro lado y aunque parezca mentira debo recordar que ese referéndum no figuraba en los programas electorales de Junts pel Sí y de la CUP.

Un referéndum no sirve para resolver un empate. Si la independencia es el último de los recursos no puede ser la primera de las preguntas que se formulen a la ciudadanía.

Estoy convencido de que una mayoría de catalanes estaría de acuerdo en avanzar hacia un autogobierno más potente y una mejor financiación. Y estoy convencido de que una mayoría de españoles estarían de acuerdo en ello, si la alternativa es la ruptura o el enquistamiento permanente de un problema que supone un monumental desperdicio de energías colectivas.

Según el último barómetro de la Generalitat un 5,7% de los catalanes quieren ser una región de España, al 24,1% ya le parece bien ser una comunidad autónoma, el 23,2% quiere un Estado dentro de una España federal y el 38,9% quiere un Estado independiente.

Los independentistas están convencidos de que el tiempo y una dosis de conflicto suficiente acabará de convencer a los federalistas que no hay otra salida que la independencia. Yo, en cambio creo que antes debemos conseguir convencerles de que una reforma sensata es posible. Y que puede concitar un amplio acuerdo en Cataluña y en el conjunto de España.

Y a eso vengo a Madrid. A insistir en ello. Otros socialistas catalanes avisaron hace tiempo de lo que se avecinaba. Lo hicieron los presidentes Maragall y Montilla. Sus advertencias no fueron atendidas. Y ahora estamos como estamos.

Los consensos deben construirse, y las grandes reformas requieren de grandes consensos. Conviene empezar por cuestiones más sencillas pero no menos importantes, el acuerdo sobre financiación, las inversiones, el corredor mediterráneo, el servicio de cercanías, etc.

Esas son a mi juicio las cuestiones sobre las que los gobiernos deben trabajar de inmediato. Y en el Congreso de los Diputados debiera empezarse a estudiar eso que algunos han denominado “perímetro de la reforma”, o cualesquiera otras soluciones que las fuerzas políticas o las comunidades autónomas quieran proponer o aquellas que han sido ya estudiadas a nivel académico y sobre las que existe gran consenso.

A construir ese imprescindible acuerdo les invito y, si me permiten, les convoco.

¡Alerta, homofobia!

¡Alerta, homofobia!

MIQUEL ICETA
EL PERIÓDICO DE CATALUNYA, 15.02.17

Salen gays por la televisión, ganan premios, hay quienes son diputados como yo e, incluso, un ‘conseller’ de la Generalitat. Nuestros derechos están garantizados legalmente, nos podemos casar e incluso en Catalunya tenemos una ley contra la homofobia. Pero eso no es todo. Siguen los insultos, las agresiones, el ‘bullying’ escolar y en las redes sociales y los suicidios de adolescentes y jóvenes que ya no pueden aguantar más. Demasiada gente todavía, víctimas, amigos y familias, sufren, a menudo en silencio, el dolor infligido por otros que se sienten impunes.

No nos podemos quedar con los brazos cruzados. Debemos apoyar a las víctimas y las organizaciones que velan por los derechos de todas las personas. Pero desde las instituciones tenemos que hacer más que eso, tenemos que velar porque las leyes no se queden en papel mojado. ¿De qué sirve una ley contra la homofobia si no se imponen sanciones a los que la vulneran?

Fui ponente de la ley 11/2014, del 10 de octubre, para garantizar los derechos de lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros e intersexuales y para erradicar la homofobia, la bifobia y la transfobia. Y estoy alarmado por la lentitud en su aplicación. Me alertó Eugeni Rodríguez, portavoz del Observatorio contra la Homofobia y la comparecencia en el Parlamento de Joaquim Roqueta y Mandan, presidente de Gays Positivos y de la Plataforma LGTBIcat y miembro del Consejo Asesor del Observatorio Contra la homofobia. Es necesario que todos juntos encendamos las alarmas.

Todavía no se ha constituido el Consejo Nacional LGTBI tal como articula la Ley

Todavía no se ha aprobado el decreto que regulará el procedimiento sancionador previsto en la ley.

Todavía no se ha aprobado el protocolo específico de actuación que haga real el deber de intervención de la administración.

Todavía no se ha creado el órgano coordinador de políticas LGTBI previsto en la ley, y la Comisión Interdepartamental existente no participa el colectivo LGTBI que, afortunadamente, sí lo hace en la Comisión Interdepartamental del SIDA.

Todavía no se ha aprobado el protocolo para tratar de forma integral y adecuada a las víctimas de agresiones por razón de orientación sexual, identidad de género o expresión de género.

No existe aún el protocolo para prevenir y abordar el ‘bullying‘ homofóbico.

¡Demasiados deberes pendientes como para bajar la guardia! Govern de Cataluña, ponte las pilas! ¡La homofobia aún no ha sido erradicada!