Archivo del Autor: Miquel Iceta

Intervención en el Comité Federal

INTERVENCIÓN DE MIQUEL ICETA EN EL COMITÉ FEDERAL DEL PSOE, 23.10.16

Gracias, presidente,

Compañero Javier, compañeros y compañeras,

Si algún día teníamos que estar aquí y hablar, ese día es hoy.

Desde la libertad, el respeto y la fraternidad. La libertad, para decir lo que pensamos. El respeto, para escuchar a todos, coincidáis o no con nuestras opiniones. Y la fraternidad de querer seguir compartiendo un proyecto federal, siendo capaces de gestionar la discrepancia si se produce.

Hoy vengo a defender dos cosas. El no a Rajoy y la capacidad que debe tener el socialismo español para entender una posición distinta del PSC en un tema así, si es que finalmente es distinta a la del conjunto del PSOE, dada la encrucijada política catalana.

Las razones del no a Rajoy las conocéis. No compartimos su proyecto. Desconfiamos de su capacidad y de su voluntad de luchar contra la corrupción. Y creemos que nuestra posición política quedaría gravemente hipotecada por nuestra abstención, máxime sin haber intentado de verdad un gobierno distinto. ¿Cuántas veces pedirán que nos abstengamos por responsabilidad? ¿Cuántas veces se nos pedirán cuentas por no haber intentado una mayoría alternativa? Una mayoría necesaria hoy, imprescindible mañana. Y abstenerse en la investidura de Rajoy no la favorece.

Son razones, son argumentos. No cuestiones de principio, ni de una cruzada del bien contra el mal. No son una verdad dogmática enfrentada a otra. Son solo nuestras razones, nuestros argumentos. Y, sí, también nuestro temor, el temor de alejarnos de tantos militantes y de tantos electores. Un temor acrecentado por estar tomando una decisión sin escuchar a la militancia, como sí hicimos con motivo del pacto con Ciudadanos. Sí, nos da más miedo ese abismo con militantes y electores que unas terceras elecciones.

Y permitidme que os hable un poco del PSC y de la situación política catalana.

Salimos de unas primarias, en las que los dos candidatos hemos defendido la misma posición con respecto a la investidura de Rajoy. Hemos hablado con muchísimos militantes, y estamos convencidos de que nuestra posición es ampliamente compartida entre los socialistas y las socialistas de Cataluña. Y también por nuestros votantes y amplios sectores de la ciudadanía catalana.

Pero la cuestión hoy aquí no es ésta. La cuestión es si el socialismo español es capaz de reconocer que hay un elemento diferencial crucial en este tema cuando se aborda desde Cataluña.

Compañeros y compañeras, el problema del PSOE no es el PSC, es Rajoy.

El independentismo tiene hoy el apoyo de casi el 48% de los catalanes. Sin duda muchas son las causas. También errores nuestros. Nada nos dice que el independentismo no pueda perder apoyos en el futuro, pero tampoco que no pueda seguir ganándolos. Y nosotros hacemos en gran medida responsable de esta situación a un gobierno del PP incapaz de abrir una perspectiva de diálogo.

En Cataluña hoy somos pocos quienes propugnamos la vía del diálogo, la negociación y el pacto, desde un total respeto a la legalidad. La única solución, estamos convencidos. La que acabará por imponerse, estamos convencidos. Pero hoy estamos muy solos en su defensa. Y en este momento, cuando empieza el curso en el que el choque de trenes parece inevitable, no podemos aparecer ni siquiera absteniéndonos en la investidura de uno de los máximos responsables de la ausencia de diálogo. Si lo hiciésemos, dejaríamos de ser útiles para tender puentes, para encontrar una solución.

Nos gustaría que, sea cual sea vuestra posición en el debate de hoy, fueseis capaces de entenderlo. Y nos acompañaseis. Que podamos seguir caminando juntos, incluso en la discrepancia. Eso queremos, seguir caminando juntos. Porque nada nos horroriza más que la perspectiva de dejar de compartir con todos los socialistas un proyecto federal para España. O quizá sí, algo nos horroriza más, que acabemos ofreciendo un argumento más a los independentistas para que lo sigan siendo. Que incluso demos razones para que muchos acaben de convencerse de que esto del federalismo no es viable, y se acaben resignando a la independencia como algo inevitable.

Nosotros no nos resignamos.

Y como no nos resignamos queremos votar no a Rajoy.

Y apoyamos la propuesta presentada por Txarli Prieto.

Resultados de las elecciones primarias

Resultados de las elecciones primarias

Votos emitidos: 9.115

Votos nulos: 11

Votos en blanco: 73

Votos a candidaturas: 9.031

Miquel Iceta: 4.925 (54,53%)

Núria Parlon: 4.106 (45,47%)

Enlace al escrutinio desglosado por mesas de votación

Unas primarias en un momento excepcional

Unas primarias en un momento excepcional

MIQUEL ICETA
LA VANGUARDIA, 13.10.16

El sábado día 15 más de 17.000 personas están llamadas a participar en las elecciones primarias para escoger a la persona que ha de liderar el PSC. Es una enorme responsabilidad la que recae sobre mis compañeros y compañeras porque estas no son unas primarias normales dado que estamos viviendo un periodo excepcional.

El sábado decidimos quién será el líder del PSC, y si el líder del PSC estará o no en el Parlament de Catalunya en un momento crucial.

Decidimos quien va a ser la voz que se oiga en los medios de comunicación representando a todos los que queremos diálogo, negociación y pacto, enfrentándose a los que están dispuestos a seguir adelante en su loca carrera unilateral hacia el abismo o, en el mejor de los casos, hacia el fracaso.

En ningún otro momento de la historia de Catalunya de estos últimos años las instituciones catalanas se han visto sometidas a la tensión y la crisis impuestas por la insensata estrategia que el independentismo ha diseñado hasta Septiembre del 2017 con un enfrentamiento con la legalidad y una fractura profunda en la sociedad catalana.

Por eso es tan importante quién se encuentre al frente del PSC. Porque el PSC es hoy, con independencia de su mayor o menor representación parlamentaria, la piedra angular de la reconstrucción del catalanismo en Catalunya. Un catalanismo hoy denostado por el bloque soberanista, por su voluntad de pacto y porque quiere construir España sin renunciar a conseguir el mayor autogobierno para Catalunya, pero que es el instrumento que nos ha proporcionado el mayor grado de auto-gobierno, libertad y prosperidad de la historia.

El PSC es el único partido que tiene un proyecto sólido, no mágico, tanto para Catalunya como para España. Un proyecto para que Catalunya sea reconocida como nación por España y para que España se acepte a sí misma como nación de naciones. Un proyecto en el que es tan importante nuestra capacidad de convicción hacia la ciudadanía catalana como la capacidad de convicción sobre el PSOE y el conjunto de la ciudadanía española. No es un proyecto fácil, pero es un proyecto factible a diferencia de los demás. Si la democracia es el peor de todos los sistemas políticos, con excepción de todos los demás, me atrevo a decir que nuestro proyecto federal es el peor de los proyectos posibles, exceptuando todos los demás.

Por eso la responsabilidad de las afiliados y afiliados del PSC es enorme. No sólo han de escoger una persona para liderar el partido, han de escoger una persona para liderar a una parte de la sociedad que quiere y va a dar la batalla democrática, la batalla ideológica, la batalla mediática, la batalla social para que la razón y la sensatez vuelvan a la política catalana y a la española.

Quiero ser esa persona. Quiero ser Primer Secretario del PSC. Tengo la fuerza, la convicción, la capacidad, la experiencia y el reconocimiento social, incluso el de mis adversarios. Pongo a disposición del socialismo catalán mi capacidad para defender nuestras ideas sin olvidar que la sociedad lo que necesita es que los políticos seamos capaces de encontrar soluciones factibles a los problemas que tenemos en Catalunya, en España… y en el PSOE.

Un modelo justo y eficaz de protección social

Un modelo justo y eficaz de protección social

LLUÍS RABELL y MIQUEL ICETA
EL PERIÓDICO DE CATALUNYA, 24.07.16

Catalunya necesita una Agencia de Protección Social que avance en la mejora de los derechos sociales de la ciudadanía y racionalice la gestión de las prestaciones y servicios existentes. Y en este sentido, disponemos del marco competencial necesario para crear esta agencia, tal como acaba de reconocer la reciente sentencia del Tribunal Constitucional.

Impulsar la acción legislativa del Parlament es una responsabilidad en primer lugar del Govern, que en este ámbito ha decidido delegarla en los grupos parlamentarios que lo apoyan, Junts pel Sí y la CUP. Con esta manera de hacer, el Govern y los grupos que lo apoyan han eludido el debate en el seno del Consell de Treball Econòmic i Social y han obviado el imprescindible proceso de diálogo y concertación con los sindicatos y las organizaciones sociales.

Desgraciadamente, la proposición de ley presentada por Junts pel Sí y la CUP está más preocupada por aparentar que es un paso importante en lo que llaman “desconexión” que por lo que debería ser el objetivo de la Agencia de Protección Social: el reforzamiento y ampliación de la cobertura de derechos y la racionalización de su gestión. El resultado es que lo que publicitariamente se presenta como la primera ley de ruptura no pasa de ser un receptáculo administrativo muy deficiente, que ni mejora la gestión ni los derechos de la ciudadanía en relación a las prestaciones sociales que sí dependen de la Generalitat y sobre las que solo se ha recortado en los últimos años.

En este sentido, a pesar de las muchas declaraciones grandilocuentes, la proposición de ley presentada pierde la oportunidad de mejorar la cobertura social en Catalunya y racionalizar la gestión de las prestaciones y servicios. Es esta la razón que nos ha llevado al grupo socialista y de Catalunya Sí que es Pot a presentar una enmienda a la totalidad con un texto alternativo que permite encarar los verdaderos retos de una Agencia Catalana de Protección Social.

Queremos dar respuesta a la urgencia de generar un instrumento de gestión pública ante las necesidades de la ciudadanía con respecto al ejercicio de sus derechos, y especialmente en lo que se refiere al acceso ágil y con garantía de prestaciones y servicios relacionados con la protección social de carácter asistencial.

Hace 10 años se impulsó una ley de servicios sociales que ya preveía la creación de una agencia de gestión de políticas públicas del sistema catalán de autonomía personal y atención a la dependencia, así como la colaboración interadministrativa. De toda esta previsión, los gobiernos de CiU que disponían del apoyo de ERC no hicieron nada, como tampoco lo ha hecho ahora el de Junts pel Sí.

Para nosotros, la debilidad de los sistemas de protección social, la no actualización de la cartera de servicios, la dispersión de prestaciones en diferentes departamentos de la Generalitat, la falta de coordinación entre administraciones públicas en la prestación de servicios y ayudas económicas, así como el sobreesfuerzo que han hecho las administraciones locales para poder dar respuesta a las necesidades crecientes, justifican la existencia de una agencia eficaz y ágil en la gestión de las prestaciones y servicios y coordinada con los ayuntamientos.

Una agencia descentralizada territorialmente que cuente con las administraciones locales en su dirección y con la participación de sindicatos y organizaciones sociales. Pero, sobre todo, necesitamos una agencia para gestionar la Renta Mínima de Inserción-Renta Garantizada de Ciudadanía, que en un futuro inmediato debería ser el eje que articule el sistema catalán de protección social y permita una mejora de las becas comedor, las ayudas ante lapobreza energética y de todos los servicios sociales. Una agencia que cuente de una vez por todas con un sistema de información robusto y compartido. Mediante una ventanilla única que no haga dar vueltas a quien más lo necesita, sino que le atienda de forma personal.

Esta es la propuesta del grupo socialista y de Catalunya Sí que es Pot que ofrecemos a la ciudadanía de Catalunya y al conjunto del Parlament de Catalunya.

Para poder decidir, primero hemos de acordar

Para poder decidir, primero hemos de acordar

MIQUEL ICETA
ECONOMIA DIGITAL, 1.04.16

La sentencia del Tribunal Constitucional que alteró el texto estatutario que había sido votado en referéndum por los ciudadanos y ciudadanas de Cataluña, tras haber sido aprobado por más de 2/3 de los miembros del Parlament de Cataluña y negociado en las Cortes Generales que lo aprobaron por mayoría absoluta, fue la gota que colmó el vaso de la incomodidad de amplios sectores de la sociedad catalana con respecto de la relación de Cataluña con el resto de España.

Más de dos millones de ciudadanos votaron por la independencia en el simulacro de consulta del 9 de noviembre de 2014 y casi un 48% de los votantes depositaron el 27 de septiembre de 2015 su confianza en partidos que se proponían alcanzar la independencia en 18 meses.

Las razones de la incomodidad catalana no se refieren sólo a la mencionada sentencia, sino que se producen también a causa de la falta de un reconocimiento real del carácter plurinacional, pluricultural y plurilingüe de España, de la percepción de un maltrato económico, fiscal e inversor, de políticas recentralizadoras que erosionan el autogobierno y de la ausencia de mecanismos eficaces de participación de las Comunidades Autónomas en el gobierno del Estado.

Esa incomodidad ha llevado a muchos catalanes a abrazar la causa de la independencia que, para los socialistas, no es una solución ni deseable ni viable. La independencia crea más problemas de los que pretende resolver y no puede alcanzarse de forma unilateral ni aún menos de forma ilegal.

Para resolver el problema de fondo proponemos que en esta legislatura se acuerde una reforma constitucional federal que debería ser sometida a referéndum de todos los españoles y que puede resumirse en ocho puntos:

1. La definición de España como Estado federal.

2. El reconocimiento de la realidad nacional catalana (personalmente sostengo que España es una nación que integra naciones, nacionalidades y regiones, y que el Estado integra Comunidades nacionales, forales y autónomas).

3. La definición precisa de las competencias del Estado y de las pautas sobre su ejercicio, y la atribución de todas las demás competencias a las Comunidades Autónomas.

4. El reconocimiento de una asimetría competencial que atienda a los hechos diferenciales y los derechos históricos ya reconocidos por la Constitución y los Estatutos vigentes.

5. La consideración de los temas lingüísticos y culturales como competencia estricta de las Comunidades con lengua propia.

6. La constitucionalización de los principios de solidaridad y ordinalidad que han de informar la financiación de las Comunidades Autónomas.

7. La descentralización efectiva del Poder Judicial.

8. La transformación del actual Senado en una verdadera Cámara territorial (personalmente defiendo un Consejo Federal integrado por representantes de los Gobiernos autónomos).

Estoy convencido de que una mayoría de catalanes y con ellos una mayoría de españoles darían su apoyo a una renovación del pacto constitucional de 1978 que contuviera los elementos antes mencionados.

A veces me preguntan qué pasaría si los catalanes de forma mayoritaria rechazaran esta reforma. No creo que eso vaya a suceder pero, en ese caso, desde la democracia y la legalidad habría que acordar una fórmula para que los catalanes pudiesen ser consultados; pues para poder decidir, primero hemos de ser capaces de acordar.

Para acordar el contenido y alcance de esta consulta, la ley de la claridad canadiense aporta elementos muy relevantes que deberían ser tenidos en cuenta.

Como dice la Sentencia del Tribunal Constitucional que anuló la declaración de soberanía aprobada por el Parlament: “La Constitución no aborda ni puede abordar expresamente todos los problemas que se pueden suscitar en el orden constitucional, en particular los derivados de la voluntad de una parte del Estado de alterar su estatus jurídico.

Los problemas de esa índole no pueden ser resueltos por este Tribunal, cuya función es velar por la observancia estricta de la Constitución. Por ello, los poderes públicos y muy especialmente los poderes territoriales que conforman nuestro Estado autonómico son quienes están llamados a resolver mediante el diálogo y la cooperación los problemas que se desenvuelven en este ámbito”.

Diálogo, negociación y pacto. Esa es la tarea en la que todos debemos empeñarnos.