Federalismo y claridad

Quiero dedicar la actualización semanal de mi diario en internet a reflexionar sobre las perspectivas inmediatas de la política catalana, con la vista puesta en el Debate sobre la orientación política general del govern que se celebrará en el Parlament de Catalunya la semana que viene. Después de mis comentarios al respecto encontraréis una selección de artículos sobre la cuestión que me han interesado especialmente y una aún más breve selección de artículos sobre otras cuestiones que han estado presentes en el debate público de esta última semana. Aprovecho para recordar que casi cada día recomiendo artículos de interés a través de mi Scoop.it y también les doy difusión a través de mi cuenta en Twitter, de mi perfil y página en Facebook, y en el recopilatorio Alternatives.

Empiezo por valorar la reunión del president Mas con el presidente Rajoy: creo que el presidente Rajoy ha proporcionado al president Mas el pretexto para avanzar las elecciones. Como dijo acertadamente Joan Herrera, Artur Mas llegó a La Moncloa como president y salió como candidato. Es por eso que no fui a aplaudirle a la entrada del Palau de la Generalitat. Bien, tampoco fui porque no encuentro ningún mérito en volver a Barcelona con las manos vacías, pero éste es otro tema.

Pienso que el president Mas seguía un guion ya prefijado desde hace mucho. Ahora quizás se entenderá mejor la testarudez de CiU en no acordar la propuesta de pacto fiscal con el PSC. Prefería hacerlo con ERC, sabiendo que la propuesta que aceptara ERC no sería negociable con Rajoy y, por lo tanto, no se obtendría la llave de la caja, pero sí al menos la llave para convocar elecciones cuando le conviniera a él y a su partido. Recordemos que el president Mas fijó como objetivo de la legislatura en su discurso de investidura el “pacto fiscal”, envuelto en una nebulosa “transición nacional”. Una transición nacional que no parece que ahora se aclare mucho más: “No somos independentistas, pero queremos un Estado propio”…

Considero que la responsabilidad fundamental del desacuerdo del jueves es del presidente Rajoy, que en vez de entonar su conocido “Hablemos”, “Hablando la gente se entiende” o “Estoy dispuesto a hablar de todo”, esta vez parece que prefirió responder con un “no” seco, según dijo el president Mas. Ciertamente se podría encontrar un matiz entre lo que dijo el president Mas: “Rajoy me ha dicho no al pacto fiscal” con el “No al concierto económico” que figuraba en la nota oficial de La Moncloa posterior al encuentro de ambos presidentes. Pero seguramente los tiempos no están como para matices. Hay quién dice que pacto fiscal y concierto económico son lo mismo, mientras yo soy de los que creo que no lo son. En todo caso, hay que recordar que en las Jornadas del Círculo de Economía celebradas en Sitges, Mariano Rajoy no se había cerrado en banda a hablar sobre el concierto económico… Pero de todos los días del mundo, parece que el presidente Rajoy eligió uno, sólo uno, para ser meridianamente claro: el pasado jueves en La Moncloa en la entrevista con el president de la Generalitat.

La explicación de todo es relativamente sencilla: el president Mas sabe que si va a unas elecciones hablando de la gestión de su gobierno, lo tendría muy mal. Después de dos años de gobierno, Cataluña tiene más paro, sufre más recortes y está más endeudada que hace dos años. Desgraciadamente tenemos hoy un país más parado, más recortado y más endeudado que en tiempo de los gobiernos de izquierdas. Y, aún más desgraciadamente, no parece que los años que vienen vayan a cambiar esta dinámica. Cumpliendo con su obligación de agotar la legislatura si tuviera apoyo parlamentario suficiente, cosa que todavía está por ver, estaría actuando contra su interés partidista.

Han pasado dos años en los que CiU y PP lo han pactado todo, pero en cambio han olvidado hablar de lo que era más importante: un nuevo encaje entre Catalunya y España después de la Sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto. Ni tan sólo han intentado sacar el máximo provecho del nuevo Estatuto. Probablemente se guardaban esta carta para justificar la ruptura. Eran capaces de pactar presupuestos y recortes pero ni tan sólo han intentado coser aquello que la sentencia rompió.

Por lo tanto el president Mas ha conseguido tapar el fracaso de su gestión con el fracaso de su propuesta de “pacto-fiscal-en-la-línea-del-concierto-económico” para decidir un adelanto electoral y asegurar que el debate de las elecciones se centre en la encaje entre Catalunya y España, y no en el trabajo del mal llamado “gobierno de los mejores”.

No hago abstracción del 11-S. Ya hablé de la manifestación de la Diada el pasado domingo y no quiero repetirme mucho. Además, me pasa como en Twitter: en 140 caracteres no se puede teorizar mucho. Por lo tanto recomiendo a las personas que puedan estar interesadas en lo que pienso, que lean mi intervención en el seminario organizado por la Fundació Rafael Campalans “Autogobierno, federalismo y derecho a decidir. Los casos de Escocia y Quebec” o el artículo “La vigencia del ideal federal”, por cierto, anteriores a la manifestación del 11-S.

Creo que quedó bastante claro que cuando el president Mas fracasó en el intento de convertir la manifestación de la Diada en un acto en apoyo al pacto fiscal, decidió intentar aprovecharla políticamente para después cabalgar sobre la ola, como está haciendo ahora. No es casual que los organizadores de la manifestación “Catalunya, nou Estat d’Europa” organizaran también el recibimiento del president en Palau después de su encuentro con el presidente Rajoy. Tampoco fui por eso.

La cuestión ahora es explicar qué creo que tenemos que hacer y decir los socialistas catalanes. Como ahora no formo parte de la dirección del partido ni de la del grupo parlamentario sólo puedo dar mi opinión personal y así lo hago a continuación, con respeto hacia los que piensan de otro modo pero también pidiendo respeto para mis ideas.

La manifestación del 11-S, pero no sólo la manifestación, sino también los dos años perdidos después de la Sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto desde el punto de vista de ampliar el autogobierno, mejorar la financiación y asegurar el respeto a la realidad plurinacional del Estado, nos obligan a todos a hacer propuestas para salir del callejón sin salida y señalar un nuevo horizonte para el encaje entre Catalunya y España. Desde mi punto de vista no son viables ni las propuestas unilaterales ni aquellas que no puedan ser sancionadas por la ciudadanía a través de un referéndum. Negociación, pacto y decisión ciudadana libre son, pues, en mi opinión, los elementos que tienen que definir nuestra propuesta política.

En primer lugar, hará falta que las fuerzas políticas catalanas se presenten a las elecciones explicando de forma clara qué proponen: Independencia, Confederación (sabiendo que no hay ninguna confederación en el mundo, que a nivel internacional incluso Suiza es considerada una federación, como lo son hoy también los Estados Federados de la Micronesia, que en un periodo breve fueron considerados como la única confederación en el mundo), Estado federal…

Desconfío bastante de términos más confusos como “transición nacional” (¿hacia dónde?), “estructuras de Estado” (¿cuáles? ¿Govern? ¿Parlament? ¿President? ¿Síndic de Greuges? ¿Sindicatura de Comptes? ¿Consell de Garanties? ¿Delegaciones en Madrid, Paris, Bruselas o Nueva York?), “Estado propio” (mejor hablar en plata y decir independencia, a menos que se quiera decir “Estado” como el “Estado libre de Baviera”, porque si es esto, se trata de un Estado dentro de un Estado federal. Yo querría que España fuera un Estado federal y que Cataluña se  encontrara tan cómoda en él como se encuentra Baviera en la República Federal Alemana). Tampoco creo que sea lo suficientemente preciso apelar al “derecho a decidir”, porque se refiere más al procedimiento que al contenido, y por eso yo creo que es mucho más claro hablar sin rodeos de “referéndum por la independencia”

.¿Qué propuesta haría yo? La que creo que compartimos una gran mayoría de socialistas catalanes: una reforma constitucional que asegure el máximo autogobierno de Catalunya, un pacto fiscal justo (ambicioso y posible como el que el grupo socialista votó en el Parlament de Catalunya) y el reconocimiento del carácter plurinacional, pluricultural y plurilingüístico del Estado. Una reforma constitucional inspirada en el federalismo asimétrico y que incorporara los oportunos mecanismos bilaterales de relación entre la Generalitat y el Estado. Lógicamente, los ciudadanos y ciudadanas de Catalunya se tendrían que pronunciar a favor o en contra de la propuesta de reforma que se acordara para aceptarla o rechazarla. Aprovecho para decir que no creo en los referéndums multi-respuesta, creo que los referéndums están para saber si la gente comparte o no una propuesta concreta (y no lo digo sólo por el referéndum sobre la Diagonal en Barcelona).

Creo que la propuesta de un pacto federal puede dar satisfacción a la demanda de más autogobierno, un trato fiscal justo y el reconocimiento de la plurinacionalidad del Estado. Creo que vale la pena defender el ideal federal por cuatro razones fundamentales: 1. Porque es lo más ajustado en un mundo de soberanías compartidas e interdependencias crecientes. 2. Porque evita el choque de identidades y la fractura de la sociedad en grados diversos de autoidentificación nacional. 3. Porque es coherente con valores que aprecio mucho como son los de fraternidad, solidaridad e internacionalismo. 4. Porque tiene como instrumentos privilegiados la acción política democrática, la negociación y el pacto.

En estos últimos días han empezado a surgir voces más allá del Ebro favorables a una solución federal. Sé que para algunos llegan demasiado tarde. A mí también me gustaría haberlas oído antes, pero creo que hay que aprovecharlas ahora para buscar el pacto federal que propongo, que necesita defensores aquí y allí.

Hay partidos que proponen una declaración unilateral de independencia por parte del Parlamento Yo no soy partidario de esta idea. En primer lugar, porque no soy independentista. Pero también porque creo que decisiones unilaterales no resuelven el problema. Imaginemos que el Parlament de Catalunya aprueba una declaración unilateral de independencia. ¿Y después qué? ¿Eso dónde nos lleva? Creo que sin negociación y acuerdo, una declaración unilateral no lleva a ninguna parte porque no tiene salida en el marco de la Unión Europea y del mundo en que vivimos. Y no olvidemos, a pesar de que algunos parecen olvidarlo a menudo, que España es una democracia que reconoce el derecho al autogobierno de las Comunidades Autónomas, y que en estos casos hablar de situaciones coloniales o de ausencia de libertad es absurdo.

Por último, alguien me podría pedir que me definiera sobre el referéndum para la independencia. Como demócrata, estoy convencido que cualquier cuestión política, por compleja o dramática que sea, tiene que encontrar una solución institucional democrática que respete la voluntad de la ciudadanía.

Como no soy independentista, no pido un referéndum para la independencia, porque si empiezo pidiendo un referéndum por la independencia estaría renunciando a encontrar un pacto federal que, de entrada, me parece un encaje mucho más satisfactorio, pero, como demócrata, en un momento en que constato que la reivindicación independentista ha logrado un apoyo muy significativo, creo que esta cuestión tiene que ser abordada. Y, como decía antes, no desde planteamientos unilaterales (conviene seguir de cerca las experiencias de Canadá y el Reino Unido con respecto del Quebec y de Escocia, respectivamente) ni desde planteamientos que no contemplen la libre decisión de los ciudadanos expresada en referéndum.

Creo que en el marco de la discusión sobre una reforma constitucional federal, podría plantearse también la regulación de esta cuestión. El caso del Quebec apunta algunos elementos que pueden ayudar y aseguran la claridad exigible a un proceso de esta envergadura: primero, no se puede ir hacia la independencia si los ciudadanos no se han pronunciado claramente y específicamente sobre el tema (no hay declaración parlamentaria unilateral que valga); segundo, el referéndum se tiene que poder convocar en determinadas condiciones y tienen que estar previstas las exigencias de participación mínima y resultado claro; y tercero, la eventual victoria del sí, abre el camino a la negociación de las condiciones de la separación, de la secesión.

La victoria del sí (en el caso del Quebec ya se han celebrado dos referéndums y en los dos ha ganado el no) no proporciona automáticamente la condición de Estado independiente que, nuevamente, sólo puede ser fruto de un acuerdo, conscientes ambas partes de que la decisión ciudadana es absolutamente relevante porque no estamos ante un referéndum consultivo sino ante un referéndum decisorio. No quiero acabar sin decir que los procesos de referéndum de este tipo sólo pueden plantearse cuando partidos que reclaman explícitamente la independencia a través de la organización de un referéndum ganan las elecciones.

La semana que viene sabremos cuál es el planteamiento de cada fuerza política y, más adelante, cuál es su programa electoral. Oriol Pujol ya anunció que el programa electoral de CiU no incorporará la reivindicación de la independencia de Cataluña. En fin, ya veremos. Y de todo esto  tendremos que seguir hablando mucho tiempo y mucho más en profundidad.

Os propongo ahora unos cuántos artículos sobre todas las cuestiones que he ido mencionando, empezando por dos intervenciones y un artículo del primer secretario del PSC, Pere Navarro y, a continuación, el resto ordenados cronológicamente:

A pesar de que habla del País Vasco, tiene una relación directa y cercana con el tema del que estamos hablando el artículo “Límites y garantías de un proceso independentista” de Odón Elorza.

Ha pasado desapercibido en medio de todo el ruido un hecho nuevo relativo al escándalo del Palau de la Música y una posible financiación irregular de CDC. Podéis leer sobre ello en “Hacienda cree que la empresa de un exalto cargo de Pujol desvió fondos del Palau”, Jesús García.

Sobre la situación económica española os invito a leer:

Sobre la contrarreforma educativa del ministro Wert podéis leer el editorial de El País “Nuevo viraje educativo” y el artículo “Más desigualdades” de Rafael Feito.

Sobre la política europea y el debate sobre las reformas que hacen falta podéis leer:

Para los interesados en debates políticos y culturales más de fondo, recomiendo que leáis:

Y, finalmente, en recuerdo y homenaje en Santiago Carrillo, os invito a visitar el dossier que le dedica el diario El País, a leer sus artículos publicados en El País, y a descargároslos en la publicación “Nadando a contracorriente” vía Amazon.

ZW 317 Recomendaciones de enlaces al servicio de la reflexión y la acción política y social realizada por mi amigo Antoni Gutiérrez-Rubí. Aquí encontraréis todos los ZONA WEB.

http://wiki.15m.cc/wiki/15Mpedia

Uno de los pilares del 15M ha sido el conocimiento. Con la voluntad de recopilar toda la información, y con la intención de amplificar el movimiento, se impulsaba la creación de una enciclopedia libre y abierta: la 15Mpedia, que se presentó públicamente el pasado 6 de junio.

El objetivo de este proyecto es generar un espacio enciclopédico del movimiento libre y neutral. Generar conocimiento en formato horizontal y sin moderación, manteniendo siempre el respeto a todos los colaboradores.

A través del árbol de contenidos de la enciclopedia se está realizando un proyecto derivado: el Wiki libro del 15M. El pasado, el presente y el futuro del movimiento realizado por todas las personas que forman parte de él.

El proyecto tiene una herramienta colaborativa, muy interesante, un banco de ideas, donde cualquiera puede subir textos con sus ideas, opiniones y reflexiones.

Otra iniciativa, no solo de carácter recopilatorio sino con una visión prospectiva, ha sido la realización de un documental sobre el 15M.

Podéis seguir toda la información asociada también a través de Twitter: @15Mpedia #15Mpedia

Acerca de Miquel Iceta

Sóc primer secretari del PSC, president del grup socialista al Parlament de Catalunya i candidat a la Presidència de la Generalitat

Publicado el Domingo 23 septiembre 2012 en Política. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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