Intervención en el Forum Nueva Economía

Esta mañana he pronunciado una conferencia en el Forum Nueva Economía. A continuación encontraréis el texto de mi intervención.

INTERVENCIÓN DE MIQUEL ICETA EN EL FORUM NUEVA ECONOMÍA (07.10.08)

Buenos días, autoridades, señoras y señores, amigos y amigas.

Quiero en primer lugar agradecer a los organizadores de esta Tribuna su amable invitación. Una invitación que me permite compartir con todos ustedes preocupaciones y esperanzas sobre el presente y el futuro de Cataluña.

Y, en segundo lugar, quiero agradecer a la Presidenta de mi grupo parlamentario, la Vicepresidenta del PSC, mi amiga Manuela de Madre, sus amables palabras.

Creo que desde la política nos tenemos que esforzar a dar pistas para interpretar correctamente la realidad y para impulsar reformas en función de unos determinados valores que son los que inspiran los distintos proyectos políticos. Los ciudadanos tienen derecho a entender lo que pasa y los políticos la obligación de contribuir a esta comprensión del mundo. Creo también, al igual que Daniel Innerarity, que el principal reproche que se hace a la política, y a menudo con mucha razón, es la distancia entre palabras y hechos, entre lo que habría que hacer y lo que se hace. Y que, demasiado a menudo, se explican las actuaciones políticas con el fácil recurso de decir que no hay otra alternativa.

Por este motivo, quiero comenzar haciendo un rápido esfuerzo para situarnos en este mundo que cambia y en la crisis que estamos padeciendo.

¿Cuál es el mundo de hoy?

–    En el año 2006, 1,3 millones de personas en los Estados Unidos completaron sus estudios universitarios, 3,1 en la India y 3,3 en China. El 100% de los licenciados universitarios hindúes hablan inglés. De aquí a 10 años, el país con más habitantes que hablen inglés como segunda lengua será… China.

–    Según el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos, 1 de cada 4 trabajadores cambiará de trabajo durante este año. Y 1 de cada 20 lo hará en los próximos 4 años. Por cierto, datos muy coincidentes con los del Departamento de Trabajo de la Generalitat. Los niños americanos que actualmente se encuentran en edad escolar, habrán tenido entre 10 y 14 empleos diferentes cuando tengan 38 años. Esta verdadera mutación del mundo laboral tiene consecuencias de muchos tipos, entre ellas las estudiadas por Richard Sennet en su libro “La corrosión del carácter”.

–    La radio tardó 38 años en conseguir una audiencia de 50 millones de personas. La televisión lo consiguió en 13 años. Internet en 4.

–    La fibra óptica de tercera generación puede transmitir 10 trillones de bits por segundo, es decir, el equivalente a 1.900 CD cada segundo, o a 150 millones de llamadas telefónicas simultáneas. Esta capacidad se está triplicando cada seis meses.

–    En Cataluña, un 41,5% de los ciudadanos son usuarios frecuentes de Internet y un 53,9% lo han usado en los últimos tres meses.

–    Por lo que respecta a las empresas, Cataluña es el país número uno de Europa en penetración de la banda ancha y el número seis por lo que respecta a los hogares.

–    Casi un 60% de los adultos de nuestro país no han acabado los estudios secundarios. Y, por tanto, muchos no tienen demasiado claro qué se puede hacer con Internet. Hay un 39% de la población que ni utiliza Internet ni lo quiere hacer porque no le ve utilidad alguna.

–    Estamos formando a gente joven para que haga trabajos que todavía no existen, para que utilice tecnologías que todavía no se han inventado, para solucionar problemas que todavía no se nos han ocurrido. De los diez trabajos más solicitados en el mundo en el año 2000, se prevé que ninguno de ellos lo sea en el año 2010. Si no podemos acompasar el sistema educativo a la demanda estaremos fallando.

–    La comunidad latinoamericana implantada en Barcelona ha crecido hasta multiplicarse por tres en los últimos 4 años y ya representa un poco más de 200.000 ciudadanos.

–    Unos 300.000 musulmanes residentes en Cataluña comenzaron el pasado 1 de septiembre a celebrar el Ramadán.

–    Los ecuatorianos, rumanos, marroquíes, chinos, así como otras comunidades de inmigrantes de la Unión Europea que han decidido escoger Cataluña para trabajar, para vivir y para formar sus familias, representan el 12% de la población.

Estos datos ayudan a situarnos en una nueva realidad. Desconocerla es estar abocados al fracaso. Sin una inversión más potente en capital humano y en investigación e innovación no iremos muy lejos. Sin capacidad de incorporar a los recién llegados, nuestra sociedad se quebrará. Sin dominar el inglés no seremos competitivos. Sin promover la creatividad, estamos abocados a una situación de grave dependencia.

Este mundo nuevo que nos rodea está hoy sumergido en una crisis económica de grandes dimensiones.

Hay que comenzar diciendo que ésta es una crisis global, que tiene unas causas fundamentalmente exógenas. Desde hace más de un año la coyuntura económica internacional es negativa. Aquí ahora justamente comenzamos a sentir sus efectos. Pero la crisis hipotecaria en los Estados Unidos viene de lejos y está provocando una importante restricción del crédito y de la liquidez a nivel mundial. El 80% del aumento de nuestra tasa de inflación se debe al incremento del precio del petróleo y al aumento del precio de los alimentos.

A diferencia de la crisis de 1993, ahora no tenemos ningún control sobre la paridad de nuestra moneda, ni sobre el tipo de interés. Es la primera “crisis euro”. En una Europa que duda, que tiene un banco central, como el que tienen los Estados Unidos, pero que no tiene gobierno económico unificado, ni presidente, cosa que sí tienen los Estados Unidos. Fue un gravísimo error quedarnos sin Constitución Europea, está siendo un error la lentitud en adoptar y aplicar el Tratado de Lisboa.

Permítanme que utilice palabras del Conseller de Economía y Finanzas en una intervención ante el Círculo de Economía. Cito literalmente: “No sé si hemos prestado la suficiente atención a que ésta es la primera crisis importante que padece nuestro país en plena era de globalización y formando parte de la zona euro. Y esto modifica, y de qué manera, el terreno y las reglas del juego. Hoy la capacidad de actuación de los gobiernos, también la del gobierno central, es limitada. No podemos recurrir, como en el pasado, a modificar el tipo de cambio para compensar las pérdidas de competitividad derivadas de una mayor inflación o una menor productividad, ni a utilizar el tipo de interés o las variables monetarias, para adaptarlas a la fase del ciclo en que se encuentra específicamente nuestra economía. La única manera de mantener y recuperar los niveles de bienestar y prosperidad es mejorando nuestra productividad”. Acaba la cita. Algunos ponen como contradicción que un socialista haga de la productividad su bandera. No es nuestro caso.

Esta crisis está haciendo caer a muchos del caballo del neoliberalismo. Ahora todo el mundo reclama regulación e intervención de los poderes públicos. También en los Estados Unidos. Con Bush ocupando todavía la Presidencia. Los mismos que proclamaban hace un año que el Estado les molestaba, hoy exigen que intervenga. Bienvenidos. Los adoradores de la mano invisible piden ahora intervenciones más tangibles. Bienvenidos.

Realmente no es el mercado el que ha fallado, es el fundamentalismo de mercado, el capitalismo de casino, el que ha quebrado totalmente. Hoy más que nunca es el momento de defender el modelo europeo de cohesión social, con una regulación más exigente y políticas económicas anticíclicas, dentro de los estrechos márgenes de los que disponemos. Esto quiere decir, entre otras cosas, una fiscalidad responsable. No un desarme fiscal del Estado. No vale reclamar rebajas de impuestos cuando la economía va bien, para después reclamar intervención pública cuando va mal. No se puede reclamar intervención pública cuando los negocios privados atraviesan dificultades y, en cambio, rechazar los mecanismos de protección social y de defensa de los sectores más débiles. En esto consiste el socialismo democrático que defendemos, un proyecto capaz de promover el crecimiento económico y la competitividad, basándose en la cohesión y justicia social, y en que la sociedad no se fragmente a causa de las desigualdades.

Siempre lo he creído, pero con la crisis que se desarrolla ante nuestros ojos resulta todavía más evidente, que dejarlo todo en manos del mercado es acabar estropeándolo todo. No sólo porque hay servicios que no pueden ser tratados como mercancías, sino porque el mercado no siempre tiene en cuenta una visión a medio o largo plazo, ni los criterios de sostenibilidad, ni es consciente del coste en términos de aumento de las desigualdades sociales y de los desequilibrios territoriales que genera.

Europa no es inmune a los efectos de la crisis del capitalismo global. Hace pocos días conocíamos la quiebra de un banco en Islandia, que nos recuerda el carácter verdaderamente global del sistema financiero.

Nuestro modelo europeo no sólo está basado en la libertad, también está basado en la responsabilidad y la solidaridad. Estamos a favor de este modelo. Ahora bien, si queremos que este modelo prevalezca, necesitamos fortalecer la Europa política. Hoy echamos de menos un fuerte liderazgo europeo como el que inspiraba la acción de Jacques Delors, Kohl, Mitterrand o González. Miquel Roca recordaba en La Vanguardia la necesidad de desvelar la ambición europea. Tiene toda la razón. Jordi García-Petit lo decía aún más enfáticamente, o Europa tiene vocación de gran potencia o quedará reducida a la nada.

Dicho todo esto, el hecho de que la crisis sea global, que sus causas sean fundamentalmente exógenas, que la moneda única y la autonomía de los bancos centrales reste margen de maniobra a los gobiernos, que echemos en falta un fuerte liderazgo europeo no puede ser en ningún caso una excusa para no actuar.

Porque la economía catalana tiene ases en la manga. Su crecimiento sostenido a lo largo de muchos años ha permitido consolidar unas bases sólidas. Durante los últimos 12 años el crecimiento medio del PIB ha sido del 3,5%, 1,3 puntos por encima de la zona euro. Hoy, la renta media de los catalanes es un 12% superior a la renta de los europeos de la zona euro. Un reciente informe de la OCDE dice que el sector industrial catalán presenta fortalezas competitivas tanto en actividades de alta tecnología como de mediana y baja tecnología. El paro es del 7,6% (en el año 1993 era del 20%). Los tipos de interés están sobre el 5,5% (lejos del 10% de 1993). El grado de apertura de la economía catalana es del 70% en términos del peso de las importaciones y las exportaciones en el PIB. 15 puntos por encima de España. Cataluña representa el 29% de las exportaciones españolas, y el 40% si miramos sólo las exportaciones de alto contenido tecnológico. Hay muchos elementos para confiar en la fortaleza de nuestra economía.

Recordemos que el Estado tenía un déficit del 6% frente al equilibrio de hoy. Que la deuda ha bajado del 62% al 36%. Por cierto, quizás esto aconseja flexibilizar algunos criterios de estabilidad macroeconómica para hacer frente a la crisis. Mantener rígidamente, de forma dogmática, los criterios de estabilidad presupuestaria puede ser un grave error en momentos de crisis. Hay empresas que pueden superar la crisis si no se les cierran las puertas del crédito. Al activismo del Instituto Catalán de Finanzas, que habrá que seguir impulsando, habría que añadir una mayor valentía del Instituto del Crédito Oficial que aprovecho para pedir desde esta tribuna.

No es que quiera, en absoluto, restar importancia a la gravedad de la crisis. Pero creo que un exceso de alarmismo no sólo no estaría justificado sino que contribuiría a empeorar el contexto económico.

También tenemos la fortaleza que nos proporciona el Acuerdo Estratégico con los agentes sociales promovido por el Gobierno de Cataluña. Ésta es la mejor receta para afrontar una difícil situaciones económica: iniciativa política, acción de gobierno y consenso social.

Pero también tenemos algunas debilidades. El sector inmobiliario, el peso del cual es inferior en Cataluña que en el conjunto de España, está en una situación muy delicada, después de demasiado tiempo de poner en el mercado un volumen de viviendas superior al que nuestra economía podía absorber. Estamos registrando un incremento del paro, vivimos episodios de deslocalización y cierre de empresas. Pero también de empresas que se instalan aquí. Y de empresas catalanas que se instalan en otros países.

¿Qué está haciendo el Gobierno de Cataluña para hacer frente a la crisis?

En primer lugar, llamar a las cosas por su nombre, llamar crisis a la crisis, y poniendo a todos los Departamentos de la Generalitat a trabajar con una única prioridad: contribuir a superar la crisis y a paliar sus efectos.

En segundo lugar, promover un proceso intenso de concertación social. El Acuerdo estratégico para la internacionalización, la calidad del empleo y la competitividad de la economía catalana. Un acuerdo establecido en el año 2005 y que ha sido recientemente renovado para el período 2008-2011, con una dotación de 7.000 millones de euros al año. Aprendemos del diálogo con los agentes sociales, porque lo entendemos como un elemento dinamizador de nuestras políticas.

En tercer lugar, invirtiendo como nunca. En el año 2008 las inversiones del Estado en Cataluña llegarán a los 4.500 millones de euros, mientras que la Generalitat está invirtiendo unos 715 euros per cápita. En el próximo año, las inversiones del Estado en Cataluña serán de 4.626 millones de euros, en aplicación de la Disposición adicional tercera del Estatuto y de la metodología de cálculo acordada entre el Vicepresidente Solbes y el Conseller Castells. Si añadimos la inversión que realizan los Ayuntamientos, llegamos a una inversión pública total superior a la de la mayoría de países europeos.

En cuarto lugar, contrarrestar el descenso de la actividad del sector inmobiliario.

En quinto lugar, atenuando las restricciones de liquidad del sistema financiero catalán.

En sexto lugar, garantizando le acceso del sector empresarial a los recursos financieros que requiere para desarrollar su actividad.

En séptimo lugar, paliando la situación de los colectivos más vulnerables a la desaceleración económica y, especialmente, favoreciendo que las personas que quedan en paro encuenten empleo, atreviéndonos a avalar estudios de formación ocupacional cuando no se trate de formación gratuita proporcionada por los pderes públicos. Estamos dispuestos a hacerlo. Sólo con esfuerzo y ganas saldremos de la crisis, y tenemos que proporcionar mecanismos para que este esfuerzo de la gente tenga recompensa.

En octavo lugar, controlando las tensiones inflacionistas.

En noveno lugar, fomentando la competitividad y la eficiencia de la economía a medio plazo.

Y, en décimo lugar, impulsando las medidas de control del gasto de los Presupuestos de la Generalitat que inciden sobre las nuevas convocatorias de ayudas, la congelación de plantillas del personal de la Generalitat, las autorizaciones de compromisos de gasto con cargo a ejercicios futuros y la contención del gasto corriente.

También la exigencia de un despliegue más rápido de las previsiones estatutarias, la negociación del nuevo sistema de financiación y pedir al gobierno de España esfuerzos suplementarios en materia de inversión y para facilitar el acceso al crédito, son buenas contribuciones al esfuerzo colectivo para superar la crisis. Desde el Gobierno de Cataluña ya lo estamos haciendo.

Dicho todo esto, somos muy conscientes de que la única receta para superar la crisis es aumentando nuestra competitividad impulsando un cambio de modelo productivo hacia uno de más valor añadido. Incrementando la competitividad de nuestro capital físico y de nuestro capital humano. Competitividad en las infraestructuras, en la educación, en la innovación y en la investigación, en las condiciones de competencia de los mercados, en la apertura e internacionalización de la economía y la dimensión de nuestras empresa, probablemente demasiado pequeñas en relación a lo que tendrían que ser si quieren competir en condiciones en este mercado global. Lo haremos con un amplio consenso político. En este contexto hay que agradecer a CiU su apoyo en el Pacto Nacional de la Investigación y la Innovación y en la Ley de Educación de Cataluña.

Conviene no olvidar que la competitividad es también una competición entre territorios. El experto norteamericano en estudios urbanos, Richard Florida explica que los territorios ganadores son los que mejor combinan las tres T: Talento, tecnología y tolerancia. Talento y tecnología, se explican por sí mismos. Tolerancia entendida como capacidad de integrar, de sumar, de proporcionar un ambiente que permita estimular a lo que él denomina “la clase creativa”, emprendedora, innovadora y transgresora. En este sentido, nos hace falta también trabajar para que las marcas “Cataluña” y “Barcelona” sean marcas atractivas, sinónimos de calidad y de innovación. No hace falta decir que esto tiene que ver con la capacidad de marcar tendencias, y la importancia de sectores como el del diseño, el patrimonio cultural e histórico y las industrias culturales, audiovisuales y la moda. Factores que, entre otras cosas, también contribuyen a atraer turismo de calidad.

Esta reflexión sobre nuestra “competitividad territorial”, nos lleva a dar una importancia estratégica a la euroregión, al corredor mediterráneo, al potencial de nuestras siete regiones, y al papel de fuerza de choque de Barcelona y su región metropolitana. Cataluña sin Barcelona hubiese tenido la misma suerte de Occitània. Un país sin capital no es un país, es sólo un lugar para ir de visita.

Quiero dedicar la última parte de mi intervención a definir los que son, en mi opinión, los retos de futuro que tenemos que vencer, no sólo para superar la crisis sino para construir el país de primera que siempre hemos deseado.

1.- Asegurar la adecuada dotación en infraestructuras. Estamos en el buen camino, con los recursos, los proyectos y los consensos sociales y territoriales necesarios. Con la necesidad de conseguir el traspaso de la gestión del servicio de cercanías y regionales. Con la exigencia de acordar un nuevo modelo de gestión del aeropuerto de Barcelona-El Prat en el que la Generalitat sea determinante, y de forma todavía más decisiva en la gestión de los aeropuertos de Girona, Reus y Sabadell. Con el esfuerzo para potenciar los puertos de Barcelona y Tarragona, los servicios logísticos y el transporte de mercancías. Con una mejora significativa de los sistemas de transporte público.

2.- Consolidar un sistema educativo de calidad. Con la futura Ley de Educación de Cataluña, con un nuevo impulso a la franja 0-3, con una Universidad de calidad capaz de vencer el reto que supone el Espacio Europeo de Educación Superior, con una nueva formación profesional adecuada a los nuevos tiempos y capaz de proporcionar mecanismos de reciclaje profesional.

3.- Ayudar a la emancipación de los jóvenes y promover su acceso a una vivienda digna a precio asequible. En la línea de desarrollar el pacto por la vivienda, especialmente por lo que respecta a la vivienda protegida, la vivienda de alquiler y la vivienda concertada catalana.

4.- Asegurar la plena integración de los inmigrantes, con flujos regulados, en igualdad de derechos y deberes. Alcanzando el Pacto Nacional para la Inmigración. Renunciando a toda demagogia sobre este tema, presentando la inmigración como fenómeno altamente positivo si se aborda desde los requisitos de la regulación, la plena integración y la igualdad de derechos y deberes. Conscientes de que los cambios en los ciclos económicos modifican la capacidad de absorción de los flujos de inmigración, conscientes de las especiales necesidades educativas de los niños inmigrantes, comprometidos a hacer que el catalán sea también una lengua de integración.

5.- Erradicar la pobreza. Sí, porque todavía en nuestro país hay mucha gente que está en una situación todavía más precaria que las personas que ven peligrar su puesto de trabajo pero que podrán acogerse a diversas prestaciones sociales y estarán en situación de volver a encontrar empleo. Una sociedad incapaz de erradicar la pobreza, no es una sociedad ni próspera ni avanzada.

6.- Asegurar una red de servicios sociales de calidad y garantizar la aplicación de la ley de la dependencia. Con más recursos, sí. Con más profesionales, sí. Pero también con el reconocimiento y la valoración del voluntariado y del papel de las familias en el apoyo a las personas dependientes. Y sólo citaré, porque el tema requeriría de un tiempo del que no disponemos, la atención al fenómeno del envejecimiento, sus consecuencias económicas, sociales, culturales y sociosanitarias.

7.- Asegurar un suministro energético suficiente, limpio y sostenible, y asegurar también un suministro de agua en el conjunto del territorio. A través del ahorro, el uso eficiente, la reutilización, las desaladoras y también con la garantía de la interconexión de redes. Para no tenerme que extender sólo haré referencia a la importancia que se dio a esta cuestión en el encuentro del gobierno catalán con las empresas multinacionales organizado en el IESE.

8.- Mejorar la calidad de nuestro sistema de salud pública. Que es un buen sistema, pero que se está viendo sometido a una fuerte presión demográfica y a fuertes exigencias en términos de atención rápida, de atención a nuevas enfermedades, de apoyo a enfermos crónicos, y de tratamientos que requieren el uso intensivo de tecnologías avanzadas.

9.- Contribuir al desarrollo del mundo rural y a la lucha contra el cambio climático. Asegurando la pujanza del sector agroalimentario e incorporando los criterios de sostenibilidad como factores de evaluación de la eficacia de las políticas públicas.

10.- Ganar la batalla de la investigación, el desarrollo y la innovación. Aprovechando los proyectos que ya están en marcha, favoreciendo la instalación de profesionales de la investigación, ayudando a las universidades en este campo, priorizando los elementos dinamizadores de clusters empresariales en sectores tecnológicamente avanzados. El potencial de investigación biomédica en Barcelona es mayor del que muchos somos conscientes y lo tenemos que ampliar aún más.

Acabo. Creo haber descrito los cambios a los que tenemos que hacer frente, la crisis a la que nos enfrentamos y los retos que tenemos que vencer para construir un país de primera. Soy muy consciente de que estos objetivos no se pueden conseguir sólo desde la política. Su definición y su implementación requieren de una sociedad activa y comprometida, exigente hacia la política y las instituciones, pero capaz también de movilizar sus energías. Quiero agradecer al Forum Nueva Economía por permitirme compartir estas ideas con todos ustedes favoreciendo un diálogo del todo necesario.

Muchas gracias.

Acerca de Miquel Iceta

Sóc primer secretari del PSC, president del grup socialista al Parlament de Catalunya i candidat a la Presidència de la Generalitat

Publicado el Martes 7 octubre 2008 en Política. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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