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Intervención en la Comisión de Política Territorial y Función Públuca

Comparecencia de Miquel Iceta en la Comisión de Política Territorial y Función Pública del Congreso de los Diputados (18.03.21)

Muchas gracias Presidenta, buenas tardes a todas y a todos. Para mí es un gran honor comparecer ante esta Comisión, y como es la primera vez que lo hago quiero subrayar mi respeto hacia el Parlamento, hacia esta Comisión y hacia todos sus integrantes.

Para mí, la primera comparecencia es importante porque es la que señala prioridades y traza caminos, y quiero que sepan que voy a tener muy en cuenta el trabajo que hace esta comisión y el que podemos hacer juntos en el futuro, no solo en el día de hoy. Este ministerio es el de la cooperación, el de los pactos, y los pactos que se establecen en sede parlamentaria tienen una relevancia muy importante.

Formo parte de un Gobierno comprometido con el diálogo, que vamos a mantener esa oferta permanente a todos los grupos y administraciones con independencia del color político de sus gobiernos, porque creemos que es la mejor manera de avanzar, y en las Cortes se expresa la pluralidad de los puntos de vista y los proyectos políticos y es la representación más genuina de la voluntad ciudadana.

Por tanto, me pongo en primer lugar a disposición de todas y todos ustedes, les ofrezco toda mi colaboración, con voluntad de acuerdo y con disposición a aceptar tanto críticas como propuestas, porque de ellas se derivará una mejor acción colectiva.

Quisiera subrayar dos aspectos esenciales de mi función como ministro, que creo que la lucha contra la pandemia ha subrayado de forma especial. En primer lugar, la importancia de los servidores públicos, de las trabajadoras y trabajadores de las administraciones públicas, que han demostrado con su labor comprometida mucho más allá de sus obligaciones por qué es necesario contar con unos servicios públicos suficientemente dotados y eficaces.

Si algo ha puesto de manifiesto la emergencia sanitaria es la importancia de lo público, de la función pública y de la gestión pública, para dar respuesta a lo extraordinario, porque hemos visto que lo excepcional desde luego puede ocurrir.
Más que nunca, y lo debemos tener muy presente, cuando reducimos recursos de los servicios, de las administraciones, de la pieza esencial de los servicios públicos, como son sus trabajadores y trabajadoras, estamos debilitando nuestra capacidad de respuesta ante situaciones como la del coronavirus, con todo lo que ello implica.

Señorías, a la hora de la verdad, lo único que nos separa del desastre es lo público.

En segundo lugar, nuestro Estado se sostiene en valores democráticos, que se encarnan en el diálogo, la negociación y el pacto, imprescindibles para el desarrollo del Estado de las Autonomías. Un Estado de cooperación entre administraciones en el que las técnicas federales son la mejor guía para solucionar los problemas.

Recientemente, Funcas ha publicado el informe 40 años de Descentralización en España, balance y perspectivas, en el que se concluye que los procesos de descentralización intensa, rápida y específica de nuestro país, de democratización y de consolidación del Estado del Bienestar han sido exitosos. Pero también señala el informe que hay aspectos que se deberían mejorar y que forman parte de nuestra hoja de ruta colectiva, como son:

 El refuerzo de las instituciones propias de los países descentralizados, como lo es el Senado o las Conferencias de Presidentes y Conferencias Sectoriales.
 Apuesta por la cultura federal de diálogo, pacto y cooperación permanente
 Aprovechar mejor el intercambio de experiencias entre Comunidades Autónomas.

Siempre he apostado por una España fuerte en su unidad y orgullosa de su diversidad y este es el camino que pretendo seguir.

1. Federalismo

Señorías, quería empezar por una declaración: Yo soy federalista. El federalismo entendido como lo hacía el poeta Joan Maragall, es unión y libertad, una filosofía política basada en la fraternidad.

El federalismo lo constituye una guía de soluciones prácticas a los problemas planteados por estructuras políticas complejas y un conjunto de mecanismos para poner en práctica el principio de subsidiariedad. Un federalismo que debe aunar, y no me cansaré de repetir, autogobierno y gobierno compartido. El federalismo es sobre todo cooperación.

Por ello, desde el Ministerio de Política Territorial y Función Pública vamos a reforzar todos los mecanismos de coordinación, cooperación, colaboración y cogobernanza entre el Gobierno, las Comunidades y Ciudades Autónomas, pero también las Diputaciones, los Cabildos, Consejos Comarcales y por supuesto, y prestándoles una especial atención, los Ayuntamientos, representados por la FEMP.

La pandemia producida por la Covid 19 es el mayor desafío al que se ha enfrentado este país desde la llegada de la
democracia. Pero una de las grandes lecciones aprendidas es que la cogobernanza funciona.

Como he señalado anteriormente, la pandemia ha demostrado que juntos somos más fuertes, que colaborando somos más eficaces.

2. Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia

España está enfrentando uno de los momentos más difíciles de su historia reciente. La pandemia ha supuesto un enorme coste humano y en términos de salud, pero también ha comportado importantes costes sociales y económicos y ha puesto de manifiesto algunas debilidades de nuestra estructura económica. Debilidades que podremos superar gracias a una de nuestras principales fortalezas: nuestra pertenencia a la Unión Europea.

El Mecanismo de Recuperación y Resiliencia puesto en marcha por la Comisión Europea, que se materializará en España en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia diseñado por el Gobierno, ha de servir para potenciar la recuperación económica y para adecuar nuestro modelo productivo a los requerimientos de la nueva sociedad del siglo XXI.

Las Comunidades Autónomas, las Ciudades Autónomas y las Entidades Locales están llamadas a jugar un papel clave en la
gestión de los Fondos Europeos, serán uno de los protagonistas del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y participarán en su ejecución.

El Plan, que todos ustedes ya conocen, consta de cuatro ejes transversales [transición ecológica, transformación digital, cohesión social y territorial e igualdad de género] y diez políticas palanca. Una de ellas, la cuarta, “Una Administración del siglo XXI”, se desarrolla en el Componente 11 del Plan del Gobierno bajo el título Modernización de las Administraciones Públicas.

Para ser concretos, el Ministerio de Política Territorial y Función Pública invertirá 1.000 de los 4.000 millones de euros del componente 11. De estos 1.000 millones, 970 los gestionarán las Comunidades Autónomas y Entidades Locales y 30 millones de euros, los gestionaremos directamente desde el Ministerio.

En estos momentos estamos terminando de diseñar los criterios que deben informar los proyectos que deberán ser desarrollados en el marco de este componente, y que presentaremos a la Conferencia Sectorial de Administración Pública y a la Comisión Nacional de Administración Local, junto con los parámetros de distribución de los fondos que a dichos proyectos se destinan.

Nuestro principal papel en el Componente 11 del Plan se encuentra en acometer las reformas que nos llevarán a una verdadera modernización de la Administración, y que se refieren:

 Por una parte, al empleo público, concretamente, a la reducción de la temporalidad, al refuerzo de las capacidades de las empleadas y empleados públicos y a la captación del talento hacia la Administración del Estado.
 Por otra parte, a la evaluación de las políticas públicas, a la transparencia, a la mejor gobernanza y a la rendición de cuentas.
 Y por último, a la arquitectura institucional, reforzando la cooperación entre administraciones.

Estas reformas contempladas en el Plan, están marcando la agenda de trabajo del Ministerio y son, por tanto, nuestra principal prioridad en la legislatura.

2.1. Empleo Público

Como he señalado al principio de mi intervención, una de las lecciones aprendidas de la crisis sanitaria es la importancia de contar con unos servicios públicos suficientemente dotados y eficaces. Y en este aspecto, la columna vertebral de los servicios públicos, los trabajadores y trabajadoras públicos, merecen todo nuestro respeto, reconocimiento y que las administraciones les prestemos nuestra máxima atención.

Ellos y ellas tienen una importancia trascendental y decisiva y durante la pandemia han demostrado una dedicación y un compromiso dignos de elogio.

Me refiero a las y los profesionales sanitarios, que lo han dado todo y siguen haciéndolo, para cuidar de la salud de la ciudadanía durante una pandemia que probablemente marcará su carrera profesional.

También me refiero a los servidores públicos que trabajan en los servicios administrativos, en los servicios sociales, al profesorado de los centros educativos y universidades, que se han tenido que adaptar a unas circunstancias extraordinarias, a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, policías autonómicas y locales, a los cuerpos militares, diplomáticos, de bomberos, personal al servicio de la cooperación internacional, de extranjería y asilo, sistemas y tecnologías, y a tantos y tantos ejemplos de dedicación, vocación y compromiso. Todos ellos y ellas deben saber que el Ministerio que ahora dirijo es también su casa, como lo es esta comisión.

Y permítanme una especial mención a los técnicos de la Administración Civil del Estado, que, por ejemplo, sobre todo durante el primer estado de alarma, han redactado unas 3.000 páginas de más de 70 órdenes, con la carga de trabajo y sobreesfuerzo que supuso en esos duros momentos y trabajando en condiciones muy adversas.

Quiero subrayar en esta Cámara el compromiso del Gobierno y del Presidente del Gobierno con los servidores públicos y mi propósito será hacer valer ese compromiso y tratar de mejorar sus condiciones de trabajo, consolidar sus empleos e incrementar la valoración ciudadana sobre su desempeño.

2.1.1.Reforma para reducir la temporalidad en el empleo público.

Señorías,

Quiero lanzar, si me lo permiten, un mensaje a los y las trabajadoras de la función pública: creo que todos somos conscientes, y el Gobierno es consciente, del problema que supone la elevada temporalidad en la función pública y trabajamos para reducirla drásticamente.

La crisis económica de 2008 y las políticas de austeridad generaron un problema durante años, principalmente aquéllos en los que no hubo ofertas de empleo público, o no se ofertaron suficientes plazas.

Porque, entre otros factores, mientras las administraciones tenían la necesidad de mantener la oferta de servicios públicos,
se veían limitadas por una tasa de reposición que entre 2012 y 2015 llegó a ser del 0%, y se vieron abocadas a la contratación de personal temporal.

En este aspecto quiero subrayar que los Presupuestos Generales del Estado para 2021, los primeros plenamente vigentes en casi tres años, han elevado por primera vez la tasa de reposición hasta el 100%1, llegando en determinados ámbitos y circunstancias al 110-115%.

En este sentido también, quiero anunciarles que en junio se publicará la Oferta Pública de Empleo de este año, porque no queremos debilitar el servicio público ni limitar sus capacidades.

Señorías,

La temporalidad es un problema que alcanza al conjunto de las Administraciones, pero no a todas por igual. Por supuesto que en la Administración General del Estado se producen casos de temporalidad injustificada, pero en menor medida que en otros ámbitos de la Administración.

Hablamos, en el caso de la AGE, de una temporalidad del 8% frente a ratios que en ocasiones superan el 30% a nivel autonómico, y que se suelen concentrar en los servicios de salud y educación; también en otros, como en la justicia o en la investigación, y en los Ayuntamientos.

He dicho ya en varias ocasiones que, en algunos casos, cierta temporalidad es aceptable, incluso necesaria, en servicios que no pueden dejar de prestarse. Pero desde el Ministerio, de acuerdo con los trabajadores y en colaboración con las Comunidades Autónomas y las Entidades Locales debemos lograr que lo normal sea que las personas que ejercen un trabajo estructural en la Administración, lo hagan desde una plaza fija.

Señorías, vamos a abordar esta situación, dialogando con las Comunidades Autónomas y la Federación Española de Municipios y Provincias, así como con las organizaciones sindicales, en torno a tres aspectos:
En primer lugar, vamos a reducir la actual tasa de temporalidad en las Administraciones a través de medidas eficaces que eviten nuevas bolsas de empleo público temporal.

La semana pasada mantuve mis primeras reuniones con los representantes sindicales y me comprometí con ellos a traer a
esta Cámara la reforma del Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP) de modo que se establezca la obligatoriedad de las Administraciones Públicas de cubrir las plazas existentes que hoy ocupan personas sin contrato fijo.

El objetivo es desarrollar medidas efectivas para prevenir y sancionar el abuso y el fraude en la temporalidad, de modo que se ponga el énfasis en su carácter de excepcionalidad y se delimite su duración máxima. A todos nos conmueven las informaciones de personas que están 15 ó 20 años sin contrato fijo en la Administración. La Ley lo debe prohibir. Y no vamos a hacer las cosas por decreto, lo tenemos que hacer de acuerdo con las administraciones públicas. Y sabiendo que problemas como la temporalidad, no tienen solución a corto plazo o de forma inmediata.

En segundo lugar, vamos a actuar también para remediar la elevada temporalidad existente, regulando una nueva ampliación de los procesos de estabilización, ya que observamos que se están desarrollando de manera más lenta de lo inicialmente previsto. Todos pudimos escuchar declaraciones del ministro Montoro con unos acuerdos para reducir la temporalidad pero que probablemente en su desarrollo no han encontrado los objetivos fijados.

En tercer lugar, en los procesos de estabilización mencionados, se debe promover, desde el necesario respeto a los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad en el acceso a la función pública, la estabilización con carácter fijo del personal interino que realiza de forma permanente funciones de tipo estructural. Perdonen que ponga ejemplos de un universo tan amplio, las trabajadoras y los trabajadores de la limpieza, son puestos de carácter estructural, no imagino que llegue el día en que una Administración decida que sus sedes no sean mantenidas permanentemente en buen estado de funcionamiento. Por tanto, estamos hablando de hacer lo lógico, si una persona ejerce una función permanente en la Administración, lo normal es que la desarrolle desde un contrato fijo, no desde una temporalidad que precarice su empleo y que además hace muy difícil plantearse el futuro.

Esperamos encontrar puntos de encuentro entre todas las partes (Comunidades Autónomas, Entidades Locales y Organizaciones Sindicales) para la definición de las medidas concretas que nos permitan alcanzar estos objetivos con prontitud y eficacia.

2.1.2. Envejecimiento: Plan de Captación de Talento

Señorías, la temporalidad no es el único problema, la función pública tiene que abordar otros asuntos, uno es la elevada
edad media de las plantillas (52 años de media frente a 42,5 en el sector privado) o la necesidad de reforzar las capacidades del empleo público.

Para el primer reto, como es reducir la edad media de las plantillas públicas, trabajamos en un Plan de Captación del Talento que busca promover la orientación laboral de la ciudadanía hacia la Administración, es decir, es un plan que va a nacer con la vocación de que la administración pública sea una opción atractiva para las nuevas generaciones que se incorporan al mercado laboral.

En este ámbito se hace preciso repensar los mecanismos de selección, así como modernizar los perfiles profesionales en el empleo público.

Es necesario preguntarnos por qué motivo en demasiadas ocasiones las plazas que se ofertan quedan vacantes. ¿El empleo público no resulta atractivo?¿No somos capaces de proyectar su variedad, la posibilidad de crecer en la vida profesional en la Administración?

Sería deseable un acceso a la función pública en el que se tuviera más en cuenta la capacidad y la aptitud y menos la habilidad memorística de los candidatos, como ocurre ya en muchos países de nuestro entorno.

Por ello, trabajamos en la elaboración de un Plan Estratégico de Reforma del modelo de acceso al empleo público que agilice y modernice la entrada al sector público.

Les anuncio también que después del verano el Gobierno aprobará un Real Decreto de teletrabajo en la AGE con el que daremos soluciones a las zonas en declive demográfico y a cobertura de plazas en determinadas partes del territorio que suelen quedar vacantes, incorporado a la Estrategia Frente al Reto Demográfico que nuestro país debe abordar de forma urgente.

2.1.3. Refuerzo capacidades empleo público

Respecto al segundo reto, el refuerzo de las capacidades de los empleados públicos, el Instituto Nacional de Administración Pública dispone de un plan estratégico para la mejora, desarrollo e implantación de estos aspectos. El objetivo es conseguir reforzar y apoyar la labor de las empleadas y los empleados públicos, alineado con el Plan de capacitación digital aprobado recientemente por el Gobierno.

Este plan también recoge otros compromisos como es el desarrollo de una ambiciosa oferta formativa que pone el foco en las competencias, más que en la acumulación memorística de conocimientos.

De igual manera, como saben sus Señorías, el Ministerio de Política Territorial y Función Pública trabaja en un borrador de Ley de Función Pública de la Administración del Estado que siente las bases de una reforma integral, profunda y ambiciosa del régimen del empleo público en la Administración General del Estado.

Esta nueva ley pretende consolidar un modelo de empleo público profesional, productivo, eficaz y motivador, con una organización en materia de recursos humanos más flexible, ágil e innovadora en sus procedimientos.

Si me permiten, quizá uno de los aspectos más novedosos de la ley en la que trabajamos sea el desarrollo de la figura del directivo público profesional, como elemento clave que nos acerca a los modelos de función pública más avanzados.
La figura del directivo público profesional es un elemento consolidado en nuestro entorno europeo y es una figura ya prevista en el Estatuto Básico del Empleado Público. Ahora nos proponemos definir sus funciones, requisitos, procedimiento de nombramiento, mandato, planificación y evaluación de su desempeño, así como el régimen de conflicto de intereses y cese.
Señorías, antes de terminar este primer bloque de reformas relacionado con el empleo, quiero subrayar el importante trabajo desarrollado en el III Plan para la Igualdad de género en la Administración General del Estado y en los Organismos Públicos vinculados o dependientes de ella.

Desde el Ministerio de Política Territorial y Función Pública daremos el necesario impulso a la implementación de las medidas que contempla.

Quiero hablarles también de un reto que nuestro Plan de Transformación pone sobre la mesa.

2.2. Evaluación de las Políticas Públicas, Transparencia y Gobernanza

2.2.1. Agencia de Evaluación

Señorías, desde hace algunos años, la Comisión Europea y la OCDE vienen recomendando a los Estados la importancia de la evaluación de las políticas públicas y la necesidad de contar con instituciones y marcos adecuados de la evaluación.
En España, la institucionalización de la evaluación de políticas públicas aún tiene camino por recorrer para alcanzar un nivel aceptable, según coinciden diversos estudios, y contar con una política integral de evaluación de las políticas públicas.
Durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se creó la AEVAL, la Agencia de Evaluación de las Políticas Públicas y la Calidad de los Servicios, que tan bien conoce la presidenta de esta Comisión, la querida Luisa Carcedo, puesto que presidió el organismo en aquel tiempo.

Los sucesivos gobiernos fueron restando presupuesto y atribuciones a la Agencia hasta que quedó reducida al actual Instituto de Evaluación de Políticas Públicas, que depende de la Secretaría de Estado de Política Territorial y Función Pública.

La fragmentación de las actividades de evaluación que se realizan en las distintas administraciones públicas dificulta tanto la visibilidad como el intercambio de información y de buenas prácticas evaluadoras. Y ello ocurre tanto a nivel central como en otros niveles de gobierno, para lo que se requieren actuaciones de coordinación y cooperación.

Esta fragmentación se hace especialmente evidente en el análisis del impacto de las políticas públicas sobre la igualdad de género, el medio ambiente y la transición ecológica y energética, la despoblación, el crecimiento económico, la redistribución de la riqueza, la adecuación a la normativa y directrices europeas o la adecuada alineación con los objetivos de la Agenda 2030.

Señorías, el gobierno está trabajando en el impulso de la Evaluación de Políticas Públicas en las Administraciones, y ha comprometido esta reforma encuadrándola también en el Componente 11 del Plan de Transformación, Recuperación y Resiliencia.

Para ello, les anuncio que elaboraremos un proyecto de ley de Evaluación con el objetivo de institucionalizar la práctica de la evaluación de las políticas desarrolladas por las administraciones públicas desde un enfoque integral, transversal y bajo los principios de coordinación y cooperación.

Se trata de establecer, en línea con las recomendaciones de la OCDE, una definición clara y precisa de los conceptos y principios generales de evaluación de políticas públicas y de su institucionalización en las administraciones públicas.

2.2.2. Transparencia y Gobierno Abierto

Señorías, otra de las reformas que estamos comprometiendo con la Comisión Europea para la ejecución del Plan de Transformación, Recuperación y Resiliencia, tiene que ver con la gobernanza y la transparencia en la actuación de la administración pública.

Como saben sus Señorías, el IV Plan de Gobierno Abierto, aprobado en octubre de 2020, supuso una apuesta conjunta de las administraciones y de la sociedad civil por la transparencia y la integridad. Es un plan nacional, fruto de la participación
ciudadana y de la deliberación conjunta entre Administraciones y la sociedad civil.

El IV Plan recoge diez compromisos altamente innovadores en los que ya estamos trabajando. El objetivo es impulsar la transparencia a la hora de crear políticas públicas con más trazabilidad, reactivar la participación ciudadana, la implantación de la comunicación inclusiva y, por supuesto, una mayor participación de las Comunidades y Ciudades Autónomas, así como de la FEMP para el gobierno abierto y transparente.

En este aspecto, me comprometo a reformar la normativa básica estatal en materia de incompatibilidades, con el fin de establecer un sistema de prevención de conflicto de intereses más completo y acorde con la Administración actual, al tiempo que se corrigen las disfunciones detectadas en la aplicación de la Ley.

Con esta reforma se regularán de manera más efectiva las condiciones de compatibilidad con la actividad privada, se delimitarán adecuadamente las actividades exceptuadas y se contemplará, entre otros aspectos, un sistema de incompatibilidades al cese para el personal directivo.

En cuanto a la regulación de los grupos de interés o lobbies, puedo informarles de que he dado instrucciones para que se
aceleren los trabajos para la creación de un registro obligatorio.

Son muchos los países de nuestro entorno que tienen normas reguladoras y, además, en nuestro país hay ya Comunidades Autónomas y corporaciones locales que han abordado esta regulación.

Asimismo, el Plan Nacional de Recuperación, Transformación y Resiliencia compromete la reforma del marco regulatorio de la transparencia.

En el Ministerio somos conscientes del retraso acumulado, pero me comprometo a que en este primer semestre podamos enviar el Consejo de Ministros el Reglamento de desarrollo de la Ley de Transparencia.

2.3. Arquitectura institucional

Señorías, el último y gran eje de reformas que acometeremos en el marco del Plan de Transformación, Recuperación y Resiliencia tiene que ver con la arquitectura institucional.

Un ámbito en el que, además de reforzar la cooperación entre los distintos niveles de la administración, es indispensable incorporar a las entidades locales, tanto desde el punto de vista de su participación en la toma de decisiones, como desde la
óptica de la resolución de sus problemas de índole administrativo y competencial.

2.3.1. Estatuto Básico del Municipio de Menor Población

En este punto quiero detenerme en el Estatuto Básico del Municipio de Menor Población que queremos traer a las Cortes cuanto antes.

Queremos darles a los pequeños municipios más facilidades para ejercer sus funciones y queremos hacerlo en el marco de la Estrategia Frente al Reto demográfico.

Los municipios de menor población tienen una singularidad propia que nos obliga a que dispongan de una normativa adaptada a su realidad específica. Este Estatuto básico es la palanca para provocar ese cambio. Y, por supuesto, para garantizar la calidad democrática y la prestación de los servicios públicos.

Seguro que sus Señorías saben de esa problemática: existe una enorme dificultad, por ejemplo, para cubrir las plazas en los municipios muy pequeños de habilitados nacionales, es decir, secretarios e interventores, así como otros puestos de funcionarios, en municipios alejados a grandes núcleos de población, son poco atractivos y no podemos desampararlos.

También es verdad que los muy pequeños municipios se topan con obstáculos para la contratación debido a la actual redacción de la ley de contratos públicos. Carecen de incentivos que impulsen la asociación intermunicipal para ahorrar costes a la hora, por ejemplo, de ofrecer determinados servicios.

La ley debe permitir que cada Ayuntamiento pueda agilizar los procedimientos. Debe ser posible la cooperación y el apoyo de los municipios con más recursos y las Comunidades Autónomas a las que pertenecen sin que esto suponga una pérdida competencial.

El Estatuto Básico del Municipio de Menor Población será una normativa que en definitiva garantice una prestación de servicios públicos de calidad a la ciudadanía, independientemente del lugar de residencia.

2.3.2. Cooperación institucional

Señorías,

La pandemia nos ha obligado a todos a gobernar más y mejor desde la cooperación y a coordinarnos más y mejor desde los Ayuntamientos, las Comunidades Autónomas, las Ciudades Autónomas y el Gobierno de España.
Cada semana, los miércoles por la tarde, tengo la oportunidad de participar de un órgano de características federales. Me
refiero al Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, en el que las Comunidades Autónomas junto al Gobierno de España y, de manera reciente, con la participación de las Entidades Locales a través de la FEMP, adoptan decisiones que afectan al conjunto de la ciudadanía.

Este Consejo es el órgano de gobernanza del Sistema Nacional de Salud y durante la gestión de la pandemia se ha convertido en el órgano que nos ha permitido y nos permite responder de manera coordinada, cohesionada y unida. Y este es el camino en el que debemos seguir profundizando: más y mejor cooperación, más y mejor coordinación y más cohesión.
El sistema funciona mejor cuando compartimos objetivos comunes y en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, y eso he podido comprobarlo personalmente cada semana.

Las incertidumbres del presente y del futuro sólo encontrarán adecuada respuesta desde el equilibrio de un autogobierno cercano y de un Gobierno compartido. Por ello también la cooperación y la coordinación son nuestras guías de actuación de la Unión Europea.

Hasta el inicio de la pandemia y con ella del primer Estado de Alarma en marzo de 2020, los instrumentos de cooperación existentes funcionaban como mecanismos de coordinación entre Comunidades Autónomas y el Gobierno de España (las Conferencias Sectoriales), cada una con dinámicas propias y con sistemas de toma de decisión también propias.

Por ejemplo, la propia Conferencia de Presidentes funcionaba de forma muy rígida, con serias dificultades para alcanzar acuerdos y con una frecuencia de reuniones que dependía de tan solola voluntad del gobierno de turno. Sin embargo se han celebrado más Conferencias de Presidentes en 2020 que desde que se constituyó este mecanismo de coordinación en 2004. Y se ha erigido en este tiempo como una herramienta eficaz, no quiero decir que no sea mejorable.

Por otra parte, la participación de la FEMP en los órganos de cooperación, como organización que mayoritariamente representa a las entidades locales, es compleja por su carácter asociativo y no goza del mismo tratamiento que las Comunidades Autónomas. Sin embargo, hoy por hoy la FEMP ya participa en varias conferencias sectoriales.
Señorías, la gestión de la crisis sanitaria ha demostrado que la cooperación es un instrumento imprescindible de escucha y un mecanismo de trabajo para los planes ministeriales. La cooperación es también la forma en que debe apoyarse nuestro modelo de Estado descentralizado para su óptimo funcionamiento.

Nos comprometemos a hacer de la cooperación la única fórmula viable para el diálogo, el acuerdo y la toma de decisiones compartidas.

Después del camino recorrido, después de una reflexión sobre las lecciones aprendidas durante los últimos meses, la más clara, la más contundente es la lección de la obligada cooperación entre instituciones, entre gobiernos que tienen problemas diferentes, entre gobiernos que tienen perspectivas diferentes y también propuestas de soluciones diferentes.

Pero debemos abrir el diálogo y el acuerdo entre Comunidades y Ciudades Autónomas que tienen problemas similares, para buscar soluciones comunes. El diálogo es siempre una oportunidad para el acuerdo. Y el diálogo y la cooperación horizontal con las CCAA es un camino con mucho trecho en nuestro país.

Ha llegado, pues, el momento idóneo para que desde este Ministerio propongamos fórmulas que construyan un nuevo tejido de cooperación más sólido. Así gestionaremos mejor la diversidad y también la discrepancia que cabe en un Estado complejo como el nuestro.

Otra de las revelaciones de este año de crisis sanitaria ha sido el papel de las Delegaciones del Gobierno. Se han mostrado como instrumentos eficaces y rápidos d la Administración General del Estado complementando también este modelo cooperativo del que les hablo, ayudando a Gobiernos autonómicos y locales en la aplicación y gestión de las decisiones que durante el Estado de Alarma se iban tomando. No quiero alargarme aquí pero estamos poniendo en marcha un Plan que mejore la calidad de los servicios públicos que las Delegaciones prestan en el ámbito de su competencia.

3. Estado de las Autonomías

Señorías, he hablado hasta ahora de las grandes reformas que acometeremos y comprometeremos en el marco del Plan de Transformación, Recuperación y Resiliencia. Y quiero, ahora que hablaba de los buenos resultados de la cooperación, referirme a la salud de nuestro Estado de las Autonomías.

Las Comunidades Autónomas han desempeñado un papel protagonista en la construcción del Estado del Bienestar. También han tenido un peso determinante en la consolidación de derechos y servicios públicos esenciales para la ciudadanía, como la sanidad, la educación o los servicios sociales, así como la igualdad entre hombres y mujeres.

En materia de política territorial, este Ministerio avanza sobre dos ejes muy claros. Por un lado, el desarrollo del Estado de las Autonomías, como lo querían los constituyentes que nos presiden, como un Estado diverso, plural y que, por lo tanto, debe atender realidades muy distintas, desde la diversidad, pero desde la cooperación. Por otro, el impulso del municipalismo.

3.1. Traspasos

En el Gobierno estamos comprometidos con el pleno desarrollo de las competencias autonómicas y de los Estatutos y trabajamos día a día de la mano de los diferentes gobiernos autonómicos para avanzar en los procesos de transferencias.
Es conocido por todos ustedes que estamos finalizando la negociación con el País Vasco del traspaso de la gestión de instituciones penitenciarias, recogido en su Estatuto. Y seguimos trabajando en otras competencias que figuran en el Estatuto de Gernika y que poco a poco y en la medida en que vayamos alcanzando nuevos acuerdos, se irán traspasando.
Pero también tenemos abiertos procesos de negociación con la Comunidad Foral de Navarra, Andalucía, Castilla La Mancha, Baleares y Canarias. Y estamos estudiando las peticiones que recientemente ha realizado la Xunta de Galicia.

3.2. Acuerdos y disminución de la conflictividad.

Señorías, voy a ilustrar con un ejemplo muy claro por qué vengo diciendo que este quiere ser el Ministerio de los pactos.
Llevo al frente de este Ministerio siete semanas. En este periodo he firmado ya trece acuerdos que han evitado llevar al Tribunal Constitucional conflictos de competencias entre el Estado y las CCAA. He iniciado también cuatro procesos de negociación según dispone el artículo 33.2 de la Ley orgánica del Tribunal Constitucional.

Es cierto que he firmado también dos solicitudes para interponer sendos recursos de inconstitucionalidad y ha hecho más ruido la interposición de los recursos que los acuerdos alcanzados. Esto ocurre siempre.

Los conflictos hacen mucho más ruido, pero deben saber que resolvemos muchos más conflictos de los que finalmente hay que elevar al Tribunal Constitucional.

Deberíamos quitar a veces el dramatismo con el que algunos presentan los recursos frente al alto tribunal.
El Estado de las Autonomías, entre otras cosas, se define por la existencia de diversos niveles de Gobierno, y cuando se produce un conflicto que las partes no logran resolver de mutuo acuerdo, hay que recurrir al árbitro, y el árbitro no es otro que el Tribunal Constitucional.

Pero insisto, antes que llegar al recurso del árbitro, siempre trataremos de llegar a acuerdos, que no son oscuros ni ocultos sino recogidos.

Por cierto, una novedad, que procede de la gestión de la anterior ministra, hasta ahora los acuerdos alcanzados como fruto de la aplicación del artículo 33.2 instaban a la modificación de normas autonómicas, pero, por primera vez en la historia hemos evitado recurrir al Tribunal Constitucional una Ley Autonómica modificando una Ley estatal. Concretamente el acuerdo alcanzado con Andalucía en medidas urgentes para la adecuación ambiental y territorial de las edificaciones irregulares en la Comunidad Autónoma de Andalucía.

Creo que esta es una buena noticia, y demuestra que cuando hay voluntad de colaboración y de diálogo los acuerdos son posibles. Ni digo sencillos, pero sí posibles. El compromiso de modificar una ley básica estatal, en el marco de un procedimiento 33.2, surge de un esfuerzo de colaboración por mejorar la articulación competencial con las Comunidades Autónomas, en este caso concreto, con Andalucía. Permítanme que destaque este acuerdo porque creo que es de una gran
relevancia, y pone de manifiesto una manera de entender el estado autonómico, de forma muy positiva y dinámica.

4. Municipalismo

Señorías,

Este es el ministerio de Política Territorial y, por lo tanto, es también la casa de los Ayuntamientos.

La COVID-19 ha vuelto a tensionar las políticas públicas locales, pero los municipios y sus responsables, de todos los colores políticos, salen bastante bien parados del envite. Sin embargo, al traje se le rompen las costuras. Los gobiernos locales tienen que lidiar con diferentes limitaciones y hasta ahora han ocupado una posición subsidiaria en la organización territorial del país. Eso debe cambiar. La prioridad del desarrollo autonómico no debe ser excusa para no activar el desarrollo local.

4.1. LBRL y LRSAL

Está claro que, en España, hay que reactivar el gobierno local con más competencias, una mejor financiación y más libertad de movimientos.

Por eso, tal y como está comprometido, vamos a impulsar la reforma de la legislación en el ámbito local. Se trata de una
decisión imprescindible y acuciante. Los Ayuntamientos necesitan y exigen el apoyo del Gobierno y vamos a dárselo.

Las dos crisis (2008 y 2020) que en este siglo están soportando los ayuntamientos españoles han puesto de manifiesto disfunciones y carencias en el régimen jurídico y la hacienda de los gobiernos locales.

A mí juicio, la aprobación en el año 2013 de la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local (LRSAL), lejos de resolverse, agravó dichos problemas.

Por tanto, en el horizonte de trabajo de este Ministerio pasa también por revertir el recorte de competencias que trajo consigo la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local. Esta Ley sólo limitó la capacidad de gasto de los Ayuntamientos, sin introducir ninguna reforma estructural en el régimen jurídico ni de la hacienda local.

Señorías, las reformas que traeremos a la cámara garantizarán los elementos nucleares de la autonomía local, abordando además, como señalé anteriormente, la especial casuística de los pequeños municipios.

Este es un reto de nuestra sociedad y debe resolverse en la proximidad, donde la participación y el buen gobierno pueden ponerse a prueba para conseguir municipios más inclusivos y equitativos.

Desde este Ministerio queremos avanzar, como ya han hecho otros países europeos que han puesto en marcha la reforma de las administraciones territoriales. Para ello, en líneas generales, han dado más responsabilidades a los gobiernos locales desarrollando progresivamente la Carta Europea de la Autonomía Local, esa también es nuestra carta y nuestra brújula.

En definitiva, Señorías, se trata de facilitar el trabajo de los Ayuntamientos. Y desde el Ministerio vamos a hacer lo posible para que los servicios públicos, sea quien sea el titular, se presten de manera adecuada y eficaz.

4.2. FEMP, socio preferente.

La FEMP es para este Gobierno la referencia en el ámbito municipal. Y se le ha dado más protagonismo. Por primera vez, el 26 de octubre del año pasado, la FEMP participó en la Conferencia de Presidentes, y desde hace dos meses está presente en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. Y créanme, su participación enriquece y nos ayuda a adoptar decisiones.

La FEMP participa en las reuniones de la Conferencia Sectorial de Asuntos Europeos (CARUE), así como en el reparto de los fondos europeos. Y queremos que esté presente en más conferencias sectoriales.

Por otra parte, desde este Ministerio se ha colaborado y cooperado con la FEMP para desplegar el IV Plan de Gobierno Abierto al que me referí antes, en un ejercicio claro de cogobernanza.

De todo ello hablaremos en la próxima reunión de la Comisión Nacional de Administración Local que reuniremos por primera vez en el Senado, dando a esta Cámara la importancia que merece en la arquitectura institucional, que albergue conferencias sectoriales y abordar una reflexión sobre su eventual reforma.

5. Final

Señorías, finalizo ya…

Han sido meses difíciles para todos. También para poder dar cumplimiento a la agenda normativa del Gobierno. Soy consciente de ello. Pero los compromisos siguen vigentes.

Quiero subrayar que desde este Ministerio trabajamos con empeño para facilitar la vida a la ciudadanía y a los trabajadoras y trabajadores públicos.

Asimismo, vamos a colaborar, a cooperar y a cogobernar desde una mirada federal para fortalecer a las Comunidades Autónomas, las Ciudades Autónomas y a las Entidades Locales desde el diálogo y el acuerdo porque esa es la esencia de este Ministerio.

Así vamos a actuar en todos los temas, también en temas tan delicados, pero para mí tan queridos, como fomentar todas las lenguas españolas que no son el castellano, en la función pública, en las administraciones y en la relación de los ciudadanos con estas.

Voy a defender un Estado de las Autonomías del siglo XXI que profundice en su carácter federal para que sea capaz de proporcionar todo lo que de él se espera:

 Uno, respeto a las identidades diferenciadas dentro de España, compatible con un compromiso colectivo con el proyecto común. Como ya dije, en mi toma de posesión, creo en una España fuerte en su unidad y orgullosa de su diversidad.
 Dos, solidaridad para seguir reduciendo las desigualdades territoriales y garantizar la igualdad de derechos de los ciudadanos vivan donde vivan. Y ahí encaja también nuestra voluntad de participar en la Estrategia frente al Reto Demográfico.
 Cooperación, colaboración y cogobernanza entre este Gobierno, los Gobiernos autonómicos, y las Entidades Locales.
 Y, sobre todo, y que nos debe mover a todos, eficacia en la gestión de los recursos y de los servicios públicos.

Eso es para lo que he venido y aquí me tendrán siempre a su servicio dispuesto a escuchar, dialogar, acordar y colaborar.

Muchas gracias.

Discurso en la toma de posesión como Ministro de Política Territorial y Función Pública

Ministerio de Política Territorial y Función Pública, 27/01/2021

[enlace al video]

Buenos días, bos días, egun on, bon dia.

Os saludo en las lenguas de España. Me gusta España como es, diversa, plural y unida. Quiero agradeceros a todos la presencia.

Entenderéis que en primer lugar, agradezca la presencia de mi familia, de mi hermana y de mi tía Rosa Mari. Y alguien dirá ¿y la importancia de la tía Rosa Mari? Mi padre tenía 8 hermanos y ella es la última que nos queda. Mi padre, de hecho, fue su padrino. Vive en Madrid, y le dije, no te puedes perder esto. Las bromas que me dicen que no haga, pero los Iceta ya hemos dado un seleccionador nacional de fútbol y ahora ofrecemos un Ministro. Por lo tanto gracias por estar aquí.

Pero a los que tenía que saludar protocolariamente, pues es a la Presidenta del Congreso que los es también de las Cortes, a Meritxell Batet, que además fue Ministra en esta casa; al Ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, amigo; al Ministro del Interior, amigo y vecino, Fernando Grande Marlaska; a la Ministra Maroto, que tanto está haciendo por la industria, el comercio y el turismo de todo nuestro país; y a la Delegada del Gobierno en Cataluña, a Teresa Cunillera, a la que quiero, como sabe, desde hace un tiempo.

Lo que corresponde en estos casos es en primer lugar agradecer la confianza del Presidente. Yo estoy aquí ante ustedes porque el Presidente del Gobierno de España así lo ha decidido. Estos días era un poco pesado cuando todo el mundo pedía la confirmación de un hecho que sólo una persona podía confirmar y sólo el BOE podía recoger. Y la verdad es que cuando ayer escuché, emocionado, al Presidente en su comparecencia, y hablaba de mí en unos determinados términos, pero me podía a su manera deberes. Cooperación, colaboración, coordinación, cogobernanza; y hablaba de mí como hombre de acuerdo y de concordia. Concordia y acuerdo vienen del corazón, por lo tanto también del sentimiento.

En el capítulo de agradecimientos hay que destacar a la Ministra Darias. Por lo que ha hecho, por lo que le va a tocar hacer a partir de hoy, por una labor inmensa.

Y yo les digo, vamos a seguir un camino ya trazado, no va a haber sobresaltos, no va a haber inventos ni improvisaciones, porque aquí ha habido un equipo que ha trabajado, y muy bien al servicio de España y por lo tanto eso no va a cambiar. Coincidimos en las prioridades que son además ahora deberes de todos. Modernizar las administraciones, la administración, porque ha de ser el motor de desarrollo de nuestro país. Vamos efectivamente a proseguir en la tarea de digitalización, y vamos a pelear por unos fondos europeos que nos han de permitir seguir adelante con mayor potencia y vigor si cabe.

Entenderán también que me refiera a Meritxell Batet, mejor dicho, a la Presidenta del Congreso. Pero en este caso en su calidad de antigua Ministra de Política Territorial y Función Pública. Porque pedí su discurso de toma de posesión para inspirarme, y vi que yo no podía hacer un discurso como el de Meritxell, redondo, pulido, pero sí coger una idea que me parece fundamental. Ella marcó el rumbo de reivindicar lo público. Yo creo en lo público, entre otras cosas porque lo público es lo de todos, lo público es lo que garantiza derechos, lo que ampara libertades. Y reconocer también la vocación de servicio público de tanta y tanta gente, de los empleados y los funcionarios públicos. Ésta es su casa.

Yo creo que les debemos un reconocimiento especial tras el año pasado en el que las dificultades no han impedido que esa vocación de servicio público siguiera vigente. Y comprometer ante ellos y ellas que vamos a seguir trabajando por mejorar sus condiciones salariales, laborales y para que nos ayuden a transformar a la administración y seguir haciéndola cada día mejor y más eficaz al servicio de todos.

Siempre es arriesgado mencionar gente, siempre te dejas a alguien, pero también me han dicho que sea breve, que la Ministra tiene que asumir su cartera muy rápidamente. Pero miren, cada uno tiene sus referencias, sus querencias, iba a decir sus amores pero no quiero ir tan tan lejos. Y quiero mencionar a Joaquín Almunia y Jordi Sevilla, que fueron Ministros de este Ministerio, y cuya labor en él debe servirme también de inspiración.

Y ahora entenderán, me dicen ve con cuidado, que nadie pueda pensar que estás de campaña electoral. Y no, no estoy de campaña electoral. Pero estamos hablando de vocación de servicio público, estamos hablando de poner por delante de todo el interés general, y por lo tanto es un buen momento para hablar de Salvador Illa; que nos ha enseñado yo creo a todos, si queremos saber leer y aprender, cómo se ejerce con dignidad, con eficacia una función pública en un momento extraordinariamente complejo. De las muchas cosas de Salvador quiero destacar también su compromiso con la cooperación y con la concordia.

También nos ha dejado muchos deberes, yo por ejemplo me enteré ayer que mañana tenemos Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, que se ha erigido en, si me lo permitís, la referencia de lo que es la cogobernanza como manera de entender el gobierno en un estado complejo como el nuestro. Éste es el camino, y sirve a todos y para todos. Por lo tanto, ese acuerdo, esa cooperación entre administraciones es la que garantiza el mejor servicio a los ciudadanos, que es finalmente el sentido último de la política.

Habrá curiosidad por saber cómo este nuevo Ministro quiere y ama a España, y se lo diré fácil. Yo quiero una España fuerte en su unidad, y orgullosa de su diversidad. Esa es la España en la que creo y la que quiero. Y recordar lo que la experiencia de mucho mucho tiempo demuestra, no hay fortaleza más sólida que la que surge del acuerdo y del pacto.

Quiero afirmar también mi compromiso con la Constitución Española. Recordaba hace poco que mi primer acto público fue un acto en un instituto de Barcelona pidiendo el sí a la Constitución. No se lo he dicho, pero tengo 60 años. Y ese compromiso sigue intacto. La Constitución fue un profundo acuerdo entre españoles, y sólo puede y debe mejorarse a través de acuerdos sólidos. La Constitución consagra unidad y diversidad, como lo hacen por cierto los estados federales, y consagra también la autonomía local que debe potenciarse. Yo no llego aquí con un programa propio. Yo llego aquí fiel y comprometido con un programa de gobierno de coalición progresista que debe cumplirse como se está cumpliendo, y si me apuran también con un proyecto de país al que se le ha puesto un nombre que no siempre es sencillo, pero es el Plan de Recuperación, Transformación, y Resiliencia de la Economía. Muy mandatado por el momento, muy obligado por las circunstancias. Pero yo creo firmemente en la España verde, en la España digital, en la España sin brechas de género, en la España cohesionada e inclusiva, que son los cuatro pilares de ese proyecto de país.

A mí me va a tocar contribuir en la medida que pueda a modernizar la administración. Precisamente buscando su eficacia, la mejor garantía de los derechos de todos y ser también un instrumento, un motor del cambio. En uno de los documentos que el Gobierno ya ha hecho públicos se habla de la administración para el Siglo XXI. Pues yo voy a dedicar lo mejor de mi empeño a este objetivo. Y estoy convencido que podré contar, lo ha dicho ella, con la Ministra Darias para que llegue donde quizá mi experiencia no alcanza, para que me ayude a transitar caminos que no siempre son sencillos. Pero estoy seguro también que podré contar con los equipos de esta casa, y con todos aquellos y aquellas que comparten la vocación de servicio público, que créanme, son muchísimos y muchísimas.

Muchas gracias.

Réplica en el debate sobre la crisis causada por la Covid-19

Réplica del presidente del grupo parlamentario Socialistes-Units per Avançar, Miquel Iceta, en el debate sobre la gestión de la crisis sanitaria de la COVID19, las medidas adoptadas para hacerle frente y las acciones previstas de protección social y reactivación económica

Parlament de Catalunya, 1 de julio de 2020

 

Muchas gracias, presidente.

Les anuncio que responderé solamente al presidente, pero no quiero que nadie piense que quiero desmerecer las otras intervenciones que se han hecho: hemos escuchado intervenciones de los grupos del Gobierno en precampaña; hemos escuchado también la ronda de los consellers, que yo no sé si se despedían o dejaban el pañuelo en la silla por si acaso. Pero creo que en el tipo de debate que hoy se nos convocaba conviene centrar la cuestión políticamente en lo que decía el presidente.

Usted replicándome dice: “No, no sé por qué dice que habido confrontación”. Hombre, déjeme que solo le ponga un pequeño ejemplo. Dice: “Con la independencia hubiera habido menos víctimas en Cataluña”. Hombre, Ahí es nada. Ha habido…, y usted dice, y tiene razón que el Gobierno de Cataluña, legítimamente, cuando considera que el Gobierno de España no hace las cosas que tiene que hacer, que las hace tarde y mal o que no las tendría que hacer, porque correspondía al Gobierno de la Generalitat, tiene todo el derecho a decirlo.

Ahora, usted citaba al señor Egea que decía que usted había tenido un buen comportamiento. Podría haber citado también al presidente de Cantabria, que también se permitió calificar sus intervenciones en la conferencia de presidentes. Hay muchas maneras. Antes, Carlos Carrizosa decía “también es un problema de tono”. No, aquí hay un problema que muchos tenemos la percepción de que el independentismo ha querido aprovechar también esta oportunidad para ganar el argumento. Y es una sensación, una opinión que tenemos, en la que lógicamente podemos estar equivocados.

Después, se me ha quejado de una cosa…, me dice: “Es que decidieron el estado de alarma de un día para otro”. Bien, como se tiene que hacer. Yo si alguna vez tengo que decretar el estado de alarma, también lo haría así. Ahora, ustedes en eso yo creo que tienen una pequeña contradicción, presidente, porque usted, que, efectivamente, fue de los primeros que pidió un confinamiento total, han votado siempre en contra –me refiero a su grupo- del instrumento jurídico que lo hace posible. Bien…, nunca han votado a favor. Bien, muy bien, el matiz de Batet, nunca han votado a favor del instrumento jurídico que permitía el confinamiento. Y, por tanto, escuchen, cuando uno gobierna tiene que tomar decisiones –usted antes decía democráticas-, bien, en el marco de las leyes. Y quien puede decretar el estado de alarma y después tiene que pedir permiso si lo quiere prorrogar es el Gobierno de España. Y es verdad que el confinamiento ha implicado la limitación radical de derechos tan importantes como el de la libre circulación o el de reunión y manifestación, y eso no se puede decidir sin un aval jurídico, sin un apoyo legal.

Y, por tanto, decisiones tomadas, aunque sea votando, sin apoyo legal, que este Parlament ha tomado alguna, no pueden ser calificadas de democráticas. Usted también lo decía: “No, es que aquí decidimos democráticamente saltarnos la Constitución y el Estatuto, que desde el punto de vista de la calidad democrática tiene poco.

Recursos. Su intervención se ha centrado mucho en recursos, y yo se lo quiero agradecer, porque este debate lo tendremos. Ahora, un pequeño consejo: antes de enviar la carta al Mede, hable con sus socios  de gobierno, porque yo he escuchado con mucha atención las intervenciones, sin duda la de la CUP, que Carles Riera ha sido contundente, pero también me ha parecido que el grupo de Esquerra Republicana eso de pedir en estos momentos un préstamos, pues no consideraba que fuese un mecanismo bueno para financiar la crisis que estamos atravesando.

También le diré, no es demasiado oportuno en el momento en que estamos. U hablo en plural mayestático, quiero decir, ya sé que…, estamos trabajando para que Europa nos de recursos incondicionados y que no se tengan que devolver. Por tanto, dejemos el capítulo de préstamos quizás para más adelante. Usted hablaba de recursos y déficit fiscal. Mire, sobre este tema la discusión es eterna, pero la última vez que desde mi punto de vista de la contabilidad global el Gobierno de Cataluña hizo los cálculos, en el año 2015, hizo primero unos cálculos y dijeron: “Si Cataluña recibiese todo lo que tiene que recibir, tendríamos un superávit de 2.405 millones de euros”. Al año siguiente los revisaron, supongo, con los datos definitivos y dijeron: “Bien, este superávit se ha visto reducido a 428 millones de euros”. Eso nos decía el Departamento de Economía de la Generalitat en el año 2015, que fue un año, desde el punto de vista económico, muy potente. El conseller se llamaba Mas-Colell y el secretario general me parece que era Albert Carreras. Por tanto, lo digo porque muchas veces situamos unos objetivos, que no digo que no sean deseables, pero que se ajustan poco a la realidad. Y a mí me da miedo que entre todos no generemos unas falsas expectativas que después solamente pueda derivar en frustración, una vez más. De hecho, el conseller Mas-Colell decía: “Al final –con los datos del aquel año- estamos haciendo aquello de pagar por renta y recibir por población”, que era uno de los criterios que informaban las negociaciones de la financiación autonómica.

Recursos aportados por el Estado. Si no recuerdo mal, primera decisión: fondo extraordinario para Salud de 300 millones para las comunidades autónomas; 51,3 millones de euros fueron para Cataluña. Después un fondo para Servicios Sociales de 300 millones de euros, de los que Cataluña recibía 45 y medio. Después una aportación de 3 millones de euros para becas comedor y 12,8 millones de euros para el Pacto de Estado contra la violencia machista. Pleno del Parlament. Por cierto, el conseller de Educación antes hablaba del funcionamiento de las tarjetas para el pago de las becas comedor. La Generalitat del sur, la Generalitat Valenciana decisión hacerlo por transferencia bancaria y resultó bastante más rápido y también muy eficaz.

El Gobierno, además, decidió que actualizaba la financiación, teniendo en cuenta el PIB anterior a la crisis. Es muy importante, es el primero, es el PIB el que conocemos, y obviamente será un PIB mayor que el que tendremos este año. Y por tanto, este aumento en Cataluña con respecto a cifras de 2019 era del 8 por ciento. 1.632 millones más llegado a un total de 21.816 millones de euros. Después decidieron que las desviaciones de déficits eran también compensadas. Cataluña recibirá 819 millones de euros por este motivo.

Por cierto, un déficit –antes lo decía el vicepresidente- que fue del 0,6 por ciento, y ahora estamos pidiendo el 1 por ciento; o sea, estamos pidiendo cuatro décimas más. Porque, si no me aclaro, me lo dicen y yo encantado. Pero, quiero decir que tampoco parece que se escape tanto de lo que está pasando. Lógicamente, el interés y la ambición del Gobierno de Cataluña sería más alto, pero no se desborda o en fin, ufanosamente más alto. Supimos que se hacía este fondo no reembolsable de 16.000 millones de euros. Hoy el vicepresidente nos ha dicho: “De estos calculamos que 3.200 serán para Cataluña”. Usted pedía 5.000. Este era el fondo por el crecimiento del gasto. Muy bien. No son 5.000, parece que serán 3.200.

Ahora, yo lo que le quería pedir, llegados a este punto, es mucha transparencia. A nosotros nos gustaría saber en qué se ha gastado de más, qué ha hecho falta de más para hacer frente a la Covid-19. Y eso lo tendríamos que poder saber en la cámara y el conjunto de la sociedad, porque una cosa es lo que pedimos, lo que exigimos, pero nos gustaría saber qué hemos gastado de más y en qué.

Usted dice: «Ahora necesito, a parte de estos 5.000 –que son 3.200– …» Ha dicho: «30.000 más.», que se entiende que deberían venir de estos 140.000 millones de euros que vienen de Europa. Yo, presidente, primero, esperemos que los aprueben y que realmente vengan. No es que yo quiera ponerlos en duda, pero hay que tener en cuenta el dicho muy catalán y muy propio del Departamento de Agricultura «no se puede decir que tienes trigo hasta que no está en el saco, bien atado y bien guardado». Y, por tanto, no empecemos a repartir algo que aún no tenemos. Y, después, intentemos con los temas que tienen que ver con la financiación, no entrar en una especie de subasta.

Cuando escuchaba algunas intervenciones, pensaba: «Bien, como ya estamos en período electoral, si tú pides esto, pues yo, además, ‘dos huevos duros’. Vayamos con cuidado, porque después a la gente se le han de explicar las coses tal como son. Y yo creo que todo el mundo es capaz de reconocer que no accederemos a todos los recursos que querríamos y que seguramente necesitamos. Insisto, estamos hablando siempre de dinero que viene del Estado o de Europa. O de Europa a través del Estado.

I nosotros queremos saber también qué repriorización se hace con los recursos propios de la Generalitat. Estos 46.000 millones de euros que había en el presupuesto, a los que debemos restar lógicamente el servicio de la deuda, ahora no querría yo apretar más de la cuenta, pero siguen siendo muchos millones d’euros, y deberíamos saber cuál es el esfuerzo de repriorización que el Govern hace en función de la necesidad de fortalecer las dotaciones de sanidad, de educación, de servicios sociales, de universidades, de innovación… Las que el Govern decida o sus expertos le hayan propuesto.

Y, presidente, acabo con un conjunto de propuestas, porque realmente quizá hemos dedicado mucho tiempo –y los debates están planteados así– a estos discursos más de orden general, pero realmente lo que quedará y lo que podrá eventualmente ser útil son las propuestas que hacemos si son aprobadas y si después se ponen en práctica.

Se lo he dicho ya esta mañana, nosotros presentamos quince propuestas de resolución, como todo el mundo, pero en una hemos intentado hacer una especie de resumen, para que se entienda bien qué queremos.

Uno. De acuerdo totalmente con usted: nuevo pacto per la salud. Si se quiere, a partir del documento hecho por los colegios de médicos y las sociedades científicas…, adelante. Básicamente, qué nos dicen? Fortalecer las estructuras de salud pública, dar un nuevo impulso a la atención primaria, garantizar el pleno reconocimiento de los derechos laborales de los profesionales, y más recursos para equipamientos e infraestructuras. Seguro que hay muchas más cosas, las correspondientes a investigación, etcétera. Por tanto, pongámonos a ello.

Dos. Los servicios de atención domiciliaria. Yo antes lo decía y no sé si se me ha interpretado o se me ha entendido suficientemente bien, pero la sanidad universal no se ara en las puertas de las residencias ni en las puertas de casa. Y, por tanto, ciertamente, y la consellera lo explicaba, se ha hecho un esfuerzo muy importante que ha llevado a mucha gente a ser atendida en casa, pero creemos que aún podemos mejorar el servicio de atención domiciliaria.

Tres. La atención y la asistencia médica en las residencias depende en gran parte de una privatización a partir de mútuas. Nosotros querríamos revisar este modelo. Discutirlo entre todos, porque creemos que externalizar la asistencia sanitaria de les residencias no es el mejor sistema de provisión de este servicio.

Cuatro. Nos gustaría concretar la cantidad de recursos adicionales para el Departamento de Educación y para el de Universidades en la perspectiva del nuevo curso.

Cinco. Querríamos crear una línea de ayudas de 50 millones de euros para autónomos y pequeñas empresas del sector industrial.

Seis. Una segunda línea de ayudas sería proseguir con el esfuerzo de 30 millones de euros para autónomos y pequeñas y medianas empresas para su transformación tecnológica y digital y programas de innovación.

Siete. Creemos que se debería crear un fondo catalán para los ayuntamientos, con independencia de que –coincido con usted– que hay que conseguir que los remanentes y los superávits municipales puedan ser aplicados por los ayuntamientos a las funciones obvias de lucha contra la Covid y sus efectos, y debo decirle que en el Senado se acaba de firmar, por parte de muchos grupos, una propuesta en este sentido, pero también desde ls recursos de la Generalitat ha de haber una muestra evidente de que se apuesta por la proximidad y por el mundo local.

Ocho. El Plan auto de Catalunya. La consellera nos hablaba de cifras; nuestros expertos nos hablan de 125 millones de euros, pero aquí, como siempre, las cifras se pueden ajustar. Lo que sí que queremos nosotros es reactivar la industria automovilística en Catalunya. Lo digo porque hay quien no quiere reactivar la industria automovilística en Catalunya, pero, en cambio, sí que quiere salvar Nissan. Nosotros lo que queremos es reactivar la industria automovilística en Catalunya, porque el problema no es asumir responsabilidades, sino asumir las contradicciones cuando se gobierna.

Nueve. Después, ciertamente, uno de los sectores que más nos preocupa es el sector comercial. Creemos que deberíamos hacer un plan de reconstrucción, porque les hemos de ayudar. Hemos de ayudar, sobre todo, al pequeño comercio con plataformas de venta para adaptarse a los nuevos hábitos de consumo, el tema de los horarios, y, por tanto, hemos de intentar movilizar recursos con este objetivo.

Diez. Queremos mucha transparencia con este gasto extraordinario que se está produciendo y el que pueda producirse. Y nos gustaría que estuviese accesible en la página web de la Generalitat.

Once. Presentar mensualmente un informe de cómo va evolucionando la pandemia y cómo va evolucionando, sobre todo, el despliegue de las medidas de reactivación económica y de reconstrucción social.

Y, por último, ver cómo podemos fomentar los mecanismos de cooperación y corresponsabilización con el Gobierno de España, porque es verdad que muchas de las cosas que decimos y queremos hacer se están diciendo y se quieren hacer también desde el Gobierno de España y habría que garantizar que atamos bien los cabos, que todos los fondos lleguen donde deben llegar, y que no se produzcan problemas a veces de solapamiento, de duplicidad o de falta de ambición. President, este es el resumen de nuestras propuestas.

Le animamos a algo que sólo depende de usted: lidere de verdad la posibilidad de este pacto por la salud y del pacto por la reactivación. Esto no cuesta dinero, pero puede dar muchos rendimientos. Gracias.

Intervención en el debate sobre la crisis causada por la Covid-19

Intervención del presidente del grupo parlamentario Socialistes-Units per Avançar, Miquel Iceta, en el debate sobre la gestión de la crisis sanitaria de la COVID-19, las medidas adoptadas para hacerle frente y las acciones previstas de protección social y reactivación económica

Parlament de Catalunya, 1 de julio de 2020

 

Muchas gracias, señor presidente. Señoras y señores diputados.

Comienzo la intervención, creo que es obligado, recordando a las víctimas de la Covid-19, a sus familias, a sus amigos, y reconociendo los esfuerzos de los profesionales que han luchado en primera línea contra esta pandemia. Lo hemos dicho repetidamente, durante estas largas semanas, pero hay que insistir: han sido doctoras y doctores, enfermeras y enfermeros, personal sanitario de todo tipo, de emergencias, de los servicios sociales, farmacéuticas y farmacéuticos, Mossos, las Fuerzas de Seguridad del Estado, las policías locales, la Unidad Militar de Emergencias, pero también los profesionales de los medios de comunicación, los trabajadores y trabajadoras de servicios básicos de la cadena alimentaria, de los servicios de limpieza, de los transportes, todos aquellos que han hecho posible la continuidad de nuestras actividades, en estas difíciles circunstancias impuestas por la pandemia. Y, por tanto, nuestro agradecimiento, nuestro reconocimiento. Muchas gracias a ellos y a ellas.

La crisis que hemos vivido y seguimos viviendo tiene unas cifras dramáticas. Hoy mismo el Departamento de Salud fija en 12.576 personas las que han perdido la vida en Cataluña a causa de la Covid-19. Y, por tanto, una crisis de esta naturaleza no tenemos que convertirla en un campo abonado para la lucha partidista. Y esto implicaba a veces hacer un esfuerzo de contención. Y quiero hacerlo por responsabilidad y por convicción.

Ha sido una crisis sanitaria sin precedentes, en nuestro país y en todo el mundo, y es una crisis que, como muy bien ha dicho la consellera de Salud, no ha acabado. Más de 10 millones de casos confirmados en todo el planeta, y medio millón de muertos, según las cifras oficiales, demuestren la magnitud de esta enfermedad. Los gobiernos, a todos los niveles, han desplegado y siguen adoptando medidas sanitarias, sociales y económicas sin precedentes, para frenar al máximo los efectos de la pandemia y con el objetivo prioritario de proteger la salud y el bienestar de las personas.

Un esfuerzo colectivo que también ha ido acompañado de la responsabilidad personal de cada ciudadano y cada ciudadana, y que ha requerido y requiere la solidaridad y el trabajo coordinado y cooperativo del conjunto de la sociedad de todas las instituciones y de todos los agentes públicos y privados.

Desde el primer momento, la prioridad ha sido por parte de todos salvar vidas y frenar la expansión de la enfermedad, y después intentar que la economía y el bienestar de las personas no queden dañados por los efectos de la crisis.

Todos los gobiernos se han visto sorprendidos y desbordados por la magnitud de esta pandemia, todos, y todos los gobiernos han intentado hacerlo lo mejor posible. Todos o casi todos, porque es verdad que viendo lo que está pasando en Brasil o en los Estados Unidos alguien tiene dudas de que todos los gobiernos realmente se hayan puesto en serio.

Pero nosotros desde el primer momento lo dijimos: había que sumar esfuerzos, había que trabajar juntos, hacía falta una cooperación entre todos los niveles de gobierno. Y es cierto, la lealtad no excluye manifestar críticas y discrepancias, pero sí que excluye la utilización de críticas y discrepancias para levantar muros. Lo que hace falta es construir puentes para contribuir a ajustar decisiones, para aprovechar oportunidades y para compartir esfuerzos.

Una lealtad que, presidente, hemos encontrado a faltar en su Gobierno, ya no solo respecto del Gobierno de España, sino también de los entes locales, que en numerosas ocasiones durante esta crisis se han encontrado solos y sin instrucciones claras en la lucha contra la pandemia.

Y, desde nuestro punto de vista, ha faltado también un esfuerzo de diálogo con el reto de fuerzas políticas. Ni siquiera hemos comenzado a intentar acordar las medidas de reactivación económica y reconstrucción social, y vamos tarde, presidente.

Hacía falta desde el principio que cada uno asumiera sus responsabilidades y tuviese una voluntad sincera de acordar y cooperar. La verdad es que desconfío mucho de aquellos gobiernos que acaban hablando más de lo que no depende  de ellos que del uso que hacen de sus propias competencias. “Consejos vendo que para mí no tengo”, dice el refrán castellano. Y lamento decir que, durante esta crisis, a veces hemos pensado que la actuación del Gobierno estaba más guiada por la confrontación política que por la mejora de su competencia y la eficacia de su gestión.

Resumiendo, a menudo ha parecido que su Gobierno quería aprovechar esta crisis para hacer avanzar una agenda política propia de un proyecto independentista. Ustedes no tienen rival a la hora de centrifugar responsabilidades, de elaborar memoriales de agravios y de crear excusas. Y nosotros creemos que esta no es una forma de gobernar. El resumen de su intervención es “lo que hemos hecho lo hemos hecho bien, a pesar de los obstáculos que nos ha puesto el Estado; y lo que no hemos hecho es porque España lo tenía que hacer, y mira que les habíamos dicho y no lo ha hecho”. Este es el resumen.

Si eso fuera así, no habría ningún margen de maniobra y ningún margen de mejora y nosotros creemos que lo hay y, por tanto, creo que hay que evitar derivar toda responsabilidad en los demás, como ha hecho a menudo su Gobierno porque, si no, no hay ningún estímulo para mejorar, no hay responsabilidad sobre lo que se hace o lo que no se hace.

Y nosotros, propuestas en esta dirección, tenemos muchas, y están contenidas en nuestras propuestas de resolución. La pandemia nos ha hecho más vulnerables, sin duda. Y celebro que tome como guía a este eminente socialdemócrata que es Frank-Walter Steinmeier, que sigue la dinastía, de Willy Brandt y Helmut Schmidt, de estadistas, que quizás es verdad que echamos de menos en momentos como los que vivimos.

Pero, Cataluña no podrá salir sola de esta crisis, tampoco España. Y, por tanto, nosotros seguimos pensando que una cooperación de tipo federal es el instrumento más potente y eficaz para resolver los problemas.

Es verdad que ustedes reprochan al Gobierno de España que haya ejercido un liderazgo. Mire, nosotros, en cambio, hacemos al revés: lo criticamos a usted por no haberlo ejercido. Lo han hecho en colaboración con todas las comunidades autónomas; con un modelo, es verdad, inacabado, a veces improvisado, de gobernabilidad compartida, pero es que es lo que tocaba. Usted ha calificado como reuniones poco útiles, de poco contenido, las quince reuniones con el presidente del Gobierno de España y el resto de presidentes de comunidades autónomas.

Pues, escúchenme, para nosotros, eran motivo de esperanza, que nos hablasen, que se pudieran contrastar posiciones. Usted mismo en alguna ocasión ha dicho que se le dado la razón, siempre tarde y mal, naturalmente, pero, en fin, ha aceptado que esto ha servido de algo. Me consta, y como no está la consellera no insistiré demasiado al respecto, por si me quisiera contradecir, pero la colaboración entre el Ministerio de Sanidad y el Departamento de Salud ha sido permanente y buena. Y esto no excluye que no hayan estado siempre de acuerdo y que haya habido puntos de vista diferentes, e incluso, algún punto de conflicto y de contradicción, pero es que con una lógica de un Estado compuesto como el nuestro eso se hace inevitable.

He mirado la cifra de reuniones: 34 reuniones de coordinación con consejeros y consejeras de Salud a través del Consejo Interterritorial, 68 encuentros bilaterales; 10 reuniones con los directores de Salud Pública. Creo que desde el Estado se ha hecho un esfuerzo de trabajo conjunto.

Usted, presidente, dice: “Nos quitaron las competencias”. Yo, en eso, discrepo, cordialmente, amigablemente. Ustedes siempre han sido competentes sobre el Hospital del Mar, o sobre el Hospital Clínic, o sobre el Hospital de la Vall d’Hebron. En ningún momento han perdido sus competencias concretas sobre la salud. Y ahora, todavía más, ciertamente, en el proceso de desescalada, hasta el regreso a la normalidad, que ya veremos cuándo la podemos dar por llegada, incluso, usted lo ha dicho también, ha tenido unas capacidades de donar instrucciones al sector privado que antes no tenía. Por cierto, 43.000 euros por cada paciente ingresado en la UCI de un hospital privado, yo no sé si es una cifra demasiado elevada.

Y ¿qué decisiones finalmente se ha reservado el Gobierno de España? Aquellas de carácter general que afectaban a los derechos y libertades fundamentales, a lo largo de la vigencia del estado de alarma y, por tanto, ni siquiera ahora.

Sobre el material. Del material se han dicho muchas cosas, pero tengo algo que decirle, y también se lo digo amigablemente: presidente, he encontrado las cifras, una a una, de lo que el Estado ha aportado a Cataluña con el material, e incluso que usted no haga el libro que nos ha anunciado sobre la epopeya o la odisea de la compra de material por parte de la Generalitat, no he sido capaz de encontrarlo referidas a nuestro país.

Sé que llegaron 14.650.000 mascarillas –incluyo aquí aquellas de número cabalístico-, 6.584.682 guantes de nitrilo, 59.421 gafas de protección, 63.479 batas, 114.886 soluciones hidroalcohólicas 906.400 tests rápidos, 342.529 kits para efectuar las PCR, 234.000 kits de extracción y 181.153 equipos de ventilación mecánicas invasiva.

Toda esta información es pública, está en la web del ministerio, y al menos hasta que no salga el libro anunciado, no podemos dar cifras con esta precisión referidas a lo que se ha hecho desde el Gobierno de Cataluña.

Después hablamos de transparencia y rendimiento de cuentas. El ministro de Sanidad ha comparecido trece veces en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados. Solo he dicho que él ha comparecido trece veces; comparen ustedes con el nivel de rendimiento de cuentas en sede parlamentaria de su Gobierno. Y, hay cuatro ámbitos en los que tenemos preocupaciones sobre qué ha pasado y, sobre todo, sobre qué podemos hacer mejor. Salud: mire ha funcionado muy bien, pero, como siempre, tenemos que decir “dadas las circunstancias”, que han desbordado a todo el mundo. Conclusión básica: usted se refería, y comparto su criterio, y además me consta que usted le ha dado una muy buena acogida, a este manifiesto, a este documento elaborado por los colegios profesionales y las sociedades científicas, y usted incluso dijo un día “hacemos a partir de aquí el consenso necesario”. No es que le tomemos la palabra, es que estamos totalmente de acuerdo, presidente.

Y, es verdad, durante unos cuantos años hubo unos recortes que han afectado y quizás hemos visto ahora la gravedad de sus efectos, con esta crisis. ¿Qué necesitamos? Hombre, garantizar cohesión social y territorial, garantizar el carácter público del sistema, su sostenibilidad, la equidad, la calidad, la innovación tecnológica, el rendimiento de cuentas y la transparencia en un entorno en que está envejeciendo la población, está aumentando la cronicidad, se incrementan los costes sanitarios y hay un panorama económico difícil. Por tanto, diríamos, anunciar los objetivos es sencillo, encontrar las soluciones en este marco quizás no lo será tanto.

El Gobierno español decidió hacer un fondo para inversión sanitaria de 9.000 millones de euros. Supongo que en Cataluña le deben corresponder unos 2.000. Y usted dice: “Es insuficiente”. Hombre, también le tengo que decir: le escuchamos, a principios de la pandemia, una reclamación de 5.000 millones de euros, y hoy he escuchado 30.000. Y, seguramente, mañana pensará que quizás se ha quedado corto, y quizás no le falta razón. Lo que pasa es que todos los ciudadanos saben que no tendremos nunca todos los recursos que querríamos para hacer todo lo que necesitamos. Y gobernar es precisamente encontrar este equilibrio entre los recursos disponibles, las prioridades que hay que atender y las posibilidades reales de hacerlo.

Pero, por tanto, número 1: pacto por la salud. Sin duda, manos a la obra.

Segundo: El sistema educativo. También hemos tenido déficits en eso. Por ejemplo, hubo un momento en que todos coincidimos en que la enseñanza a distancia podía de alguna manera paliar el cierre de las escuelas, pero después nos hemos encontrado con una brecha digital muy importante, donde muchas familias no cuentan ni con los recursos, ni con los instrumentos concretos que permiten hacerlo. Ha habido momentos de mucha incertidumbre. Eso no lo digo como crítica, porque ha pasado en todos los gobiernos: los planteamientos iniciales que se hacían para retomar el  curso escolar tienen muy poco que ver con los que ahora mismo el departamento se está planteando. Incluso, en un solo día, usted y el conseller de Educación dieron cifras diferentes de inversión para intentar sacar el curso adelante. No ponemos en cuestión este tema, es obvio, estamos todos intentando hacer las cosas lo mejor posible y dedicando la máxima cantidad de recursos públicos.

Ahora, nos jugamos todos mucho, y digo todos, digo el país, con el inicio del próximo curso escolar. Y, por tanto, también aquí todo nuestro apoyo, toda nuestra capacidad para intentar ajustar mejor las decisiones, hacerlas más consensuadas, y hacerlas no solo con la comunidad educativa, sino también con el mundo local, porque también es verdad que muchas de ellas tendrán una incidencia local.

Tercero. Usted ha criticado mucho al Gobierno de España, con respuestas, decía, tardías o poco claras. Mire, a todos los gobiernos les ha pasado, y aquí hemos tenido un caso muy relevante que es el caso de las residencias, las residencias, pero no solo en Cataluña y en España, en el conjunto del planeta, allí donde tienen residencias, han sido los lugares donde la pandemia ha hecho más daño. Hubo momentos de verdadera angustia por no poder acompañar a los enfermos y por un sentimiento de desprotección total. Le tengo que decir, personalmente a veces he pensado en casa si mi madre estaría mejor en una residencia, y de golpe el pensamiento que me venía es: “Suerte que no lo hicimos”. Yo le tengo que decir que quiero agradecer y reconocer el esfuerzo que ha hecho su Gobierno y el cambio de responsabilidad porque, es verdad, no era fácil, pero se ha hecho y se ha decidido que sea el Departamento de Salud el que tutele esta cuestión. Pero creo que eso es el que pone el dedo en la llaga del problema que tenemos.

Miren, la asistencia sanitaria pública y universal no se puede parar en la puerta de una residencia. Y aquí hay un problema que tenemos que saber: se decidió en un momento determinado privatizar la atención sanitaria dentro de las residencias. Hay que acabar con eso; seguramente no lo podemos hacer de un día para otro, pero realmente le tenemos que decir a la gente que el nivel de atención sanitaria que tendrá será el mismo se esté en casa, se esté en un hospital, o se esté en una residencia. Y eso, desgraciadamente no ha sido así, y no por culpa o no por responsabilidad –que la palabra “culpa” tampoco me gusta- de los titulares de las residencias – que en muchos casos titulares de residencias privadas o concertadas-, sino porque realmente no se han atado cabos.

Y, por eso, creo que la decisión de trasladar al Departamento de Salud esta responsabilidad en medio de una pandemia fue una medida acertada; supongo que difícil y compleja en muchos sentidos, pero también se lo quería reconocer. Decirle también que este pacto que tendremos que hacer…, muchas veces en Cataluña utilizamos la expresión “modelo”, ¿verdad? “Cambiaremos de modelo”. Yo le tengo que decir que a veces soy un poco escéptico porque decimos “cambiemos de modelo” como si todo pudiera cambiarse de un día para el otro o como si hubiese modelos, por decirlo así, buenísimos y modelos malísimos. Los procesos en general son evolutivos. Pero, ciertamente, el impacto gravísimo que esta pandemia ha tenido sobre las  residencias implica una reflexión muy a fondo, que se tiene que hacer en el sector, porque, probablemente, si quisiéramos –que es un modelo legítimo- hacer que este sector fuese completamente público de hoy para el año que viene, pues, sería imposible. Y, por tanto, creo que a pesar de que ahora estamos todos preocupados y a veces todos tendemos a buscar soluciones mágicas e inmediatas a problemas muy graves, pues, no caigamos en este error, pero no dejemos de reflexionar bien a fondo y de tomar medidas, porque, efectivamente, tal y como estaba planteado, este modelo no serviría para una situación como esta. Desgraciadamente, es una situación que se puede volver a reproducir y, por tanto, que tenemos que tener prevista.

He dicho, la consellera, otra cosa que quería darle toda la razón, y ha dicho, primero, “la crisis no ha acabado”. Y la segunda es la feminización de esta crisis, la carga brutal sobre las mujeres de nuestro país, y, en general, de todos los países por problemas de tipo laboral, por problemas de atención familiar, los cuidados recaen fundamentalmente sobre las mujeres. Y creo que haríamos bien en no olvidarlo, porque a veces lo decimos en un discurso, la gente dice: “Ah, mira, quizás tienes razón”, pero después no tomamos las medidas que permitan reconducir un poco esta situación. Tengo algunos datos: en enfermería, las mujeres son el 85 por ciento; en farmacia, un 72 por ciento; en las residencias y en los centros de dependientes, un 84 por ciento; en servicios de limpieza, un 90 por ciento. Y, por tanto, han sido cruciales y han sido objetivos o han recibido el mayor impacto de esta crisis. Y, por tanto, tenemos que hacer que el empleo femenino se recupere a la misma velocidad que el empleo masculino, para que no persista una vergonzosa brecha salarial entre hombres y mujeres, para que crisis como esta no impliquen un paso atrás en un camino hacia la igualdad que hemos emprendido hace mucho tiempo, en el que hemos avanzado, aunque todavía queda mucho por hacer.

Cuarto elemento de preocupación o cuarto sector que a nosotros nos preocupa mucho: los de protección social. Usted lo decía, y creo que esto hace unanimidad, es necesario poner a las personas en el  centro de las políticas públicas. Pues, efectivamente, de todos nosotros depende que haya menos familias en situación de vulnerabilidad, menos familias en situación de pobreza. Y los informes –antes Lorena Roldán hacía referencia al informe de Intermón Oxfam- nos dicen que esta crisis ha implicado un incremento de desigualdades, un incremento de la pobreza y un impacto muy grande en fenómenos de exclusión social. Nos decía, este informe, que 93.000 catalanes y catalanas podrían caer por debajo del umbral de la pobreza en los próximos meses. Es un crecimiento del 9 por cierto y superaría el millón de personas. Y, es verdad que no es una situación exclusiva de Cataluña, ha pasado en el conjunto de España y en los países entre los que habitualmente nos comparamos.

El gobierno español ha puesto algunas medidas sobre la mesa: un tema incluso de becas comedor, ha incrementado la aportación al Plan concertado de servicios sociales, para el cuidado en el domicilio o teleasistencia, ha garantizado el suministro de agua y energía en los hogares sin recursos, se ha decretado una moratoria de las deudas hipotecarias y una prórroga del bono social y, especialmente, se ha puesto en marcha el ingreso mínimo vital, que en nuestro país beneficiaría a cien mil familias.

Probablemente, el ingreso mínimo vital es una de las medidas sociales más importantes de los últimos tiempos y se tiene que poder compatibilizar, como así lo prevén las leyes, con la renta garantizada de ciudadanía. Y, por tanto, necesitamos establecer los mecanismos que lo hagan realmente posible.

Tengamos en cuenta que el Gobierno catalán tardó unos tres años en establecer el reglamento de la renta garantizada de ciudadanía y, por tanto, tendríamos que dar mayor celeridad a los procesos –diríamos- de interconexión de ambas ayudas si queremos realmente hacer el trabajo. Y, presidente, antes de la crisis, Cataluña se situaba en la cola de España en gasto sanitario, educativo y de los servicios sociales y a pesar de algunos esfuerzos, que también queremos reconocer, todavía no hemos recuperado los niveles de gasto en servicios públicos que había en momentos en que el Gobierno de la Generalitat lo presidía José Montilla. Y con esta crisis –lo decía antes- hemos visto que los efectos de los recortes han sido graves.

Le tengo que decir, le pregunté en una sesión de control y aprovecho hoy para mencionar la cuestión, todavía no sabemos qué gasto adicional añadido ha hecho su Gobierno a causa de la pandemia. Y hoy usted nos ha hecho un anuncio que también queremos valorar, que a finales de mes conoceremos tanto el plan de reconstrucción, reactivación, reanudación, -el Plan de reanudación me parece que gusta más- como las modificaciones presupuestarias sobre las que se sustenta. Animarles a que realmente sea así. El grupo de Ciutadans veo que piensa proponer que sea la Comisión de reconstrucción la que pueda hacer un seguimiento, nos parece un mecanismo correcto, que a nadie, en fin, tiene que preocupar, porque realmente detrás de este esfuerzo, tenemos que estar todos, cada uno desde sus acentos y su proyecto, pero tenemos que estar absolutamente todos.

Es verdad que ha demandado más recursos del Estado e incluso el acceso directo al MEDE. Pues, son cuestiones sobre las que se puede hablar. Tenemos que recordar que existe la decisión de crear este fondo autonómico de 16.000 millones de euros y que seguro que se puede decir que es insuficiente, como alguien podría decir, que 30.000 millones son también insuficientes.

Pero creo, presidente, que conviene también hacer un esfuerzo para situar qué esfuerzos con recursos propios de la Generalitat estamos dispuestos a hacer para mejorar la priorización de los servicios sociales, de los servicios a las personas, de los servicios del bienestar, de la salud, de la educación y de los servicios sociales.

Y aquí, es verdad que nos lo dirán a finales de mes, pero realmente nos da la sensación que hay un gran interés en la reclamación y poco en la autoexigencia y creo que la reclamación siempre será más fuerte, más justificada, más potente, si hay previamente este esfuerzo de autoexigencia, y necesitamos ponernos de acuerdo sobre esto.

Finalmente, reactivación de la economía. Mire, hay muchas cosas a hacer y todas las que hacemos a veces parecen pocas, pero hay una cuestión que no tiene valor –por decirlo así- económico, pero si tiene un valor, creo que importante, un intangible, que es el consenso sobre la cuestión.

Todos los gobiernos, primero porque hay prisa por actuar y después porque a veces es más cómodo, prefieren  tomar medidas y explicarlas después. Pero cuando estamos hablando de un esfuerzo que exigirá la movilización de unos recursos que de entrada todavía no tenemos, convendría que este esfuerzo de consenso se hiciera. Una buena parte de las medidas económicas tienen que estar dirigidas lógicamente a empresas y puestos de trabajo existentes, pero tendremos que pensar también en los puestos de trabajo y las empresas a crear.

Y aquí le tengo que decir que  nuestro grupo está especialmente preocupado por temas como la escasa dotación de las universidades catalanas, que hace diez años que no ven aumentados sus recursos y que, además, las sucesivas propuestas de ir rebajando los ingresos por matrícula no son compensadas por ingresos adicionales. Por tanto, aquí tenemos un problema muy serio.

Hay algún sector de nuestro país que en estos momentos vemos especialmente con problemas, el del comercio y el turismo, también lógicamente, porque se han visto afectados especialmente. El Gobierno de España, desde su punto de vista, ha tomado una decisión que a mí me parece correcta, que es la de generalizar los ERTE y además darles una continuidad también en el mes de septiembre. Bien, 30.000 millones de euros en teoría han tenido el impacto de los ERTE y de las ayudas a los autónomos en Cataluña. Seguro que son pocos, pero no está nada mal. Es necesario que revisemos el Plan Estratégico de turismo. Hay que hacer un especial esfuerzo en el sector cultural porque realmente se están tomando algunas medidas por parte del Gobierno, pero convendrá conmigo que no son suficientes y no han llegado al conjunto de los sectores que alimentan nuestra cultura. Es verdad que querríamos muchos que la cultura llegase al 2 por ciento del total del presupuesto y quizás convendría forjar un consenso político y parlamentario para acercarnos.

Usted pide otros o más recursos. No está solo en esto, presidente, ni dentro de Cataluña ni en las otras comunidades autónomas. Nosotros hemos visto, por ejemplo, un nivel de exigencia –no diré si más o menos- pero sí un nivel de exigencia importante en el Gobierno de la Generalitat Valenciana también sobre esta cuestión. Pero nos da la sensación, y aquí nos gustaría tener las cifras que aún no tenemos para poder afirmarlo con rotundidad, que la Generalitat Valenciana, mientras estos recursos llegan, ha hecho un esfuerzo de movilización de recursos propios más importante que la que ha hecho su Gobierno y nos gustaría saber si es verdad o no y eso solo lo podremos saber cuando las cifras, que solo ustedes tienen, nos sean proporcionadas.

Nosotros lo que queremos es ayudar y, por tanto, desde este punto de vista una reclamación de más recursos no nos parece ajena. Lo que sí que nos parecería erróneo es situar unas expectativas imposibles que justificasen un proceso de reivindicación y frustración permanentes. Y de esto, presidente, tendríamos que hablar; por ejemplo, usted en algún momento había pedido que el nivel de déficit pudiera subir al 2, hoy lo ha dejado en el 1. ¿Por qué? Tampoco es una crítica. Es obvio. Son magnitudes razonables y discusiones que se pueden tener. A nosotros nos gustaría que lo que quiera hacer o que nos han dicho hoy que harán a finales de mes se pudiese hacer cuanto antes mejor.

Las modificaciones del presupuesto de este año, ya saben que nosotros creíamos en el momento que se aprobó que no diera respuesta a los problemas de entonces, pero ahora es evidente que, con un problema de esta magnitud añadida, es obvio que se tendrán que hacer modificaciones. Y es verdad que el vicepresidente me podría decir con toda la razón hasta que no sepamos exactamente qué tocamos de los fondos extraordinarios que el Estado ha dicho que pondrá en marcha, se hace muy difícil tener –como diríamos- la concreción material de todo esto. Ciertamente.

Pero, presidente, no sé, porque eso solo está quizás en su cabeza o quizás aún no tiene la decisión tomada, pero es verdad que podemos estar en un cierto tiempo de descuento, y, por tanto, cada vez que dejamos algunas cosas para final de mes o para cuando volvamos, uno piensa “pues, no sé si lo veré”.

Y, por tanto, desde este punto de vista, ponerle un punto de presión, digamos, fraterna sobre la necesidad de que el conocimiento de los datos y de las propuestas que haga el Gobierno sea cuanto antes mejor.

Y no nos podemos conformar con salir de la crisis pensando que volveremos a la situación anterior. Usted lo ha dicho muchas veces, incluso me critica cuando hablo de reconstrucción, porque dice que eso tiende a hacer pensar que volveremos. Tiene toda la razón; hay bases nuevas para resolver, algunas tienen que ver con la digitalización de nuestra economía, otras con cómo nos unimos al pacto…, al Green New Deal europeo, cómo, realmente, desde Cataluña podemos hacer este esfuerzo, y, por tanto, no podemos dejar pasar el tiempo. Tenemos que recuperar la economía con una base muy sostenible, porque si no estaríamos manteniendo las bases de un crecimiento insostenible.

Acabo, presidente. Nosotros tenemos desconfianza sobre las capacidades de su gobierno –es lógico, somos un partido de la oposición-, y tendemos a pensar que un país mejor necesitaría de un gobierno mejor. Pero usted es el presidente, usted preside el Gobierno, y, por tanto, es a usted a quien corresponde ahora liderar este acuerdo político en Cataluña sobre la reactivación económica y la reconstrucción social, a usted corresponde abrir el camino.

Nosotros, por propuestas no quedará: hemos hecho ya muchas, y mañana haremos todavía muchas más –y el conjunto de los grupos parlamentarios, estoy bien seguro también que lo harán-. Por tanto, presidente, permítame que le anime a que, sea cuando sea que se celebren elecciones, el Gobierno hasta el último minuto, hasta el último segundo, y especialmente el presidente, hagan su trabajo. Gracias.

 

Declaración sobre los acuerdos de cara a la investidura de Pedro Sánchez

 DECLARACIÓN DEL PRIMER SECRETARIO DEL PSC (2 de enero de 2020)

1. De las elecciones del 10 de noviembre de 2019 se derivaron dos mandatos muy claros: la constitución de un gobierno progresista a partir de la investidura como presidente del gobierno de España de Pedro Sánchez, y la necesidad de abrir una dinámica de diálogo entre las instituciones catalanas y españolas para intentar encontrar una solución acordada a la cuestión catalana. 

2. Esta solución acordada deberá concitar un consenso mayoritario en Cataluña, superando así la división actualmente existente, así como el necesario consenso en el conjunto de España. Lógicamente esta solución deberá producirse en el marco legal vigente que puede ser modificado a través de los procedimientos y las mayorías legalmente previstos. 

3. Desde este punto de vista consideramos que los resultados electorales del 10-N no sólo no debían ser considerados como un problema insuperable, sino que podían convertirse en una oportunidad en la medida que forzaban a encontrar espacios de diálogo y de entendimiento entre partidos políticos con proyectos bien diferenciados. 

4. Saludamos el preacuerdo alcanzado entre el PSOE y Unidas Podemos para formar un gobierno de coalición progresista, que se produjo en el plazo de 48 después de las elecciones, en estricto cumplimiento del compromiso electoral anunciado por Pedro Sánchez. Un preacuerdo que se ha concretado posteriormente en el documento “Coalición progresista. Un nuevo acuerdo para España “, suscrito por ambos partidos y que compartimos totalmente. 

5. Este pacto se ha complementado con el acuerdo de 12 puntos suscrito entre el PSOE y el PNV, y ha recibido también el apoyo explícito de Mas País. El acuerdo suscrito entre el PSOE y el PNV implicará un impulso decidido a la España plural, respetuosa de los diversos sentimientos de pertenencia. 

6. Hoy se ha hecho público el acuerdo al que se ha llegado después de un esfuerzo negociador entre el PSOE, el PSC y ERC, que posibilitará la abstención de ERC en el proceso de investidura, desbloqueando así la formación del gobierno progresista y abriendo una perspectiva de diálogo para abordar la cuestión catalana. 

7. El PSC ha defendido desde hace muchos años que la división entre los catalanes, así como el conflicto que se ha ido agravando entre las instituciones catalanas y españolas, sólo podría ser abordado a través de un esfuerzo compartido de diálogo, negociación y pacto. El acuerdo alcanzado entre el PSOE, el PSC y ERC se inscribe absolutamente en esta lógica a través del reconocimiento de la existencia de un conflicto de naturaleza política, la creación de una mesa bilateral entre gobiernos que se coordinará con otros espacios de diálogo institucionales y parlamentarios ya existentes, y el impulso a los acuerdos que se alcancen en la mesa bilateral a través de los procedimientos oportunos y que serán sometidos, en su caso, a validación democrática a través de consulta a la ciudadanía de Cataluña, de acuerdo con los mecanismos previstos o que se puedan prever en el marco del sistema jurídico-político. 

8. Estamos ante una gran oportunidad para superar, por una parte, las políticas de austeridad y de resignación ante el aumento de la pobreza y de las desigualdades, y, por otra parte, el inicio de un proceso de diálogo político que había sido reclamado de forma muy mayoritaria por la sociedad catalana. 

9. Así pues, el empeño a bloquear la vía política que se abrirá a través de la investidura de Pedro Sánchez y la formación del gobierno de coalición progresista, sólo se explica bien por el rechazo a las políticas progresistas y de izquierdas, o bien por el rechazo al diálogo entre las instituciones catalanas y españolas, o a ambas razones a la vez. 

10. En este momento, que no dudamos en calificar de trascendente, el PSC ratifica su compromiso con las políticas progresistas y de izquierdas, y en una dinámica de diálogo, negociación y pacto que permita superar el conflicto y el bloqueo de la política catalana. 

11. Hoy es una buena oportunidad para manifestar nuevamente nuestro reconocimiento y pleno apoyo a Pedro Sánchez y la dirección federal del Partido Socialista Obrero Español, por su decisión de encabezar un nuevo impulso reformista y el reconocimiento de la España plural en la que vivimos y que aspiramos a mejorar. 

12. Tampoco queremos ahorrarnos el reconocimiento a Pablo Iglesias y Unidas Podemos por su determinación a hacer posible un gobierno de coalición progresista, el primero en la etapa democrática abierta por la Constitución de 1978, al PNV por su contribución a abrir la puerta de la esperanza, a Más País por el reforzamiento de las posiciones progresistas, y a todas aquellas fuerzas que se puedan añadir. Todas estas fuerzas políticas han arriesgado para desbloquear la política española y hacer posible una nueva etapa de transformación y reformas y, en este sentido, valoramos también la decisión tomada por ERC, que implica una opción inequívoca por el diálogo como única herramienta válida para resolver el conflicto. El socialismo catalán se compromete con el diálogo total y absolutamente. 

Barcelona, 2 de enero de 2020

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