Por una reforma constitucional federal
Hoy el diario ABC me publica el artículo que encontaréis transcrito a continuación.
Por una reforma constitucional federal
Hoy mismo la Fundació Rafael Campalans presenta públicamente el documento “Por una reforma constitucional federal”, que hemos elaborado y discutido en el marco de un seminario reducido. Nuestra modesta aportación tiene el ambicioso objetivo de impulsar un debate abierto sobre una cuestión que es para nosotros tan importante como inaplazable. Por un lado, debemos revisar a fondo el Estado de las Autonomías nacido de la Constitución de 1978 y, por otro, pensando en las relaciones entre Cataluña y el resto de España, debemos proporcionar una solución a los actuales problemas pues ni podemos seguir como estamos ni debemos aceptar como inevitable una ruptura.
Somos muchos los que creemos desde hace mucho tiempo que el pleno desarrollo del Estado de las Autonomías debe culminar, 35 años después, en un Estado federal, que garantice al mismo tiempo la unidad de España y el respeto a la diversidad de los pueblos que la integran, el autogobierno de las Comunidades Autónomas y la integración política del Estado.
En resumen casi telegráfico, proponemos: 1) la definición de España como Estado federal. 2) El reconocimiento de que España es una nación que integra naciones, nacionalidades y regiones. 3) La definición precisa de las competencias del Estado y de las pautas sobre su ejercicio y la atribución de todas las demás competencias a las CCAA. 4) El reconocimiento de una asimetría competencial que atienda a los hechos diferenciales y los derechos históricos ya reconocidos por la Constitución y los Estatutos vigentes. 5) La consideración de los temas lingüísticos y culturales como competencia explícita de las CCAA con lengua propia. 6) La constitucionalización de los principios de solidaridad y ordinalidad que han de informar la financiación de las CCAA. 7) La descentralización efectiva del poder judicial. 8) La transformación del actual Senado en un Consejo Federal integrado por los gobiernos autonómicos.
En la web reformafederal.info se encuentra el documento y materiales para el debate. Un debate al que invitamos a todos quienes quieran aportar soluciones.
Construir el pacto o preparar la ruptura
Hoy la actualización semanal de mi Diario en Internet proporciona la habitual selección de los artículos sobre varias cuestiones que han estado presentes en el debate público de esta última semana. Aprovecho para recordar que casi cada día recomiendo artículos de interés a través de mi Scoop.it y también les doy difusión a través de mi cuenta en Twitter, de mi perfil y página en Facebook, y en el recopilatorio Alternatives.
Una de las principales noticias de la semana han sido la celebración de la cumbre sobre el derecho a decidir, la decisión del Tribunal Constitucional de admitir el recurso presentado por el Gobierno de España contra la declaración soberanista del Parlament y de suspenderla hasta que el propio Tribunal tome una decisión definitiva sobre el recurso, y de la creación por el Parlament de Catalunya de una Comisión de Estudio sobre el derecho a decidir. Después hablaré de todo ello. Pero antes quiero hablar de soluciones a los problemas de fondo. Y por eso tengo el placer de invitaros al acto público de presentación del documento de trabajo de la Fundació Rafael Campalans “Por una reforma constitucional federal” (aquí lo encontraréis en versión catalana) que tendrá lugar en Barcelona el próximo jueves día 16 de mayo a las 19 horas, en el Auditori del Pati Manning (calle Montalegre, 7). En el acto intervendremos Xavier Arbós, Jaume Collboni, Francesc Vallès y yo mismo. Os invito también a visitar el sitio web reformafederal.info en el que encontraréis todo tipo de materiales de debate sobre la cuestión. Esta semana uno de los constitucionalistas españoles con más prestigio y antiguo vicepresidente del Tribunal Constitucional y antiguo presidente del Consejo de Estado, Francisco Rubio Llorente, se refería una vez más a la necesidad de proceder a una reforma de la Constitución española para resolver los problemas de funcionamiento del Estado de las Autonomías.
Sin dejar las iniciativas impulsadas por la Fundació Rafael Campalans, aprovecho para señalar el éxito del “Transatlantic Dialogue” organizado en colaboración con el programa “Next Left” de la Fundación Europea de Estudios Progresistas (de la cual la Fundación Rafael Campalans es miembro), el Renner Institut y el Institute for Global Law and Policy de la Harward Law School. El seminario incluía también un acto abierto en el que participó el primer secretario del PSC, Pere Navarro, que compartió tribuna con el ex primer ministro italiano Massimo d’Alema, el excanciller austríaco Alfred Gusenbauer, el director del Institute for Global Law and Policy de Harvard, David Kennedy, y la directora de la Fundació, Esther Niubó.
Sin dejar todavía la Fundació, dar cuenta de la publicación dentro del Espai Alternativa (jóvenes de la Fundació) del artículo “No hi ha alternativa, diuen”, de Eloi Cortés.
CONSTRUIR EL PACTO O PREPARAR LA RUPTURA
Sobre la cumbre convocada por el president de la Generalitat para debatir sobre el derecho a decidir es indispensable que leáis la declaración de Pere Navarro a la salida de la reunión. Hay quien dice que la posición al respecto del PSC no es clara, pero basta con leer las palabras de Pere Navarro para aclarar definitivamente la cuestión, aun sabiendo que la posición del PSC en este tema no es monolítica. Para el PSC sólo hay una manera de poder ejercer el derecho a decidir que no es otra que hacerlo de una manera legal y acordada, como corresponde a un Estado de derecho miembro de la Unión Europea, y somos favorables a que el Parlament estudie esta cuestión a fondo, y decimos que nuestro modelo son Escocia o el Quebec, nunca Kosovo. Es también conocido que el PSC defiende una reforma constitucional para hacer de España un Estado federal y que, por lo tanto, no estamos a favor de la independencia, y que nos manifestamos contrarios a la estrategia del enfrentamiento entre Cataluña con el resto de España a la que nos lleva el pacto CiU-ERC. Iremos donde haga falta para defender nuestras posiciones pero no abonaremos estrategias de confrontación que no llevan a ninguna parte. Pere Navarro manifestó también de forma muy clara que denunciamos la parcialidad del gobierno que pretende organizar una consulta y que de forma permanente prefigura su resultado a través de la creación de estructuras de Estado, Consejos Nacionales de Transición, Hacienda propia y mecanismos de internacionalización del problema. Para nosotros lo que ahora toca es negociar la flexibilización de los objetivos de déficit y de los plazos para lograrlos, pactar un nuevo sistema de financiación que tendrá que entrar en vigor en 2014, y acordar una estrategia de crecimiento, de creación de puestos de trabajo y de defensa de los servicios básicos del Estado del Bienestar. Cuando CiU se decanta en esta dirección, acierta, y cuando se decanta hacia el enfrentamiento nos lleva a un callejón sin salida en el que Cataluña tiene mucho a perder y nada a ganar.
Sobre la decisión del Tribunal Constitucional de aceptar a trámite el recurso presentado por el Gobierno de España contra la Declaración soberanista del Parlament, tomada según parece con 8 votos favorables y 4 votos contrarios, de entre los cuales el de la propia ponente, hay que decir que es una decisión, como todas, susceptible de crítica, pero que hay que acatar. Recordamos que el Gobierno de España pidió un informe sobre la posible interposición del recurso a la Comisión Permanente del Consejo de Estado que fue favorable, pero que contó también con dos significativos votos particulares, el de un padre de la Constitución, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, y el del Ministro de Justicia del primer gobierno socialista, Fernando Ledesma. Hay que remarcar que el único argumento esgrimido en favor de la no interposición de recurso es que la Declaración soberanista no tiene ni puede tener ningún efecto jurídico. Así pues, quizás algunos de los entusiasmos que suscitó su aprobación por parte del Parlament no estaban en absoluto justificados.
Días antes de la aprobación de la resolución por parte del Parlament ya avanzaba mi criterio al respecto, que mantengo de pe a pa a día de hoy: “Sinceramente veo muy difícil que se pueda llegar a un acuerdo sobre la resolución parlamentaria avalado por más de dos tercios de los diputados y las diputadas del Parlament por cuatro motivos: 1) no se puede desvirtuar el derecho a decidir por la vía de prefigurar su resultado, ¿qué sentido tiene hacer una declaración de soberanía cuando ésta podría ser el objeto de la consulta?, 2) no se puede desconocer la legalidad, lo que sí es puede es iniciar un proceso para cambiarla, 3) en el marco de la Unión Europea es impensable un proceso de secesión unilateral, que no parta de un acuerdo, y la declaración unilateral de soberanía no invita al acuerdo sino al conflicto, y 4) el objetivo final de unos y otros es muy diferente, mientras unos quieren separarse de España, otros queremos seguir vinculados a una España federal. Coincido con Pere Navarro en que la única posibilidad para lograr un acuerdo muy amplio sería ceñir la resolución parlamentaria a un compromiso para hacer posible el ejercicio del derecho a decidir por parte de los catalanes y las catalanas a través de un referéndum o consulta acordado en el marco de la legalidad, sin referencias al Estado propio, la soberanía o el federalismo, es decir, centrarnos en el derecho a decidir sin prefigurar su el resultado, dejar que sea la ciudadanía la que responda, y que cada partido pueda defender su propuesta en el debate público. Lamentablemente, CiU y ERC ya hace rato que han decidido ir por otro camino”.
En un Estado de derecho no se puede contraponer el principio democrático a la legalidad. No hay democracia sin legalidad como no puede haber legalidad sin democracia. Si llevamos el debate al terreno de la legalidad, sin duda la decisión última corresponde al Tribunal Constitucional. En mi opinión la cuestión fundamental estriba en los objetivos que se persiguen y en la estrategia empleada para lograrlos. Si el que se quería era atizar el conflicto, los que impulsaron la Declaración ya sabían lo que hacían. Y la eventual anulación de la Declaración por parte del Tribunal Constitucional será explotada por ellos con el objeto de señalar un conflicto sin retorno. Es lógico que los separatistas quieran provocar todo tipo de conflictos y que muestren una particular predilección por aquellos que no tienen solución, porque de sus derrotas sacan argumentos para seguir buscando su objetivo que no es otro que el de la independencia. Con la inestimable ayuda de quienes han decidido denominar LAPAO al catalán que se habla en la franja de Aragón. Insisto, si lo que se quiere es hacer posible el ejercicio del derecho a decidir no hay otro camino que el del diálogo, el acuerdo y la legalidad. Y no somos pocos los que queremos poder decidir sobre una estructura federal para España, capaz de reconocer y respetar la plurinacionalidad, pluriculturalidad y plurilingüismo, capaz de garantizar cuestiones tan cruciales como las que afectan a la lengua, la cultura y la escuela, y capaz de asegurar una financiación justa que cumpla con los principios de solidaridad y de ordinalidad. Por eso defiendo la reforma de la Constitución. Porque lo que también es temerario es creer que el actual estado de cosas se puede mantener por mucho tiempo. La disyuntiva, desde mi punto de vista, es muy clara: ni inmovilismo ni independencia, federalismo. Y el camino no puede ser otro que el de la negociación y el pacto. Sé que no es el camino de ERC. A CiU toca decidir, sabiendo que con el PSC no se podrá contar si la vía elegida es la del enfrentamiento y la división. Simplemente porque creemos que es una vía que perjudica gravemente los intereses de la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas de Cataluña.
Sobre estas cuestiones y otras que afectan a la política catalana os invito a leer los siguientes artículos:
- “El fet de no tenir Estat ha fet excel·lir Catalunya”, entrevista a Raimon Obiols, Àlex Milian, El Temps
- Socialistas en una cumbre soberanista, Lluís Bassets
- Vuelva, señor Lassalle, Jordi Amat
- “Si Convergència sigue la vía que le impone ERC iremos al fracaso total”, entrevista a Agustí Colomines, Miquel Noguer, El País
- Bienvenido 1714, Valentí Puig
- L’espectacle 2014, Jordi Llovet
- Carta de Pere Navarro sobre la Convenció Oberta Progressista
- El compromiso de Pere Navarro, Joan Tapia
- Decidir qué queremos decidir, Albert Sáez
- Un bodrio de ley para no llamar a las cosas por su nombre, Jorge Romance
- Espejismos frágiles, Jordi Gracia
- La cuerda se rompe, editorial de El País
- El cercle viciós, editorial de Nou Cicle
- Declaración suspendida, editorial de El País
- Prorrogar el pressupost és la pitjor opció, Pep Martí Jufresa (este artículo marca el relanzamiento del blog Economia i Progrés)
- Guerra y el “nacionalismo” del PSC, Joan Ferran
- Para los que dicen que quieren rehacer puentes, Jordi Pujol
- Lo uno no quita lo otro, Joaquim Coll
- Creacionismo lingüístico, El Acento de El País
- Nacionalistas y derecho, Francesc de Carreras
- Una declaración de soberanía inimpugnable, Eduardo Vírgala Foruria
- ¿Habrá políticas sociales en Ítaca?, Francesc Valls
- ¿Por qué no dimitió Artur Mas?, Manel Manchón
Sobre Barcelona os invito a leer el artículo “Trias regala a Mas els diners dels barcelonins” de Jordi Martí i Grau.
Algo se ha roto
La revista El Siglo me publica en su número de esta semana el artículo que encontraréis transcrito a continuación.
Algo se ha roto
“Un país devastado”. Así titulaba recientemente Joaquín Estefanía un artículo sobre el paro en España y las propuestas del Gobierno para la reactivación económica, y añadía que “de las 72 reformas anunciadas no hay ninguna que tenga efectos directos e inmediatos sobre el crecimiento económico, la mortandad de empresas y la creación de puestos de trabajo”. El país está devastado mientras el panorama para salir de la crisis que el Gobierno nos ofrece es desolador.
Los 6,2 millones de parados son algo más que el peor dato de la historia. Son 6,2 millones de dramas, de historias con nombres y apellidos, de personas a quienes se ha de proporcionar una esperanza, sin ceder al derrotismo ni a la impotencia. Y hay que hacerlo con urgencia porque si algo no hay en estos momentos es tiempo para la paciencia.
Y paciencia es lo que pide Rajoy para estos 6,2 millones de parados. Artur Mas, a los 900.000 catalanes en esta situación, no les ofrece mucho más. Más bien al contrario, Artur Mas preside un Gobierno sin iniciativa económica ni política más allá de iniciar los fastos del tricentenario de 1714 con un año y medio de antelación, y de preparar las estructuras de un Estado propio sobre el que la ciudadanía no ha tenido la oportunidad de pronunciarse.
En España y en Cataluña, los gobiernos han tirado la toalla. Y de las declaraciones de sus dirigentes se trasluce más interés por su agenda ideológica y partidista que por defender los más básicos derechos de los ciudadanos. La desidia gubernamental en España y en Cataluña ha hecho olvidar a quienes tienen la responsabilidad de ofrecer soluciones, que los habitantes de un país, sea éste independiente, centralista, autonómico, federal o como quiera que se organice, son antes que nada, ciudadanos. Y que los derechos de ciudadanía son los primeros que hay que proteger. Pero la evidencia camina en sentido contrario. Se restringen derechos individuales en aras de planteamientos ideológicos o futuribles independentistas que ni siquiera se atisban.
Que la crisis no se vio venir es una evidencia. Que los gobiernos de izquierdas que gobernaban al inicio de la crisis pudieron hacer más, también. La ciudadanía nos lo ha recordado de manera recurrente en cuantas elecciones se han sucedido de 2008 hasta hoy. Pero llegados a este punto, mirar al pasado, echar las culpas a otro, eludir las propias responsabilidades, al margen de simplista e injusto, es totalmente improductivo y hasta obsceno. Porque lo que falta en este momento es capacidad de liderar un auténtico cambio de rumbo en las políticas económicas y sociales. Y excluir del debate las agendas partidistas para salvaguardar un bien superior, que no es otro que el retorno a un nivel de crecimiento que reduzca drásticamente el drama del paro.
Pero sobre todo lo que hace falta es conectar a los gobernantes a la realidad. O, dicho de otro modo, si los actuales gobernantes desconocen o ignoran la realidad, si hablan para que no se les entienda o si no se dirigen a los ciudadanos que peor lo están pasando, que vengan otros que sí lo hagan. Si prefieren pelearse entre ellos a buscar juntos las mejores soluciones a los problemas que afectan a tantos, que otros les sustituyan.
Hace pocos días, en un artículo que publiqué en El Periódico de Catalunya avisaba: “Hemos de retornar al principio de realidad”. Lo decía en relación a la actual deriva política del Gobierno de Artur Mas, pero lo mismo sirve para Mariano Rajoy. Atender al principio de realidad es la primera obligación de un político.
Algo se ha roto y, de seguir así, bastantes más cosas se van a romper. Si no somos capaces de establecer los consensos básicos para salir de este socavón, habremos perdido la oportunidad histórica de demostrar que la política democrática, por imperfecta que sea, es todavía la mejor opción para tratar los problemas, para regir la vida en sociedad.
Es necesario y urgente recomponer el vínculo entre gobiernos, partidos políticos, agentes sociales, medios de comunicación, asociaciones y ciudadanos. Sólo así podremos arreglar lo que está roto, evitar que el tejido social se siga rompiendo y honrar el mandato por el que los políticos son elegidos, que no es otro que defender los intereses y derechos de los ciudadanos y ciudadanas.
Es hora de proponer, es hora de pactar
Hoy la actualización semanal de mi Diario en Internet proporciona la habitual selección de los artículos sobre varias cuestiones que han estado presentes en el debate público de esta última semana. Aprovecho para recordar que casi cada día recomiendo artículos de interés a través de mi Scoop.it y también les doy difusión a través de mi cuenta en Twitter, de mi perfil y página en Facebook, y en el recopilatorio Alternatives.
Empiezo por hacerme eco del homenaje a Lluís Maria de Puig celebrado ayer en Girona. Su compromiso socialista, catalanista y europeísta es un ejemplo para todos nosotros. Como dijo ayer Pere Navarro: “El millor homenatge a Lluís Maria de Puig és comprometre’ns a liderar l’alternativa a l’Europa de l’austeritat”. Os invito a leer las crónicas del acto de Laura Fanals “El PSC reclama una “Europa alternativa” a Girona” en el Diari de Girona y de Jordi Camps i Linnell “Los socialistas enalteixen l’europeisme de De Puig” a El Punt Avui.
Este fin de semana se ha conocido el documento de trabajo “Por una reforma constitucional federal” elaborado en el marco de un seminario reducido de la Fundació Rafael Campalans. Está previsto presentarlo públicamente el próximo 16 de mayo en Barcelona y el 29 de mayo en Madrid. El 16, pues, empezará la explicación y discusión abierta del documento con todos aquellos y aquellas que quieran participar.
Nuestra voluntad es la de contribuir a impulsar un debate abierto sobre una cuestión capital. En este sentido el documento es una contribución que se añade a importantes documentos de contenido similar hechos públicos por la Fundación Ciudadanía y Valores, la Fundación Alfonso Perales –vinculada al PSOE de Andalucía–, los socialistas valencianos, aragoneses y de las Islas Baleares. Es, pues, el sexto documento del que tenemos noticia sobre un tema trascendental. Es también conocido que el PSOE ha abierto un proceso de reflexión al respecto a través de un documento coordinado por Ramón Jáuregui.
Ni qué decir tiene que después de tanto tiempo escuchando la canción según la cual no hay federalistas en el resto de España ya era hora que aparecieran voces autorizadas y documentos de reflexión seria que lo desmintieran de forma rotunda. Y en este momento sería injusto no recordar la aparición de manifiestos federalistas como respuesta a las proclamas que decretaban que la única manera de servir los intereses de Cataluña era la de separarse del resto de pueblos de España y convertirse en Estado independiente, quiero recordar tres: “Llamamiento a la Cataluña federalista y de izquierdas”, “Manifiesto por el federalismo” y “A favor de Cataluña en España”.
Somos muchos los que creemos que en un mundo de interdependencias crecientes y soberanías compartidas, el federalismo es la mejor forma de organizar la convivencia en libertad de pueblos diferentes que se respetan tal como son y quieren construir un futuro común. Esto es especialmente cierto en un Estado plurinacional como España.
El PSC ha sido desde siempre un partido federalista, lo eran también los partidos que confluyeron en la unidad socialista de 1978 y sus antecesores. Nos reconocemos también herederos del republicanismo federal de Francesc Pi y Margall y Valentí Almirall. Federalista era Rafael Campalans, como lo fueron Joan Reventós, Ernest Lluch o Jordi Solé Tura. Defendimos el ideal federal en la transición y en el pacto constitucional y siempre hemos entendido que la lógica evolutiva del Estado de las Autonomías tenía que culminar tarde o temprano en un Estado federal.
Tenemos ahora motivos especiales para empujar con fuerza en esta dirección: la acumulación de problemas después de 35 años de desarrollo autonómico, la sensación creciente de un trato económico injusto hacia Cataluña, el escaso reconocimiento y respeto a la realidad plurinacional, pluricultural y pluringüística del Estado, y los problemas específicos derivados del largo y tortuoso proceso estatutario catalán que culminaron en la Sentencia del Tribunal Constitucional que alteró la ley refrendada por la ciudadanía.
No queremos resignarnos a una dinámica de ruptura y somos conscientes que sólo un nuevo trato, un nuevo acuerdo, un nuevo pacto puede proporcionar la solución que puede satisfacer a una amplia mayoría de los catalanes y los españoles. Para nosotros este nuevo pacto pasa por una reforma federal de la Constitución española. Y queremos aportar algunas ideas y nuestra total disposición para hacerlo posible. Un pacto para seguir unidos, no para romper: un pacto federal.
En la última campaña electoral Pere Navarro formulaba con claridad y rotundidad el objetivo: una reforma constitucional para hacer de España un Estado federal, resolviendo cuatro aspectos cruciales, las cuatro ‘erres’: Reglas para resolver de forma eficaz y eficiente el reparto competencial, mecanismos solidarios y justos de asignación de los Recursos, Reconocimiento del carácter plurinacional, pluricultural y plurilingüístico de España, y Representación de las Comunidades Autónomas en un Senado o Consejo federal.
Hemos abordado estas y otras cuestiones de forma integral, con una propuesta de reforma global, una propuesta abierta para enmendar y enriquecer a través del debate. No podríamos avanzar a partir de propuestas cerradas e irrenunciables de un partido. Por eso consideramos adecuado que la reflexión haya surgido de la Fundació Rafael Campalans. Somos conscientes de que una reforma constitucional no es un proceso ni sencillo ni rápido, requiere de tenacidad y capacidad de diálogo y convencimiento. Nuestras profundas convicciones federalistas y propuestas como las que avanzamos en este documento de trabajo son las que nos harán salir del callejón sin salida en el que hoy se encuentran las relaciones entre Cataluña y el resto de España, un callejón sin salida que la deriva independentista de CiU, prisionera de su acuerdo con ERC, es incapaz de superar.
A la espera de la presentación pública del documento de trabajo “Por una reforma constitucional federal” os propongo que lo leáis con atención y que visitéis la página web reformafederal.info que estoy construyendo para ir recogiendo elementos útiles para el debate.
Os invito a leer las informaciones aparecidas este fin de semana, empezando por las declaraciones de Pere Navarro: “Estem encetant un gran debat constitucional” y las crónicas “El PSC propone blindar la financiación autonómica en la Constitución” de El Periódico de Catalunya, “El PSC propone que la Constitución fije la financiación autonómica” de La Vanguardia, “El PSC proposa regular el finançament autonòmic a la Constitució” del diario Ara a partir de informaciones de la agencia EFE, “El PSC propone que Cataluña y España se reconozcan mutuamente como “nación”” de Miquel Noguer en El País y “El PSC promueve un debate constituyente para España” de Pablo Fernández Magrazo en el Diario Progresista. Todas estas crónicas van acompañadas de un enlace al documento de trabajo de la Fundació Rafael Campalans.
Sobre la política catalana os invito a leer los siguientes artículos:
- Esto se tambalea, Xavier Sardà
- Mas nos lleva al desastre, Joan Ferran
- La CCMA ultima el despido de 500 empleados de TV3 y Catalunya Ràdio, Maiol Roger
- Ja està tot decidit?, Miquel Iceta
- Hace falta hablar claro, Joaquim Coll
- Mas juega al solitario, José Antonio Zarzalejos
Sobre el debate acerca de las relaciones entre Cataluña y el resto de España os invito a leer los siguientes artículos: “Referéndum y derecho a decidir” de Joan Ridao Martín, “La Cámara inservible” de Óscar Sánchez Muñoz y “Cataluña: utopía insurreccional o federalismo” de Joaquim Coll.
Sobre Barcelona os invito a leer los artículos “Barcelona: entre el PP i 1714″ de Jordi Martí i Grau y “Sota la lupa de The New Yorker” de Jordi Graupera.
Paro desbocado y parálisis de los gobiernos
Hoy la actualización semanal de mi Diario en Internet proporciona la habitual selección de los artículos sobre varias cuestiones que han estado presentes en el debate público de esta última semana. Aprovecho para recordar que casi cada día recomiendo artículos de interés a través de mi Scoop.it y también les doy difusión a través de mi cuenta en Twitter, de mi perfil y página en Facebook, y en el recopilatorio Alternatives.
Antes de entrar en las recomendaciones de artículos quería hacer un breve apunte sobre la política catalana que tiene absolutamente desconcertados a sus analistas más conspicuos, y probablemente tiene indignados a muchos ciudadanos. El gobierno sigue empeñado en negar la realidad que no es otra que una crisis económica muy profunda y un paro desbocado. Esta evidencia tendría que llevar al gobierno a cambiar de prioridades: centrarse en buscar un acuerdo con el gobierno de España sobre la flexibilización de los objetivos y plazos de la reducción del déficit, un nuevo acuerdo de financiación y una estrategia compartida de relanzamiento económico y de apoyo a las personas, familias y empresas que más lo necesitan. Cualquier otra opción es sencillamente suicida y perjudica gravemente a la ciudadanía. Pero el gobierno catalán sigue con sus conmemoraciones y continúa perdido en el espeso laberinto soberanista. Ayer empezaban las conmemoraciones del tricentenario del 1714 confirmando que todo ello se nos hará largo, pesado y costoso; mientras siguen las elucubraciones sobre la consulta, sobre sí será o no legal, sobre sí será o no acordada, sobre cuando se celebrará, cuál será la pregunta, etc. etc. etc. Perdidos en la espesa niebla de palabras que lejos de aclarar la situación, nos enredan en el lío: ¿transición nacional, hacia dónde? No se conoce ni el destino, ni el camino, ni los costes, ni eventuales ventajas. El propio derecho a decidir, que parece más bien un subterfugio para no tener que hablar de referéndum sobre la independencia, es presentado como ungüento mágico que todo lo cura. Eso sí, ya se ha creado el Consejo para la Transición Nacional que tiene que asesorar sobre la creación de estructuras de Estado sobre las que la ciudadanía todavía no ha tenido la oportunidad de pronunciarse. Como confirmación del monumental desbarajuste parece que ahora se creará una Comisión parlamentaria para recuperar la brújula y la carta de navegar, ahora que sabemos que el timón que exhibía ufano el president Mas no funciona. Mientras tanto, Cataluña sigue sin norte y sin presupuestos. El president Mas ha tenido que desplazarse nuevamente a Bruselas para averiguar finalmente que allí un proceso de ruptura de un Estado miembro de la Unión Europea y de la eurozona preocupa. Ha hecho un viaje de estudios, vaya. Si no hubiera 900.000 parados en Cataluña y 6.200.000 en España quizás todo ello sería un puro divertimento, pero en mi opinión es un escándalo, la prueba evidente de que tenemos un gobierno desorientado y que ha emprendido una fuga adelante para eludir sus responsabilidades en una situación endemoniada. Y Xavier Martorell, director general de Servicios Penitenciarios todavía no ha sido cesado ni ha dado ninguna explicación sobre las noticias que le relacionan con una gran variedad de informes sobre personas encargados a la empresa Método 3, el último de los cuales afectaría al president Montilla y su familia. Y el actual gobierno sin abrir boca. ¡Es absolutamente vergonzoso!

Sobre las prioridades del PSC os recomiendo que leáis los siguientes artículos: “¡Son los derechos!” de Pere Navarro, la entrevista a Antonio Balmón que le hacen David Miró y Sara González hoy mismo en el diario ARA y la noticia “Perquè volem viure amb dignitat”, el PSC apoya la recogida de firmas para la Iniciativa Legislativa Popular para regular una Renta Garantizada Ciudadana. También os interesará mucho el artículo “La socialdemocracia renovada” de Francesc Trillas.
Sobre la política catalana os recomiendo que leáis los siguientes artículos:
- CDC necesita una taza de tila, Joan Tapia
- Comunicat sobre l’espionatge al president Montilla
- Pilar Rahola: “Martorell tenía que haber dimitido o ser destituido”, eldebat.cat
- Mesures per gravar pisos buits, Jordi Terrades
- Cataluña tiene 267.000 hogares en los que no trabaja nadie, el 13% del total, Clara Blanchar
- Mas no gobierna, levita, Joaquim Coll
- La ‘marcha atrás’ de Mas para acabar la legislatura, Manel Manchón
- La Generalitat rechaza el nuevo límite de déficit del 1,2% del PIB, Miquel Noguer
- Otros 2.000 millones de recorte, Ivanna Vallespín y Antía Castedo
- Inmigrantes en la crisis, Francesc Valls
- Josep Maria Alvarez, reelegido secretario general de la UGT de Catalunya, web UGT
- Masiva manifestación en Barcelona contra los recortes de Mas, Público.es
- Miles de personas se manifiestan en Barcelona contra los recortes en los servicios públicos, Clara Blanchar
- 80.000 personas se han manifestado contra los recortes en Barcelona, Sonia Gutiérrez
- Médicos y profesores protestan contra los recortes en el centro de Barcelona, EFE/La Vanguardia
Sobre el debate acerca de las relaciones entre Cataluña y el resto de España os invito a leer los siguientes artículos:
- No es la hora de huir, Cataluña, Wifredo Espina
- ¿De qué federalismo hablamos?, Luis Fernando García Egea
- El federalisme alemany, Wolfgang Kreissl-Dörfler
- El PSOE quiere un Senado elegido por las Comunidades y con poder de veto, Vera Gutiérrez Calvo
- Por un Senado federal, Francesc de Carreras
- Las lenguas no se pelean, Lluís Foix
- Debate sobre la independencia en Madrid, Santiago Petschen
- Alerta amb les declaracions unilaterals d’independència, Albert Branchadell
- A Europa le preocupa Cataluña, José Antonio Zarzalejos
Sobre Barcelona os invito a leer el artículo de Jordi Martí Grau “Les ferides de Barcelona”.



